Elecciones en EEUU

El Supremo de EEUU echa por tierra el asalto a la democracia de Trump

  • Rechaza una demanda apoyada por el presidente saliente que trataba de anular millones de votos y revertir los resultados electorales
  • Era el último cartucho de una surrealista y frustrada batalla judicial antes de que el Colegio Electoral certifique el lunes la victoria de Biden
Republican presidential candidate Donald Trump speaks during a campaign rally, Wednesday, Oct. 12, 2016, in Ocala, Fla. (AP Photo/ Evan Vucci)

Republican presidential candidate Donald Trump speaks during a campaign rally, Wednesday, Oct. 12, 2016, in Ocala, Fla. (AP Photo/ Evan Vucci) / Evan Vucci (AP)

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Idoya Noain
Idoya Noain

Periodista

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Donald Trump ha vuelto a perder. Cinco semanas después de las elecciones en que el republicano fue derrotado por Joe Biden, el Tribunal Supremo de Estados Unidos ha puesto este viernes punto final a la surrealista y frustrada batalla legal del presidente saliente y sus aliados para intentar revertir los resultados de los comicios. El lunes, cuando se reúnen en los capitolios estatales los compromisarios del colegio electoral, 306 votos por Biden frente a los 232 para Trump certificarán al demócrata como presidente electo de EEUU.

El Supremo, dominado por una mayoría conservadora y con tres de sus nueve magistrados nombrados por el propio Trump, ha rechazado en una breve orden ni siquiera firmada aceptar un caso presentado por el fiscal general de Texas y al que se habían sumado Trump, fiscales republicanos de otros 17 estados y 126 de los 196 congresistas conservadores en la Cámara de Representantes. La demanda pretendía que se desestimaran los resultados en Georgia, Michigan, Pensilvania y Wisconsin, donde Trump perdió, y que en esos cuatro estados fueran las legislaturas (controladas por los republicanos) quienes escogieran a los electores.

Prácticamente ningún experto legal veía recorrido a la demanda, que como las casi 60 presentadas y perdidas por Trump y los republicanos han alegado “fraude” o irregularidades en las elecciones sin fundamento ni pruebas. Muchos observadores del Supremo ya adelantaban también que el Alto Tribunal, que el martes había rechazado otro caso de los conservadores de Pensilvania, no tendría apetito para aceptar este y así ha sido. Los jueces han despachado la moción aseverando que Texas “no ha demostrado un interés reconocible judicialmente en la forma en que otro estado desarrolla las elecciones” y aunque dos magistrados conservadores han opinado que el Supremo no tiene autoridad para rechazar sin más la demanda de un estado, han aclarado que no habrían concedido a Texas su pretensión de invalidar a los electores de Georgia, Michigan, Pensilvania y Wisconsin.

Trump, que solo unas horas antes urgía en Twitter al Supremo a actuar con “valentía y coraje” y que se ha negado aún a aceptar públicamente su derrota y la victoria de Biden, volvía a la red social cerca de la medianoche para lamentar la decisión. "El supremo realmente nos ha fallado", escribía. También el sábado ha pasado la mañana tuiteando sobre la "gran decepción".

Buscar "otras opciones"

El presidente se ha quedado sin cartuchos en su asalto en los tribunales. Esa derrota, como la electoral, no significa en cualquier caso que vaya a abandonar su reto a los resultados o su embiste contra la democracia. “No hemos terminado, créanme”, decía el viernes en Newsmax Rudy Giuliani, abogado personal del presidente saliente, que ha asegurado  también que Trump buscará “otras opciones”. El propio presidente, este sábado, tuiteaba desafiante: "¡Solo hemos empezado a luchar!"

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Según 'The Wall Street Journal' Trump ha mostrado interés en que el Departamento de Justicia nombre a un fiscal especial para que investigue sus alegaciones de fraude, las mismas que rechazan los tribunales y que incluso han sido desacreditadas por el fiscal general William Barr.

Trump, pese a las derrotas, mantiene la fidelidad de muchos, no solo entre las bases, que han dado credibilidad a sus acusaciones infundadas y falsas de unas elecciones “amañadas”, sino en las filas del partido. El viernes, tras la decisión del Supremo, el presidente del Partido Republicano de Texas, Allen West, emitía un comunicado sugiriendo la secesión. “Quizá los estados que cumplen la ley deberían unirse y formar una Unión que se atenga a la Constitución”, escribía.