29 nov 2020

Ir a contenido
El presidente Trump sostiene en el Despacho Oval una figura que le obsequiaron en una reunión los sheriffS del país en febrero del 2017.

EFE / ANDREW HARRER

Historias sobre la loca Casa Blanca de Trump

Desde que el republicano es presidente se han publicado más de 1.200 libros relacionados con su figura

Los más vendidos son los escritos por exaltos cargos que a lo largo de estos cuatro años han sido despedidos

Kim Amor

Donald Trump es de esos tipos que se cree superior a los demás y que puede con todo. Su trayectoria le ayuda a tener una alta consideración de sí mismo. Ha llegado a la  Casa Blanca sin ser un político de carrera, sino un empresario, mejor dicho, un especulador inmobiliario de esos que escalan a codazos, no sin caídas incluidas, y que antes de llegar a ser el hombre más poderoso del mundo se dedicaba en sus horas libres a organizar certámenes de Miss Universo y a presentar un 'reality show' en la televisión. A lo largo de su azarosa vida ha sobrevivido a seis quiebras, dos divorcios, a veintiseis denuncias de acoso sexual, a un juicio político y a alrededor de 4.000 demandas, según recuerda un artículo de'The New Yorker'.

Un personaje del todo singular, abstemio y que adora la Coca-Cola Light, que no deja a nadie indiferente y que se ha convertido en un filón para las editoriales que han inundado las librerías de libros sobre el presidente. Hay más de 1.200 títulos relacionados con el republicano. Los más solicitados son los escritos por antiguos altos cargos o colaboradores suyos, la mayoría publicados tras dimitir o ser cesados de manera fulminante. Trump exige la máxima lealtad. Al que le falla lo echa a la calle. "Nada le hiere más que alguien en quien confía le sea desleal", escribe en 'Let Trump be Trump' Corey Lewandowski, el primer jefe de campaña que tuvo como candidato. En términos similares se expresa John Bolton, el exasesor de Seguridad Nacional cuyo paso por la Casa Blanca está recogido en 'The room where it happened', una de las obras que ha creado mayor expectación y polémica.

El exasesor de Seguridad Nacional de Trump John Bolton, en una imagen de abril del año pasado. / JOSHUA ROBERTS (REUTERS)

Bolton, un duro neoconservador, muestra a Trump como un hombre ignorante, que desconocía, por ejemplo, que el Reino Unido era una potencia nuclear o que creía que Finlandia era un territorio de Rusia, no un Estado independiente. Explica, además, cómo algunos de los dictadores que trató y con los que hizo buenas migas le manipulaban para conseguir "favores personales".

Caramelo de menta

Una de las anécdotas más jugosas la explica la exsecretaria de prensa de Trump, Sarah Sanders, en el libro 'Speaking for myself'. Sanders sitúa la acción en la cumbre que mantuvieron Trump y el dictador norcoreano, Kim Jong-un, en Singapur en el 2018. Trump ofreció a Kim un Tic Tac de menta para el aliento. "Kim, confundido y probablemente preocupado ante la posibilidad de que fuese un intento de envenenarlo, no estaba seguro de qué hacer", escribe Sanders. "El presidente sopló" para demostrar que solo se trataba de un pequeño caramelo que desprendía un aroma fresco. "A regañadientes, Kim lo aceptó y se lo comió".

Bolton, por su lado, sostiene que Trump consideró enviar al dictador norcoreano el vídeo de la canción 'Rocket Man' de Elton John.

Momento de la cumbre en Singapur entre Trump y Kim Jong-un en junio del 2018. /SAUL LOEB (AFP)

El exalto funcionario describe a Trump como un hombre incapaz de "diferenciar entre sus intereses personales y obsesionado por su reelección". En el libro asegura que el presidente condicionó una ayuda de 391 millones de dólares (336 milones de euros) a Ucrania a que Kiev abriera un investigación sobre los negocios del hijo de Joe Biden en la exrepública soviética, uno de los muchos escándalos que han sacudido los cuatros años de mandato, aunque ninguno ha logrado tumbar al republicano. Estados Unidos está sumido en "turbulencias, incertidumbres y riesgos". La Casa Blanca es "un verdadero caos", escribe Bolton.

Otro exhombre del presidente, el que fuera jefe de gabinete, John Kelly, califica a la Casa Blanca de "Crazytown" (pueblo de locos). "No sé por qué todos nosotros estamos aquí. Es el peor trabajo que he tenido", reflexión que recoge el periodista Bob Woodward en uno de los dos libros que dedica al presidente estadounidense: 'Fear: Trump in the White House' y el más reciente 'Rage'.

Esconder documentos

En el primer título, Woodward explica cómo Gary Cohn, principal asesor económico de Trump hasta marzo del 2018, y Rob Porter, secretario de gabinete de la Casa Blanca hasta febrero del mismo año, sacaban documentos del escritorio de mandatario para evitar que los firmara. Uno de los que escondieron hubiera permitido al presidente retirar al país del Tratado de Libre Comercio de América del Norte (TLCAN). El libro cita también al exdirector de Seguridad Nacional, Dan Coats, quien asegura que para Trump "una mentira no es una mentira, sino algo que él piensa. No sabe diferenciar entre la verdad y una mentira".

En 'Rage', Woodward, uno de los periodistas que en los 70 destapó el 'caso Watergate', relata la poca importancia que da Trump a la pandemia y revela cómo en una ocasión llegó a decir sobre los altos cargos del Ejército: "Mis generales son unos putos gallinas", según el testimonio de una fuente del Pentágono. No ha habido buena sintonía entre destacados uniformados y el comandante en jefe. El periodista dice que el exsecretario de Defensa, Jamed Mattis, dijo a Coats que Trump era un hombre "peligroso" e "incapaz" de dirigir el país.

Woodward también resalta la falta de empatía y el racismo del inquilino de la Casa Blanca, una actitud que recogen otros textos, como el del que fuera su abogado personal Michael Cohen, que no duda en calificar a su antiguo cliente de "tramposo, mentiroso, un fraude, un intimidador, un racista, un depredador" sexual y un "estafador"". En 'Disloyal', Cohen asegura que en una ocasión Trump llamó "estúpidos" a los latinos y a los afroamericanos. "Nunca obtendré el voto hispano", dijo el republicano. "Como los negros, son demasiado estúpidos para votar por Trump. No son mi gente"."Dime un país dirigido por una persona negra que no sea un idiota". Cohen dice que cuando murió el expresidente sudafricano Nelson Mandela, Trump le dijo; "Mandela jodió el país. Lo dejó hecho una mierda". Por el contrario, según Cohen, Trump admira al presidente ruso, Vladímir Putin, porque ha podido "apoderarse de una nación entera y dirigirla como si fuera su empresa personal, como la Organización Trump, de hecho".

Más íntimo

Sobre la vida más íntima de Trump, el libro que ha desatado más interés y que se ha convertido también en un 'best seller' es 'Too much and never enought', escrito por la sobrina del presidente, Mary Trump, quien no tiene reparos en calificar a su tio de "fraude e intimidador".  "Donald es simplemente débil. Su ego es algo frágil y debe ser reforzado en todo momento porque sabe en el fondo que no es nada de lo que dice ser", apunta.

La sobrina de Trump, Mary Trump, junto a la portada del libro en el que habla de su tío. /SIMON SCHUSTER (AP)

En una ocasión, Jared Kushner, el yerno de Trump y uno de los hombres de su máxima confianza, dijo que al mandatario la presidencia no le iba a cambiar, sino que sería Trump quien ajustaría el cargo a su voluntad. Kushner no ha escrito todavía un libro sobre su suegro, pero visto lo visto, lo que sí parece es que le conoce muy bien.