29 nov 2020

Ir a contenido

LAS CUENTAS COMUNITARIAS

La Eurocámara pide "creatividad" a los líderes de la UE para desbloquear los fondos europeos

"Las negociaciones se han estancado y está en sus manos desbloquearlas", advierte el presidente David Sassoli

Silvia Martinez

Sassoli, Macron y Merkel (de izquierda a derecha) departen durante el Consejo Europeo de esta semana.

Sassoli, Macron y Merkel (de izquierda a derecha) departen durante el Consejo Europeo de esta semana. / KENZO TRIBOUILLARD (EFE)

Aunque la gran mayoría de los gobiernos de la Unión Europea no ven margen para retocar eacuerdo presupuestario cerrado el pasado 21 de julio –de 1,8 billones de euros para los próximos siete años- ni tienen ningún apetito por abrir una discusión que podría complicar y retrasar la puesta en marcha del fondo de recuperación de 750.000 millones (140.000 millones para España), el presidente del Parlamento Europeo, David Sassoli, ha aprovechado el Consejo Europeo de esta semana para urgir a los líderes de la UE a ser "creativos" y dar pasos para desbloquear la negociación del marco presupuestario 2021-2027.

“Las negociaciones se han estancado y está en sus manos desbloquearlas. Para avanzar es imprescindible actualizar el mandato de negociación de la presidencia alemana [que dirige este semestre la UE]. No pedimos comenzar desde cero. No se trata de cuestionar el acuerdo de julio sino de dar un pequeño paso que nos acerque a la aprobación final del paquete”, sostiene el socialista italiano en relación a los 39.000 millones adicionales que reclama la Eurocámara para financiar quince programas clave en el presupuesto.

Según Sassoli se trata de una “suma insignificante”, si se compara con un paquete global, y la Eurocámara dispone de  “propuestas creativas” que pasan por un aumento del límite de gasto de 9.000 millones que permitiría alcanzar “el mismo nivel de gasto que en el período 2014-2020 en términos reales”. Una propuesta que la presidencia alemana ha rechazado hasta ahora escudándose en que no tiene mandato para aumentar el techo de gasto acordado en julio. Berlín propone en cambio destinar 9.000 millones pero utilizando dinero de los márgenes del presupuesto, una opción que la Eurocámara rechaza.