24 oct 2020

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Condiciones inhumanas

Activistas piden la liberación de mujeres acusadas de abortar en El Salvador

Defensoras de derechos humanos exigen a las autoridades salvadoreñas reconsiderar 18 casos en donde se les encarceló por el delito de homicidio debido a abortos espontáneos

El Periódico

Protestas en El Salvador para apoyar a mujeres acusadas de abortar.

Protestas en El Salvador para apoyar a mujeres acusadas de abortar. / Reuters

Defensoras de los derechos humanos de El Salvador y de otras naciones, pidieron la liberación de 18 mujeres encarceladas y acusadas de homicidio por supuestamente abortar.

Las activistas subrayaron en un comunicado emitido por el Centro de Derechos Reproductivos, que la prohibición del aborto en El Salvador "es de las más extremas del mundo".

"El Salvador es uno de los únicos países conocidos por enjuiciar y encarcelar a mujeres después de sufrir abortos espontáneos y otras emergencias obstétricas. Actualmente, más de 18 están detenidas en condiciones inhumanas, con protecciones prácticamente inexistentes frente a la actual pandemia del COVID-19", indicaron.

Derechos sexuales

Carmen Martínez, gerente regional para América Latina y el Caribe del Centro de Derechos Reproductivos, señaló, según el comunicado, que "El Salvador ha recibido innumerables recomendaciones por parte de órganos internacionales de derechos humanos para garantizar a mujeres y niñas sus derechos sexuales y reproductivos sin discriminación ni persecución".

"Hoy El Salvador tiene un terrible círculo de vulneración, pues por un lado prohíbe y niega servicios de salud reproductiva a mujeres que vienen de contextos rurales y de pobreza, y por otro lado, decide judicializarlas cuando sufren emergencias obstétricas debido a esa falta de acceso a servicios de salud", añadió Martínez.

Justicia para Cindy

La petición de las activistas se da a propósito de la liberación el martes de la joven Cindy Erazo, de 29 años, quien fue condenada a 30 años de prisión, de los cuales cumplió 6, después de sufrir una emergencia obstétrica y dar a luz a un feto muerto en 2011.

Un tribunal de apelación redujo la pena de 30 años a 10 años y un juez -que no fue identificado- le ha concedió a la joven la libertad condicional, por lo que salió libre.