Críticas al expresidente

Fauci se siente "liberado" por dejar de trabajar con Trump

  • El epidemiólogo celebra poder volver a hablar sobre el covid-19 basándose en "evidencias, datos y la ciencia"

Anthony Fauci, director del Instituto Nacional de Alergia y Enfermedades Infecciosas de EE UU, en la Casa Blanca.

Anthony Fauci, director del Instituto Nacional de Alergia y Enfermedades Infecciosas de EE UU, en la Casa Blanca. / EP

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El Periódico

Anthony Fauci respira un poco más aliviado con la salida de Donald Trump de la Casa Blanca. Tan sólo dos días después de que Joe Biden jurase el cargo como nuevo presidente, el principal epidemiólogo del Gobierno de Estados Unidos ha celebrado la "sensación liberadora" de poder dar respuestas científicas a la pandemia del covid-19 sin temor a "represalias" del jefe de Estado.

A sus 80 años, el director del Instituto Nacional de Alergias y Enfermedades Infecciosas ha criticado duramente la actitud de la anterior Administración en la gestión de una crisis sanitaria que ya ha causado 24,5 millones de contagios y se ha cobrado 409.100 vidas en todo el país.

"La idea de que uno puede venir aquí y hablar sobre lo que sabe, sobre cuáles son las evidencias, qué es la ciencia y saber que todo se basa en eso, dejar que la ciencia hable, es un sentimiento algo liberador", ha confesado a la prensa, de nuevo desde el atril del Gobierno. "Saben, una de las cosas nuevas de esta Administración, es que si no sabes la respuesta, no tienes que adivinarla. Simplemente se dice que no se sabe la respuesta", ha remarcado.

Relación tortuosa

Fauci ha expuesto así la mala relación que tenía con Trump. El expresidente desautorizó públicamente al mayor experto en enfermedades infecciosas del país y terminó apartándolo de las sesiones informativas sobre el coronavirus. Durante su fallida campaña a la reelección, Trump criticó abiertamente a Fauci, incluso asegurando que, sin la intervención del presidente, su gestión habría llevado a más muertos. En su canal de Youtube, el gurú ultraderechista y exasesor del presidente, Steve Bannon, sugirió cortar la cabeza de Fauci y clavarla en una pica como advertencia. Bannon, acusado de estafa, recibió el indulto presidencial de Trump el mismo día de su despedida.

La relación entre Fauci y Trump fue tensándose a medida que se agravaba la crisis sanitaria y que el expresidente menospreciaba el impacto del virus o lanzaba falsas y peligrosas promesas sobre remedios milagrosos. En una ocasión, Trump incluso habló de inyectar desinfectante a los pacientes. "No quiero volver atrás, pero está muy claro que se dijeron cosas, ya sea sobre asuntos como la hidroxicloroquina y otras cosas por el estilo, que realmente fueron incómodas, porque no se basaban en hechos científicos", ha revelado el epidemiólogo. "No me complace en absoluto estar en una situación de contradicción con el presidente. Era realmente algo que sentías que no podías decir sin que hubiese repercusiones", ha lamentado.

Cambio de rumbo

La nueva Administración apunta a un nuevo tono y rumbo. "Si las cosas van mal, no debemos señalar con el dedo, sino corregirlas. Y hacer que todo lo que hagamos se base en la ciencia y las pruebas", ha explicado Fauci.

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No obstante, Fauci ha reconocido que sería injusto calificar de inútiles o de malas algunas de las medidas e ideas sobre la pandemia que se desarrollaron en el anterior Gobierno. "Hemos llegado con ideas frescas, pero también con algunas ideas de la Administración anterior que no eran malas ideas. No se puede decir que no fueran útiles en absoluto", ha matizado.

En sus primeras horas al frente de la Casa Blanca, el presidente Biden firmó más de una quincena de órdenes ejecutivas. Entre ellas, ha frenado la salida de EEUU de la Organización Mundial de la Salud (OMS) impulsada Trump, y ha puesto al propio Fauci al frente de la delegación, quien ya anunció que trabajará "para ayudar en los esfuerzos colectivos en la respuesta internacional contra el covid-19".