rescate a bordo del 'OPEN ARMS'

El grito desgarrador de una madre que perdió a su bebé en un naufragio en el Mediterráneo

Este miércoles perdieron la vida seis personas, entre ellas un bebé de seis meses, en las costas italianas tras ceder el suelo de la patera en la que viajaban

La reacción de la madre de un bebé fallecido en el naufragio en el Mediterráneo. / OPEN ARMS

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"He perdido a mi bebé. He perdido a mi bebé". Son los gritos desesperados de una madre que perdió este miércoles a su bebé de seis meses en un naufragio en el Mediterráneo. Las imágenes, compartidas por la oenegé Proactiva Open Arms, muestran con crudeza el horror del drama migratorio que sigue ocurriendo a diario en el mar Mediterráneo. 

La patera, en la que viajaban unas 100 personas, permaneció abandonada en el mar cerca de una semana esperando permiso de las autoridades italianas para desembarcar. El suelo de la embarcación, muy precaria, no resistió y provocó el horror. Exhaustos, congelados y dispersos por los alrededores de donde había estado flotando su patera poco antes, muchos de los migrantes, entre los que había niños y bebés, pudieron ser rescatados.

No fue esa la suerte de Joseph, un bebé de seis meses, y otras cinco personas. A pesar del esfuerzo del equipo médico a bordo del navío de Open Arms, el pequeño, que fue rescatado aún con vida pero en parada cardiorespiratoria, no resistió y falleció antes de su evacuación urgente del buque. 

Evacuación nocturna en el Mediterráneo

El barco español Open Arms navega ahora en el Mediterráneo central con 259 migrantes a bordo tras los últimos rescates y el salvamento de las demás personas del naufragio.

Durante la noche, fueron evacuadas a Italia en helicóptero otras dos mujeres, una de ellas embarazada, y uno de los niños, así como uno de los jóvenes que tuvo que ser reanimado tras el naufragio, explican fuentes de la ONG.

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También fue llevado a Italia, junto con su madre, el cuerpo de Joseph, el bebe de seis meses procedente de Guinea Conakri, que falleció por una parada cardiaca después de que le habían conseguido reanimar tras el naufragio.

Los cooperantes de la ONG tuvieron que dejar de lado el dolor y el cansancio para asistir pocas horas después a otra patera con 64 personas.