27 oct 2020

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ENTREVISTA

Ylva Johansson: "No deberíamos tener más Morias"

La comisaria de Interior de la UE planea acelerar los procedimientos de expulsión de inmigrantes irregulares hacia terceros países a cambio de ayuda en su desarrollo y nuevas vías de entrada legal

Silvia Martinez

La comisaria de Interior, Ylva Johansson, durante un debate en el Parlamento Europeo este jueves.

La comisaria de Interior, Ylva Johansson, durante un debate en el Parlamento Europeo este jueves. / OLIVER HOSLET (EFE)

El devastador incendio del campo de refugiados de Moria, en la isla griega de Lesbos, ha llevado a la Comisión Europea a adelantar una semana la esperada reforma sobre la política de asilo e inmigración. Un plan que adoptarán finalmente el próximo miércoles y con el que quieren poner fin a los enfrentamientos entorno al sistema de cuotas y la reubicación de refugiados. "No será la solución ideal para nadie pero será un camino a seguir", asegura la comisaria de interior, la socialdemócrata sueca Ylva Johansson, durante una entrevista con un grupo de periodistas sobre unos planes que pondrán el foco en acelerar el ritmo de expulsión de inmigrantes y la política de repatriación.

¿Ha cambiado Moria el debate migratorio?

Espero que cambie el debate migratorio porque no deberíamos tener más Morias. Debemos asegurarnos de que no vuelva a existir.

Pero Grecia está reconstruyendo el centro con ayuda de la UE. ¿Tiene líneas rojas para evitar que se repitan las condiciones infrahumanas?

Necesitamos centros de recepción y gestionarlos adecuadamente, límites claros sobre el tiempo que la gente puede estar en un centro de recepción y es necesario disponer de un mecanismo obligatorio de solidaridad de forma que si un país está bajo presión, como Grecia ahora y desde hace muchos años, otros estados miembros intervengan para ayudar. También es importante disponer de procedimientos de asilo más rápidos de los que tenemos ahora en Grecia.

Ursula Von der Leyen anunció el miércoles la abolición del reglamento de Dublín, que otorga la responsabilidad de gestionar las solicitudes de asilo al país de llegada y pone la presión en los países mediterráneos.

Vamos a retirar la propuesta de Dublín que está sobre la mesa desde el 2016 porque ha causado la mayor parte del bloqueo y en su lugar haremos una nueva propuesta que enmendará el reglamento de Dublín. No será abolido totalmente sino que habrá modificaciones en él y en la responsabilidad del país de entrada. Pero no se va a suprimir.

¿Cómo afronta una tarea en la que han fracasado estos últimos 5 años?

Es un ejercicio difícil (pero) hay dos cuestiones importantes para tener éxito. He estado viajando mucho y he dialogado mucho con los estados miembros, con grupos políticos en el Parlamento, para buscar el posible compromiso y un equilibrio adecuado. Creo que lo he encontrado. Nadie estará satisfecho pero todo el mundo entenderá que es un compromiso equilibrado que puede ser aceptable para todos.

¿En qué se diferenciará el plan de la respuesta a la crisis del 2015?

Entonces hubo 2,4 millones de llegadas irregulares en Europa, el 90% refugiados. Se puso el foco en la reubicación. Ahora estamos en una situación totalmente diferente. El año pasado se aprobaron 2,4 millones de permisos de trabajo en la UE, la mayoría por razones familiares, trabajo, estudios y unos poco por asilo. Pero al mismo tiempo solo tuvimos 140.000 llegadas irregulares. De ellas solo un tercio eran refugiados y dos tercios tuvieron una decisión negativa y tendrían que ser devueltos. Por eso habrá un enfoque fuerte en el retorno.

El objetivo de aumentar las expulsiones no es nuevo pero la tasa no llega al 40%.

Un elemento sumamente importante es disponer de procedimientos más rápidos. Si una persona ha estado viviendo en un país durante años antes de que se adopte la decisión es muy difícil devolver a esa persona, especialmente en los retornos voluntarios. Mi objetivo es que las decisiones negativas sobre asilo lleguen a la par que las decisiones de retorno (expulsión). Eso podría acelerar el proceso y ayudar en las devoluciones.

Pero ¿cómo lograr que el sistema sea eficaz?

Hay que trabajar en estrecha colaboración con países terceros de origen y tránsito. Podemos actuar ayudándoles con la inmigración y el asilo. Tenemos que llegar a acuerdos y encontrar una situación en la que todos salgamos ganando cuando se trata de luchar contra la trata, que acepten de regreso a sus ciudadanos, ayudarles en su desarrollo y también encontrar vías legales de entrada a la UE. Y, por supuesto, necesitamos un mecanismo de solidaridad. Es obvio que la solidaridad voluntaria no es suficiente. Tiene que haber un mecanismo de solidaridad obligatorio.

Siete estados miembros, entre ellos los de Visegrado, han dejado claro por no aceptan cuotas obligatorias de refugiados. ¿Va a ser parte del sistema obligatorio de solidaridad?

Las cuotas obligatorias han creado mucha división entre los estados miembros. Tenemos una sentencia del Tribunal de Justicia de la UE que dice que es posible tener cuotas obligatorias. Si analizamos la situación vemos que hay muchas personas que llegan que no tienen derecho a la protección internacional y deben ser devueltas. Me pregunto si es buena idea reubicar a aquellos que deben ser devueltos. Estamos buscando el camino para brindar la ayuda necesaria a los países bajo presión y la reubicación es una parte importante pero también hacerlo de forma que sea posible de aceptar para todos los estados miembros. Todos los estados miembros deben responder al mecanismo de solidaridad obligatorio de acuerdo con su tamaño y capacidad. No puede haber una vía de escape fácil, por ejemplo, enviando unas mantas. Debe ser acorde a la capacidad y tamaño de la economía del país.

¿Qué condiciones se exigirán para activar las reubicaciones obligatorias?

No deben ser ni demasiado rígidas ni estar demasiado reguladas. Es bastante difícil prever diferentes tipos de situaciones difíciles en las que un estado miembro puede estar. Por eso es importante que esto pueda cubrir situaciones muy diferentes.

¿Va a haber sanciones si un país no cumple con el mecanismo de solidaridad obligatorio?

Estos detalles tienen que esperar al miércoles.

¿Cómo piensa romper el bloqueo de Hungría?

Mi impresión es que hay 27 estados miembros que están listos y dispuestos a comprometerse para llegar a un acuerdo. Creo que es importante poder llegar a un compromiso y desdramatizar la política migratoria. No me hago ilusiones de que todos los estados miembros deban tener la misma opinión sobre la inmigración, pero creo que es posible llegar a un acuerdo sobre estas propuestas y sobre una política común, incluso si todavía tienen opiniones diferentes.

¿Dinamarca insiste en establecer centros de recepción en países fuera de la UE. ¿Es una vía a seguir?

No. No vamos en esa dirección. Es importante trabajar con países terceros y encontrar vías legales para los refugiados y la principal forma de hacerlo son los reasentamientos. Es una forma segura para que los refugiados lleguen a la UE. Ya estamos trabajando y evaluando personas con ACNUR en terceros países. Pero esto no pasa por exportar el derecho al asilo. Poder solicitar asilo cuando uno se encuentra en territorio de un estado miembro es un derecho fundamental que hay que defender.

¿Qué piensa de las expulsiones en caliente?

Me preocupan mucho los informes sobre estas expulsiones. Si se llevan a cabo, infringen el derecho fundamental a solicitar asilo que tiene que ser defendido. He dicho en el Parlamento Europeo que deberíamos considerar en el pacto un mecanismo para supervisar esto.