02 dic 2020

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Gibraltar, abierto a un acuerdo con la UE sin Reino Unido

El Gobierno del Peñón reconoce que sobre la mesa está la adhesión al espacio Schengen para evitar las colas en la frontera

Julia Camacho

Frontera entre Gibraltar y España

Frontera entre Gibraltar y España / REUTERS

La posibilidad real de largas colas de trabajadores y mercancías en la frontera en ambos sentidos o los problemas para los gibraltareños con residencias de fin de semana en España han allanado el camino para que el Gobierno del Gibraltar se abra a la posibilidad de alcanzar un acuerdo con la UE al margen del Reino Unido. Una vía que, como defiende España y ya planteó el propio ministro principal de la Roca, Fabián Picardo, hace unos meses podría pasar por la adhesión del Peñón al espacio Schengen. Eso sí, advierten, “siempre que no se crucen las líneas rojas del pueblo de Gibraltar en relación a su soberanía", lo que cierra de plano la petición española de actuar de enlace entre Bruselas y el Peñón.

En una entrevista en Canal Sur Radio, Picardo añadió una nueva solución a la actual negociación entre Reino Unido y la UE sobre la entrada en vigor del Brexit una vez concluido el periodo transitorio el próximo 1 de enero: que aunque no hubiera pacto, sí hubiera algún tipo de resolución ad hoc sobre Gibraltar a fin de facilitar el tránsito en la Verja. “Si no fuera posible cerrar un acuerdo en relación a Gibraltar entre Reino Unido y la UE, habrá que intentar mitigar el espectro de que no haya acuerdo entre las administraciones de ambos lados de la frontera para que pueda seguir habiendo fluidez de personas, de trabajadores y de mercancías”, señaló. “Estamos preparados para todas esas eventualidades”, añadió Picardo.

En este sentido, y en una “nota técnica” emitida por el Ejecutivo de la Roca para “orientar a los ciudadanos y las empresas en caso de que no sea posible concretar un acuerdo que abarque la futura relación de Gibraltar con la Unión Europea”, se reconoce ya que una de las soluciones que se están estudiando en estos momentos es que “Gibraltar se asocie al Espacio Schengen, siempre que no se crucen las líneas rojas de soberanía, jurisdicción o control y se asegure la máxima fluidez”.

La idea es mantener una situación lo más parecida posible al actual status quo. No en vano, el 96% de los gibraltareños votó en contra del Brexit en el referendo de 2016. Pero la solución no es sencilla, por cuanto Gibraltar no es un estado independiente como por ejemplo Suiza o Noruega, países asociados a ese espacio fronterizo común. Además, la posible adhesión de Gibraltar dejaría en una situación delicada al Reino Unido, que nunca ha formado parte del espacio común fronterizo. Siquiera cuando estaba en la UE. A esto se añade que se resquebrajaría el discurso de acabar con la libre circulación de personas que se convirtió en una de las claves principales de la campaña del Brexit.

15.000 trabajadores cada día

Los datos oficiales apuntan a que cada día, alrededor de 15.000 trabajadores cruzan a diario la frontera, el grueso de ellos procedentes del Campo de Gibraltar, que un 30% de desempleo encabeza las tasas de paro de toda la UE. “El Gobierno confía en que se pueda encontrar y se encuentre un acuerdo pragmático y sensato”, añade el documento técnico, donde se señala que “es evidente que, si el Gobierno de Gibraltar no consigue llegar a un acuerdo sobre una solución negociada para el futuro funcionamiento de la frontera terrestre, ello tendría un efecto gravemente perjudicial para su fluidez”.

El peor de los escenarios descritos en esa 'Nota Técnica' apunta a que “los ciudadanos deberían prepararse para largas demoras que serían inevitables al cruzar la frontera en cualquier dirección”. “Esto es bien conocido y es algo de lo que el Gobierno de Gibraltar ha advertido a lo largo del proceso de Brexit”, recuerda el texto. Una alusión velada a que los prolijos controles en ambos sentidos en la valla han sido tradicionalmente una de las herramientas de presión favoritas con cada roce diplomático entre España y la Roca. “De hecho, todas las partes, incluido el actual Gobierno español, reconocen la importancia de evitar los peores efectos de lo anterior, salvaguardando la fluidez en la frontera, en beneficio de todos los residentes de la zona y en beneficio de la prosperidad compartida de la región”, prosigue el documento.

En opinión de Picardo, “no tiene por qué cambiar la relación” del Peñón con el Campo de Gibraltar, según explicó en la entrevista radiofónica. Detalló además que “se ha intentado llegar a acuerdos que permitan dar un paso hacia delante en las relaciones para crear esa zona de prosperidad compartida”. “Eso es lo que buscamos, pero hay que hacerlo respetando las respectivas posiciones de cada uno”, insistió el ministro principal del Peñón.