crisis sanitaria global

Francia impone el toque de queda a partir de las seis de la tarde

  • La nueva medida restrictiva entrará en vigor este próximo sábado y durará, como mínimo, dos semanas 

  • Los colegios permanecerán abiertos con un nuevo protocolo sanitario y se reforzará el control de las fronteras  

Un parisino camina frente a un café cerrado debido a las restricciones por el coronavirus

Un parisino camina frente a un café cerrado debido a las restricciones por el coronavirus / Efe / Ian Langsdon

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“Este sábado a las 18 horas todos los franceses deberán estar en sus casas”. El primer ministro, Jean Castex, confirmó así el nuevo horario del toque de queda que afectará a todo el territorio francés durante, como mínimo, las próximas dos semanas. Francia también reforzará los controles fronterizos y la vigilancia en los centros escolares para tratar de controlar la cadena de contagios y evitar que la variante británica de la covid-19, más contagiosa, se convierta en la cepa principal. 

Con más de 16.000 contagios diarios, la situación epidémica está “controlada” pero es “frágil”, reconoció el responsable del Gobierno en una esperada conferencia de prensa convocada este jueves. Si bien “la situación sanitaria no exige que establezcamos un nuevo confinamiento”, la degradación de la curva de contagios es irrefutable. En este contexto, Castex y sus compañeros de filas han optado por el refuerzo del toque de queda -que afecta ya a 25 departamentos- a nivel nacional. 

A pesar de las nuevas restricciones, “los colegios continuarán abiertos”, eso sí, con un protocolo sanitario reforzado en los comedores escolares y con la supresión de las actividades físicas y deportivas en espacios cerrados. “Aunque la circulación del virus en las escuelas permanece relativamente bajo control, tenemos que adaptarnos en ciertos puntos”, adelantó el ministro de Educación, Jean-Michel Blanquer. Dicha adaptación pasará por la prolongación de la educación híbrida en los institutos -una mezcla de clases presenciales y formación a distancia- más allá del próximo 20 de enero y por una campaña de test masivos en los establecimientos educativos.

Refuerzo de los controles fronterizos 

Ante la propagación de la cepa británica, que representaría entre 200 y 300 contagios diarios en Francia, “vamos a reforzar el control de las fronteras”, anunció el primer ministro. A partir del próximo lunes, todos los viajeros procedentes del exterior de la Unión Europea tendrán que presentar un test PCR negativo antes de iniciar su viaje, aislarse durante siete días a su llegada y someterse a un segundo test tras este periodo de aislamiento. 

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“Las medidas que acabo de anunciar, medidas difíciles, nos llevan a consagrar todas nuestras fuerzas a la campaña de vacunación. Esta campaña nos ofrece una perspectiva de esperanza”, subrayó Castex justificando las nuevas restricciones. Según sus cálculos, a finales de este mes, “habremos superado un millón de personas vacunadas”. Para ello, Francia acelerará las labores de vacunación ampliando el acceso a la campaña de inmunización a personas mayores de 75 años y a los pacientes de todas las edades con una patología que presente un alto riesgo de desarrollar formas graves del virus. En total, 6,7 millones de franceses podrán ser vacunados a partir de la próxima semana. 

Tras el desafortunado inicio de las labores de inmunización, marcado por un importante retraso, la campaña de vacunación es para Castex y sus compañeros de filas “la prioridad de las prioridades”. “Estamos poniendo todas nuestras fuerzas en el éxito de este programa excepcional”, insistió, antes de pedir, una vez más, “paciencia” a sus conciudadanos.