25 oct 2020

Ir a contenido

EN TIEMPO RÉCORD

Génova vuelve a estar unida dos años después del derrumbe del puente

La ciudad del norte de Italia inaugura el viaducto que sustituye al que cayó en el 2018

Rossend Domènech

El nuevo puente de Génova se inaugura dos años después del derrumbe. / EFE / LUCA ZENNARO / VÍDEO: EFE

Este lunes se ha inaugurado el nuevo puente de Génova, que ha sido bautizdo con el nombre de San Jorge y que sustituye al que hace casi dos años se desplomó de repente, llevandose la vida de 43 personas. Al acto han asistido las principales autoridaes del país, no así los familiares de las víctimas que consideraron la ceremonia que se había organizado demasiado festiva, aunque después se ha cambiado por un acto más sobrio.

Antes de la ceremonia oficial, el presidente de las República, Sergió Mattarella, se reunió en la Prefectura de Génova con el comité que representa a los familiares de las víctimas. Mattarrela se refirió a la tragecia del 14 de agosto del 2018 como "una herida que no sana" y pidió que la investigación que se esta llevando a cabo sobre el suceso "sea rigurosa". El primer ministro italiano, Giusseppe Conte, por su lado, dijo que el nuevo puente es el «símbolo de una nueva Italia que se levanta de nuevo»

El antiguo puente llevaba el nombre de Morandi, apellido del arquitecto que lo proyectó cuando el cemento armado, recien descubierto, parecía ser la panacea de las futuras construcciones. El actual, sobre un proyecto realizado y regalado por el célebre arquitecto Renzo Piano, genovés de origen, es de acero y cemento. Con paneles solares que gestionarán la iluminación de día y de noche, y dotado de robots que en las 24 horas del día controlarán la resistencia y las incidencias.

El puente de Génova, de noche. / EFE / EPA / LUCA ZENNARO

Desde el 14  de gosto del 2018, la exRepública Marinera de Génova estaba dividida en dos partes, sin posibilidad de comunicación entre ellas, a pesar de ser el nudo vial entre Italia y Francia, estar en una de las regiones más industrializadas del país y a pesar de contar con el primer puerto de Italia en intercambio mundial de mercancías (el 50% nacional). Durante casi dos años, la ciudad herida en sus comunicaciones ha estado dividida y 566 personas tuvieron que abandonar sus hogares y ver conmo se destruían los lugares de su infancia, adolescencia, juventud y madurez, debidamente compensados económicamente, aunque no afectivamente, por ser imposible.

El puente de San Jorge ha sido construido en menos de dos años, un récord para Italia, donde la burocracia asociada a este tipo de proyectos puede alargar la obra hasta los diez años. Pero los genoveses, además de tercos y agarrados (en Italia se dice que "eres peor que un genovés) , son expeditivos, y, después de haberse peleado a lo largo de los siglos con las Repúblicas de Venecia, Pisa y Amalfi,  no habrían aceptado quedarse en la cola.

En forma de proa

El nuevo puente tiene la forma de una proa de una nave, orientada hacia el mar, el mismo mar que indica, en dirección del Atlántico, la estatua local de Cristobal Colón, que según los genoveses, nació en la ciudad. El puente de San Jorge tiene solo 1.067 metros de largo y está sostenido por 18 columnas de cemento armado construidos de forma elíptica para que no estorben el paisaje.

Vista aérea del nuevo puente / EFE / EPA / LUCA ZENNARO

La construcción ha sido realizada por una sociedad llamada Para Genova, un consorcio de dos grandes sociedades italianas de construcciones (Salini e Impregilo) , que a su vez se han apoyado en 330 pymes de Italia, del norte y del sur de la península, cada una de las cuales ha puesto su granito de arena. Han trabajado todas simultáneamente día y noche , incluso durante el confinamiento por el covid-19, sin que se produjera ningun contagio. En algunos monentos, 40 equipos de obreros, pertenecientes a empresas distintas, trabajaban simultáneamente para la realización del puente.

Las conclusiones de la investigación judicial sobre lo que sucedió aquel 14 de agosto del 2018, no ha llegado aún, aunque ya parece haberse asumido que el hundimiento del puente Morandi fue a causa del fallo de uno de los tirantes del puente. Sin embargo, Génova no ha querido esperar a conocer la verdadera causa del derrumbe, que traerá consecuencias sobre las concesiones de las autopistas.

Recientemente y sin esperar la sentencia judicial, el Gobierno italiano ha revocado la concesión a Austotrade SA, directamente vinculada a la familia Benetton, que controla 3.000 km de autopistas del país, es decir la mitad, por considerarla culpable  de no haber suficientemente controlado el mantenimiento de los kilómeteros a su disposicion. "Se trata de una expropiación", lamentaron los Benetton.

Pero la paradoja es que, mientras no exista una setencia judicial, la gestión del nuevo puente de San Jorge de Genova ha sido dado a Austostrade SA, es decir a los Benetton.

Temas Italia