Relevo en los conservadores alemanes

La CDU celebra el congreso para escoger a su nuevo líder entre tres candidatos hombres

  • El principal aspirante, el histórico rival de Merkel Friedrich Merz, apuesta por dar un giro conservador al partido para recuperar votantes captados por la ultraderecha

  • La formación democristiana tiene pendiente de designar a su candidato a la cancillería, pero la elección no será hasta marzo o abril

De izquierda a derecha, los candidatos para liderar el partido CDU alemán, Norbert Roettgen, Friedrich Merz y Armin Laschet.

De izquierda a derecha, los candidatos para liderar el partido CDU alemán, Norbert Roettgen, Friedrich Merz y Armin Laschet. / ODD ANDERSEN (AFP)

Se lee en minutos

A horas del inicio del congreso digital del que saldrá el nuevo presidente de la Unión Demócrata Cristiana de Alemania (CDU), una cosa está clara: un hombre sucederá a Annegret Kramp-Karrembauer, la elegida por Angela Merkel como sucesora y que ha sido incapaz en el algo más de un año que lleva al frente del partido de liderar la CDU ni de aglutinar sus diferentes tendencias.

No sólo el nuevo presidente democristiano será un hombre. También lo será el candidato a la cancillería de la alianza CDU-CSU para las próximas elecciones federales previstas para septiembre de este año. A falta de despejar las dudas sobre los nombres de ambas posiciones, la remasculinización del liderazgo en el conservadurismo alemán es un hecho.

Tres son los hombres que presentan su candidatura a la presidencia de la CDU en el congreso digital -a causa de la pandemia- que arranca este viernes y que culminará el sábado con la comunicación del vencedor -preliminar, a falta de la confirmación del voto a través de las cartas de los 1.001 delegados-: Armin Laschet, el primer ministro de Renania del Norte-Westfalia; Friedrich Merz, rival histórico de Merkel y jurista procedente del mundo de las finanzas; y Norbert Röttgen, exministro federal de Medio Ambiente y actual presidente de la Comisión de Exteriores del Bundestag.

Continuismo, giro conservador u 'outsider'

El primero, que cuenta con el apoyo expreso de Jens Spahn -actual ministro federal de Sanidad y figura clave en la gestión de la pandemia- apuesta por el continuismo de la herencia política merkeliana; el segundo, que abandonó la carrera política en 2002 tras perder precisamente con Merkel un pulso por el liderazgo del grupo parlamentario de la CDU-CSU, quiere dar un giro conservador en busca de exvotantes que se entregaron a la ultraderecha de Alternativa para Alemania (AfD); y el tercero es considerado un outsider que se presenta a sí mismo como presidente "aceptable" para las diferentes facciones del partido.

¿Por qué el actual proceso de sucesión de Merkel está dominado por hombres y, sobre todo, por qué un perfil tan conservador como el de Merz cuenta con tantos seguidores en las filas de las filas democristianas? "En la CDU cunde una cierta nostalgia interna hacia un partido con un perfil mucho más claro del que ahora tiene", responde Herfried Münkler, politólogo emérito de la Universidad Humboldt de Berlín y una de las voces más autorizadas en Alemania a la hora de analizar el legado de la cancillera. "Merkel llegó a la conclusión de que los partidos con un programa muy claro no son capaces de superar el 30% de los votos. Ello la llevó a la decisión estratégica de colocar a la CDU en el centro del tablero político para robar temas a los socialdemócratas del SPD y también a Los Verdes. Y eso ha dolido a ciertos sectores de supartido", prosigue Münkler. 

Esa nostalgia del partido perdido tras la salida del Helmut Kohl, sumada a la fulminante entrada de AfD en el Bundestag con el 12,6% de los votos en las elecciones federales de 2017, ha llevado a las puertas de la presidencia de la CDU a Merz, figura duramente criticada por la oenegé Lobby control por su papel defensor de los intereses del gran empresariado alemán y quien ha desatado polémicas públicas por declaraciones sobre la política migratoria o la homosexualidad.

Preguntado en una entrevista con el diario Bild sobre la posibilidad de un canciller gay, Merz dijo que la orientación sexual de un candidato a la cancillería es irrelevante mientras esté "dentro de las leyes y no afecte a niños". Esa relación entre homosexualidad y pedofilia fue criticada, entre otros muchos, por el ministro federal de Sanidad Jens Spahn, quien es homosexual y que medios como el semanario Spiegel barajan como posible candidato de la CDU-CSU a la cancillería.

La 'Cuestión K'

Te puede interesar

Acabe como acabe el congreso de la CDU, una X de la ecuación política del conservadurismo alemán seguirá por despejar: la del nombre que presentarán como candidato a la cancillería los democristianos y sus hermanos socialcristianos bávaros de la CSU. Ambos partidos tienen previsto resolver la llamada 'Cuestión K' no antes de marzo o abril.

Dos serán las principales labores que tendrán que solventar el nuevo presidente democristiano y el candidato a canciller de la CDU-CSU: unir a todas las facciones del conservadurismo alemán bajo un mismo paraguas y acercarse al 40% de los votos. Esto último se presenta como una misión titánica sin Merkel, la principal garantía electoral durante los últimos 15 años en Alemania que se despedirá definitivamente de la vida política este 2021.