A partir de este lunes

Francia empieza a vacunar a los mayores de 75 años

  • Las personas mayores de 75 años que no vivan en residencias geriátricas y los pacientes con patologías de "alto riesgo" pasan a formar parte del público prioritario

  • Francia prevé vacunar a más de un millón de personas de aquí a finales de mes

Jean Castex, nuevo primer ministro francés.

Jean Castex, nuevo primer ministro francés. / GONZALO FUENTES (REUTERS)

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A partir de este lunes, 6,5 millones de franceses pueden acceder a la campaña de vacunación en Francia. Cerca de 5 millones de personas mayores de 75 años y 800.000 pacientes con patologías de "alto riesgo" –como insuficiencias renales crónicas o cánceres en tratamiento- se sumarán a los residentes de los centros geriátricos y al personal médico, prioridad del Gobierno en la primera fase de las labores de vacunación. 

El objetivo gubernamental es ambicioso: inmunizar a más de un millón de personas de aquí a finales de mes y a entre 2,4 y 4 millones de aquí a finales de febrero. Una labor que "se efectuará de manera progresiva a medida que los 200 millones de dosis de la vacuna encargadas o preencargadas […] lleguen al territorio nacional", explicó el primer ministro, Jean Castex, este fin de semana. 

El número de dosis disponibles y la organización de su distribución son dos elementos clave del éxito o fracaso de la estrategia del Gobierno. El retraso de las entregas anunciado por el laboratorio Pfizer-BioNTech será compensado, según la ministra delegada de Industria, Agnès Pannier-Runacher, "a finales del primer trimestre". "El calendario prevé una disminución de las entregas de 140.000 dosis esta semana y, a partir de la próxima, habrá 520.000 entregas semanales [como estaba previsto inicialmente]", aseguró Pannier-Runacher este mismo lunes.

Más de un millón de citas

Para agilizar las labores de inmunización, Francia ha puesto en marcha un sistema de citas online reservado al público prioritario. Según el ministro de Sanidad, Oliver Véran, se han reservado más de un millón de citas desde que se abrió la inscripción el pasado fin de semana, cuando más de 800 centros especializados estaban "abiertos y accesibles para su reserva". Sin embargo, ante la fuerte demanda, no todas las personas mayores que cumplen con los requisitos para acceder a la vacuna han podido inscribirse, alimentando así las primeras críticas y crispaciones.

Desde el inicio de la campaña de vacunación, inaugurada el 27 de diciembre, Francia ha dispensado 422.127 vacunas y ha recibido 1.651.000 dosis, según los datos de CovidTracker. Mientras tanto, el virus continúa circulando en todo el territorio francés con más de 2.700 pacientes de coronavirus en los servicios de reanimación y más de 16.000 contagios en las últimas 24 horas. Ante tales cifras, desde este sábado, un nuevo toque de queda a las 18h rige la vida del país.

Más de cuatro millones de vacunados en el Reino Unido

El gobierno británico acelera el plan de vacunación para inocular 15 millones de personas a mediados de febrero. Hasta el momento ya han recibido la vacuna 4 millones de ciudadanos, incluida la mitad de todos los octogenarios y de los internados en residencias. A partir de esta semana la vacunación en Inglaterra se expande a los mayores de 70 años, junto a los grupos más vulnerables. El objetivo de las autoridades es haber vacunado a todos los adultos para finales de septiembre, informa Begoña Arce.

El lunes otros 10 centros masivos de vacunación abrieron sus puertas, en lugares como la catedral de Blackburn, o el estadio de rugby de St. Helens, ambos en el norte de Inglaterra. Esos grandes recintos se suman a los siete de gran capacidad ya en funcionamiento, junto a más de 1.000 ambulatorios, 250 hospitales y unas 200 farmacias. El plan de vacunación comenzó el pasado 8 de diciembre, con la vacuna de Pfizer y la de Oxford/AstraZeneca. Con casi 90.000 fallecidos por covid-19 la vacunación masiva es la única salida a la epidemia. 

Italia vacuna también a los mayores de 80 años

El pasado viernes, Italia alcanzó el millón de personas vacunadas, uno de los mejores resultados en la Unión Europea, por delante de Alemania y Francia. Dicho esto, la campaña de vacunación está demostrando una evolución que dista mucho de ser lineal y varía de región en región. Más aún, esta disparidad no recalca la tradicional brecha entre norte y sur, como demuestra que Campania (sur, Nápoles) está siendo una de las más rápidas en suministrar la vacuna, mientras que Lombardía y Trento (norte), han sido criticadas por no haber acelerado el ritmo. Además de ello, entre los vacunados, despunta que hay un número muy elevado de sanitarios, los cuales superan los 850.000, informa Irene Savio,

En la región de Lazio, cuya capital es Roma, este lunes empezaron a vacunar a los mayores de 80 años. Uno de los primeros ha sido Sami Modiano, superviviente de Auschwitz, junto con su mujer Selma. Luego también ha ido vacunada la famosa actriz Gina Lollobrigida, de 93 años y quien se dijo “muy contenta” por la oportunidad de inmunizarse. 

Polémica en Alemania por los derechos de los ya vacunados

En Alemania, según cifras del Instituto Robert Koch. algo más de un millón 129 mil personas fueron vacunas hasta el pasado finde semana. Las primeras dosis de la vacuna de Pfizer y BionTech comenzaron a distribuirse a finales del pasado diciembre. Los estados federados que más rápido han avanzo con la campaña de inmunización son los norteños de Schleswig-Holstein y Mecklemburg-Vorpommern, informa Andreu Jerez.

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En medio de un debate sobre un posible nuevo endurecimiento de las restricciones vigentes ya desde hace meses, la vacunación, muy saludada en un primer momento, se ha convertido en una espinosa cuestión política. El ministro federal de Sanidad, el democristiano Jens Spahn, ha recibido duras críticas por el avance de la distribución de las vacunas, que está yendo más lentamente de lo esperado. Esas críticas han llegado incluso de los socialdemócratas, socios de gobierno federal de los democistianos de la CDU.

En medio de ese debate llegó una propuesta que calentó aún más los ánimos: el ministro federal de Exteriores, el socialdemócrata Heiko Maas, propuso que las personas ya vacunadas pudieran recuperar derechos como acudir a un restaurante o a otros locales. La propuesta fue rechazada por amplios sectores del arco político de un país donde históricamente ha habido un importante sector que se opone a la vacunación obligatoria.