29 nov 2020

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el legislativo

Elecciones en EEUU: El Senado estadounidense continúa empatado y podría decidirse en enero

De los tres escaños que permanecen en disputa, los republicanos cuentan con mejores opciones de hacerse con el asiento disputado en el estado de Carolina del Norte.

El Periódico

El operario Charlie Sundberg apila papeletas de las elecciones en Renton, Washington.

El operario Charlie Sundberg apila papeletas de las elecciones en Renton, Washington. / EFE / STEPHEN BRASHER

Las elecciones al Senado estadounidense continúan empatadas, ya que, hasta la madrugada de este jueves, tanto demócratas como republicanos se han asegurado 48 escaños en la Cámara alta.

De los tres escaños que permanecen en disputa, los republicanos cuentan con mejores opciones de hacerse con el asiento disputado en el estado de Carolina del Norte. Allí, el senador republicano Thom Tillis mantiene una ventaja del 1,8% respecto a Cal Cunningham, el aspirante demócrata, con el 94 por ciento escrutado.

Georgia, la llave del Senado

Sin embargo, la carrera senatorial que podría cambiarlo todo es la que enfrenta al senador republicano David Perdue con el aspirante demócrata Jon Ossof. Con el 94%, Perdue aventaja en casi tres puntos a Ossof. Sin embargo, solo tiene el 50,2% de los votos.

Si en lo que queda de recuento, cayera por debajo del 50% por ciento, los dos candidatos tendrían que enfrentarse en una segunda vuelta en el mes de enero.

Esto también ocurrirá en la otra carrera de Georgia para el Senado, donde la senadora republicana Kelly Loeffler ha conseguido vencer a otro candidato republicano Doug Collins y se enfrentará al candidato demócrata Raphael Warnock.

En el caso de que los demócratas obtuvieran la presidencia, se podría dibujar un escenario en que la mayoría del Senado se decidiera en estas dos carreras.

Los republicanos necesitarían vencer en al menos una para conseguir los 51 escaños que dan la mayoría y los demócratas ganar en dos para conseguir un empate a 50 que se resolvería con el voto de desempate de Kamala Harris en su rango de vicepresidenta.

De cara a las elecciones, los demócratas necesitaban arrebatar tres escaños a los republicanos para hacerse con la Cámara alta, algo que hasta el momento no han conseguido y que podría dificultar una posible presidencia de Joe Biden, ya que los republicanos podrían bloquear sus proyectos legislativos.