El covid en Europa

Suiza permite esquiar pero no cantar en Navidad

El canto estará prohibido en las ceremonias religiosas y solo se podrá hacer en el círculo familiar o en la escuela

Paparazis en Gstaad, lujosa estación de esquí en Suiza.

Paparazis en Gstaad, lujosa estación de esquí en Suiza. / AFP / FABRICE COFFRINI

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En Suiza estará prohibido cantar en Navidad en las iglesias debido a la pandemia del coronavirus. Según han establecido las autoridades, el canto está prohibido fuera del círculo familiar o de la escuela, tanto en el interior como en el exterior. Esta medida afecta no sólo a los coros, sino también a los cantos en grupo en las ceremonias religiosas y en varias tradiciones de San Silvestre.

Las autoridades han adoptado además otras restricciones para frenar los contagios. A partir del 9 de diciembre, y hasta nuevo aviso, los grandes comercios tendrán que prever 10 m2 por cliente, frente a los cuatro actuales y en los restaurantes será obligatorio registrar los datos de al menos una persona del grupo, como ya es obligatorio en varios cantones del país.

En el país alpino se podrá en cambio esquiar, aunque el Gobierno ha decidido limitar la capacidad de las telecabinas. "No hay límite general de capacidad en las estaciones. Pero, en todas las instalaciones de transporte cerradas, es decir, los trenes, las telecabinas y los teleféricos, sólo se podrán ocupar dos tercios de los espacios", ha precisado el Consejo Federal.

Con mascarillas

Las medidas aprobadas incluyen además el uso obligatorio de mascarillas en las cabinas e instalaciones al aire libre (telesillas y telesquís), así como en las filas de espera, incluidas las que están a cielo abierto. Si los esquiadores quieren entrar a un restaurante deberán esperar en el exterior a que se libere una mesa, que no podrá ser ocupadas por más de cuatro comensales a la vez, con excepción de las familias.

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Suiza es un país privilegiado para la práctica de los deportes de invierno y para el esquí en particular, para el que cuenta con una infraestructura muy desarrollada con un total de 2.400 estaciones. Según las últimas cifras disponibles, el volumen de negocio del sector se eleva a unos 1.250 millones de euros pero el Suiza se encuentra bajo la presión de sus mayores vecinos (Alemania, Francia e Italia), que han decidido no abrir sus estaciones de esquí e intentan disuadir a sus ciudadanos de viajar a otros países cercanos donde esas infraestructuras sí funcionarán.

Francia ya ha anunciado que aplicará una cuarentena a quienes viajen a Suiza para esquiar. Austria es el otro país alpino que ha decidido abrir sus estaciones, pero sólo a partir del día 24, aunque los hoteles, bares y restaurantes no podrán hacerlo hasta el 7 de enero