26 oct 2020

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CONFLICTO EN LA PENÍNSULA COREANA

Corea del Norte pide excusas a Seúl por el asesinato de un funcionario

El suceso ocurrido en la frontera marítima dispara la tensión entre los enemigos históricos

El Periódico / Efe

El líder norcoreano Kim Jong Un.

El líder norcoreano Kim Jong Un. / AP

El líder norcoreano, Kim Jong-un, se ha disculpado después de que su Ejército fusilara a un funcionario surcoreano junto a la frontera marítima entre los dos países. Pionyang envió una notificación formal en la que asegura que Kim "lamenta mucho" el "decepcionar" al presidente surcoreano, Moon Jae-in, y a otros surcoreanos en relación a este suceso.

En la nota, el régimen informa también a Seúl sobre su investigación del caso y, en ese sentido, asegura que las tropas, tal y como indica su protocolo de actuación, realizaron diez disparos de advertencia al detectar la presencia ilegal del hombre en aguas norcoreanas.

Seúl había denunciado que tropas norcoreanas ejecutaron e incineraron a un funcionario sureño desaparecido esta semana en la frontera marítima entre ambos países, acto que calificó de "brutal" e "inhumano" y que promete incrementar la tensión en la península.

El funcionario, de 47 años, desapareció el pasado lunes a plena luz del día del buque del Ministerio de Pesca en el que trabajaba.

Cuando sus compañeros reportaron la desaparición a la guardia costera, el barco, encargado de supervisar actividades pesqueras, se hallaba a unos 10 kilómetros de la frontera marítima intercoreana en el Mar Amarillo, la tensa y disputada Línea Límite Norte (LLN).

"Acto brutal"

"Como resultado del exhaustivo análisis militar que hemos hecho de diverso material de inteligencia, hemos confirmado que Corea del Norte cometió el acto brutal de disparar e incinerar el cuerpo de este ciudadano de la República de Corea (nombre oficial del Sur) en aguas norcoreanas", dijo el Ministerio de Defensa Nacional sureño en un comunicado.

Por su parte, la oficina presidencial surcoreana también condenó con dureza el suceso e instó a Pionyang a revelar todo lo sucedido en torno a este "acto inhumano", según otro comunicado firmado por el vicedirector de la Oficina de Seguridad Nacional, Suh Choo-suk.

El portavoz del Ministerio de Unificación, Yoh Sang-key, dijo en Seúl que la acción "equivale a verter agua fría sobre nuestra constante paciencia y esfuerzos por la reconciliación y la paz intercoreanas y es totalmente contraria a los anhelos de nuestro pueblo". Las autoridades sureñas han tratado sin éxito de ponerse en contacto con el Norte en relación con el suceso, algo que refleja el mal momento que vive la relación bilateral.

Desde el fracaso de la cumbre de Hanói entre Pionyang y Washington en febrero de 2019, el régimen ha endurecido su postura con Seúl y en junio destruyó la oficina de enlace intercoreano en su territorio en protesta por el envío de propaganda por parte de activistas desde el Sur. Desde entonces Pionyang ha dado por cercenadas las líneas de comunicación transfronterizas.

Primera víctima civil

Es la primera vez que un civil surcoreano fallece a manos del Ejército norcoreano desde noviembre de 2010, cuando un bombardeo norteño sobre la isla de Yeonpyeong, situada justamente en la misma zona donde desapareció el funcionario, costó la vida a dos habitantes de la isla y a dos soldados.

Antes de eso, en julio de 2008, soldados del Ejército Popular de Corea (KPA) mataron a tiros a una sureña que estaba de vacaciones en el complejo turístico norteño del Monte Kumgang y que aparentemente entró en una zona militar restringida.

Según la inteligencia analizada por Seúl, una patrulla marítima norcoreana localizó un día después de su desaparición a la deriva al funcionario, que llevaba un chaleco salvavidas y estaba agarrado a un objeto flotante. Al parecer dejaron al hombre en el agua y los soldados, cubiertos con máscaras antigás, lo interrogaron desde la cubierta.