30 oct 2020

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MODERACIÓN DE CONTENIDO

Facebook prohibirá la negación del Holocausto

El gigante social anuncia un cambio de política y eliminará el contenido antisemita tras considerar que atiza el odio

Carles Planas Bou

Manifestantes hacen el saludo fascista en un desfile de Madrid. 

Manifestantes hacen el saludo fascista en un desfile de Madrid.  / JAVIER SORIANO (AFP)

Facebook prohibirá finalmente todo contenido “que niegue o distorsione” el Holocausto. Tras años de críticas y presión pública por permitir e incluso promover la difusión de mensajes antisemitas, la plataforma ha anunciado este lunes un cambio en su política al considerar que la difusión de mensajes antisemitas entran en lo que se considera discurso del odio.

En un breve comunicado la red social ha explicado que esa decisión responde a la detección de un aumento de los ataques de odio y a la intención de Facebook de luchar contra la propagación de desinformación y de discursos extremistas e intolerantes. “Durante el segundo trimestre del año hemos retirado 22,5 millones de mensajes de odio a nivel mundial y prohibido 250 organizaciones de supremacistas blancos”, ha señalado Monika Bickert, vicepresidenta de políticas de contenido.

Cambio de rumbo

La reacción de Facebook llega tarde. Hasta hace pocos meses el gigante social comandado por Mark Zuckerberg había rechazado cualquier tipo de regulación de contenido en la plataforma, asegurando que no querían ser “un árbitro de la verdad”. Así, el argumento de la libertad de expresión servía a la plataforma para permitir la difusión de teorías de la conspiración, de mensajes racistas y antisemitas y la agrupación en chats de supremacistas blancos. El propio Zuckerberg defendió en 2018 no prohibir mensajes negando el exterminio de seis millones de judíos durante la Segunda Guerra Mundial.

Este verano, la presión pública logró forzar a miles de empresas a retirar temporalmente su publicidad de Facebook como señal de queja por permitir la proliferación de grupos de extrema derecha. Las milicias armadas que terminaron asesinando a un manifestante en las protestas antirracistas de Kenosha, por ejemplo, se habían organizado a través de la red social, en la que explicaban abiertamente como matar a policías o a manifestantes.

En las últimas semanas la presión civil ha crecido a causa del temor sobre el rol que Facebook pueda jugar en las elecciones estadounidenses del 3 de noviembre y la plataforma ha respondido endureciendo sus políticas de contenido. El 6 de octubre se anunció la prohibición de QAnon, una compleja teoría de la conspiración que cree en que Trump libra una guerra secreta contra un estado profundo controlado por demócratas, actores de Hollywood y pederastas.

Con ese nuevo gesto, Facebook empieza a asumir más responsabilidades en la propagación de contenidos de odio. Sin embargo, avisan que la aplicación de esas políticas “no puede ocurrir de la noche a la mañana. Hay una serie de contenidos que pueden violar estas políticas, y llevará algún tiempo entrenar a nuestros revisores y sistemas en la aplicación”.