26 nov 2020

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NUEVA CRISIS

El grito del Frente Polisario para romper el silencio del Sáhara Occidental

Las primaveras árabes y los nuevos conflictos surgidos en la región han borrado de la agenda internacional las reivindicaciones territoriales saharauis

Beatriz Mesa

Un vehículo de la ONU en el puesto fronterizo de Guerguerat, el pasado sábado.

Un vehículo de la ONU en el puesto fronterizo de Guerguerat, el pasado sábado. / JAVIER OTAZU (EFE)

La ruptura del alto el fuego del Frente Polisario con Marruecos es un soplo entre las dunas. No hay guerra, ni siquiera un conflicto. Para que esto suceda deben enfrentarse dos actores opuestos y utilizarse un recurso: fuego repetido.  El episodio del pasado 13 de noviembre en la zona de Guerguerat, en el extremo sur del Sáhara, fronteriza con Mauritania, se lee por los analistas como una provocación por parte de las filas del activismo saharaui que busca romper con el largo silencio informativo e internacional de una crisis territorial que empezó en 1975.

Las primaveras árabes, los nuevos conflictos tras el derrocamiento de los regímenes totalitarios en Libia Egipto, la radicalización de jóvenes enrolados en el mal llamado Estado Islámico de Siria o Irak o la propagación de la violencia en la región del Sahel han eclipsado el movimiento independentista del Polisario que representa a un sector de la población saharaui asentado en el exilio argelino. Estos acontecimientos han hecho, incluso, que desaparezcan de la agenda internacional sus reivindicaciones territoriales.

La seguridad en África se ha convertido en el tema estrella y la principal preocupación de los países de la Unión Africana, que apoyan la solidez de los estados, como Marruecos, frente a movimientos de oposición política, grupos armados o guerrillas. Por todo ello, se cree que la maniobra del Polisario ha sido "premeditada" para volver al foco internacional y recuperar un episodio histórico que aún no se ha resuelto.

Bloqueo de una carretera transnacional

El conflicto del Sahara ha permanecido enconado hasta hace tres semanas cuando un grupo de 50 militantes saharauis bloquearon la carretera en la zona de Guerguerat, al sur extremo del Sáhara y que une a la vecina mauritana, interrumpiendo el tránsito transfronterizo de mercancías y afectando, por tanto, a los comerciantes mauritanos y marroquís. Fue cuando el Estado Mayor de las Fuerzas Armadas (FAR) de Marruecos desplegó a efectivos en una operación que no ha sido considerada "ni ofensiva, ni con intención bélica" para recuperar la normalidad comercial. Se impuso rápidamente un cordón de seguridad en la zona de Guerguerat y nuevamente volvió el tránsito de bienes y de personas.

Eso sí, los mensajes que han trascendido a la opinión pública tras la tensión vivida entre el Polisario y el Estado marroquí han aludido a la lucha armada y a la guerra tirando por tierra el alto el fuego que firmaron ambos en 1991. El rey de Marruecos, Mohamed VI, a través de un comunicado oficial, puso en valor la vigencia del pacto que permitió a saharauis y marroquís deponer las armas y buscar una solución al litigio territorial bajo los auspicios de la ONU, sin embargo este martes advirtió de que reaccionará "con la mayor severidad a toda amenaza contra su seguridad y la quietud de sus ciudadanos".

Reivindicación del referéndum

Cuarenta cinco años ya. Más de cuatro décadas han pasado desde que la operación de la Marcha Verde de Hassan II, el padre del actual monarca, hizo que Marruecos volviera al Sáhara -para Rabat es una recuperación tras una larga colonización española- y con el tiempo propusiera una amplia autonomía para el territorio en donde se reconociera a la población saharaui dentro de la soberanía del Estado marroquí. Aquella salida a la crisis ha recibido numerosos apoyos internacionales a lo largo de la última década. Sin embargo, el Polisario desestima cualquiera solución que no pase por un referéndum para el Sáhara Occidental. Más de cuatro décadas de reclamo de autodeterminación entre las filas saharauis que siguen llamando a las puertas de comunidad internacional para convocar una consulta enquistada.

"La posibilidad de votar ha quedado enterrada tras la última resolución 2548 [del Consejo de Seguridad de la ONU]. En esta resolución no aparece el término referéndum y se pide, además una negociación de todas las partes sin condiciones. ¿Qué quiere decir todas las partes? Pues que esta crisis concierne a los marroquís, a los mauritanos, a los argelinos, a todos.  Es un problema regional y se resuelve hablando", declara a EL PERIÓDICO Bachir Dkhil, miembro fundador del Frente Polisario.