Separados de sus padres

EE.UU expulsó al menos a 8.800 menores indocumentados durante la pandemia

Asimismo, más de 159.000 adultos fueron expulsados a sus países de origen

EE.UU. negó el asilo a menores inmigrantes y los expulsó. 

EE.UU. negó el asilo a menores inmigrantes y los expulsó.  / EFE

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El Periódico

Las autoridades de EE.UU. expulsaron al menos a 8.800 menores indocumentados que viajaron solos hasta la frontera con México durante la pandemia, unas cifras que hasta ahora se desconocían y que el Gobierno desveló este viernes en un documento judicial, informó la cadena CBS.

Además de esos 8.800 menores, EE.UU. deportó a otros 7.600 miembros de lo que las autoridades llaman "unidades familiares" y que incluyen desde niños hasta los adultos que les acompañan.

Asimismo, más de 159.000 adultos fueron expulsados a sus países de origen, de acuerdo a CBS.

EE.UU. negó el asilo a esos migrantes en virtud de una normativa que entró en vigor en marzo e impide a los indocumentados solicitar asilo, al mismo tiempo que autoriza a los agentes migratorios a expulsarlos inmediatamente sin oportunidad de que un juez evalúe su caso.

Esa nueva directiva fue aprobada "en interés de la salud pública", según figura en el texto, aunque grupos como la Unión para las Libertades Civiles en América (ACLU) consideran que viola las obligaciones internacionales de Washington en materia de asilo.

La Administración del presidente de EE.UU., Donald Trump, hizo esa revelación en unos documentos judiciales que interpuso en la Corte de Apelaciones del Noveno Circuito, con sede central en San Francisco (California) y con los que busca anular el fallo del juez Dolly Gee, del tribunal federal de Los Ángeles.

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Ese magistrado dictaminó la semana pasada que el Gobierno no puede retener a los menores en habitaciones de hoteles antes de expulsarlos.

Durante la pandemia, el Ejecutivo estadounidense ha expandido el uso de hoteles para detener a los menores migrantes, que anteriormente eran enviados a unos albergues, mientras que los adultos pasaban a centros de detención mientras un juez examinaba su petición de asilo.