24 sep 2020

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LA PANDEMIA EN EUROPA

Italia, el primer país europeo castigado por el covid, mantiene a raya el virus

La incidencia de la enfermedad en el país es actualmente 10 veces más baja que en España

El seguimiento de los contactos de un enfemo y un gran número de pruebas son determinantes

Irene Savio

Pruebas voluntarias de covid en Roma a pasajeros de un bus procedente de Rumanía. 

Pruebas voluntarias de covid en Roma a pasajeros de un bus procedente de Rumanía.  / AP / RICCARDO DE LUCA

El pasado mes de marzo, con la pandemia en su peor momento,  Italia fue el país europeo epicentro de muerte por el covid-19. El virus se ensañó  con el norte italiano y el sistema sanitario colapsó. En un solo día (era el 27 de ese mes), se llegaron a contar 919 muertos en 24 horas y la imagen de los militares que se llevaban de Bérgamo ataúdes de fallecidos recorrió el mundo, horrorizándolo. Pero cinco meses después, la situación es muy distinta. Al contrario que en otros países europeos, Italia vive con calma los rebrotes, las mascarillas siguen obligatorias solo en los lugares cerrados y, gran parte de los científicos y virólogos coinciden en que los datos indican que, de momento, la pandemia "está bajo control" en el país.

Un informe divulgado por el Instituto Superior de la Salud (ISS) el 21 de julio y que analiza los datos relativos al periodo del 6 de julio al 19 de julio alimenta esta afirmación. Según esta fuente oficial, la incidencia acumulada en la población (el número de casos cada 100.000 habitantes en los últimos 14 días) es de 4,55 . La cifra es, en efecto, considerablemente más baja que, por ejemplo, la de España (49,22).

Tendencia en positivo

Y esta semana, pese a un leve aumento en los contagios el martes, la tendencia positiva continúa. En concreto, a fecha de este miércoles, los casos activos suman 12.609, de los cuales 40 están en cuidados intensivos (por debajo de Francia, España y Reino Unido). "Es un hecho que los últimos casos son de menor importancia clínica, gran parte no requieren ni de hospitalización y la edad promedio de los casos señalados ha bajado a los 40 años", afirma Giorgio Palú, virólogo de la Universidad de Padua. 

De ahí la pregunta ¿cómo Italia ha logrado este resultado? Los investigadores italianos son cautos a la hora de responder y muchos subrayan que aún faltan estudios sólidos que den respuestas definitivas, como dice la viróloga Elisa Vincenzi, jefa de la Unidad de Patogenia Viral y Bioseguridad del hospital San Raffaelle de Milán. Aún así, una respuesta tal vez puede hallarse en que Italia "se está beneficiando ahora del gradual desconfinamiento-   se actuó de forma parala en todas las regiones-, y en el amplio uso de las mascarillas por parte de la población italiana desde el minuto uno de la desescalada", subraya Vincenzi. 

En efecto, Italia fue uno de los primeros países europeos (el 4 de mayo) en adoptar el uso obligatorio de esta protección en espacios cerrados, que usa casi el 90% de la población. "Mucha gente está cumpliendo por miedo, que aún es mucho", añade Guido Marinoni, presidente del Colegio de Médicos de Bérgamo.

Rastreadores y pruebas

Pero también otros datos aportan pistas.  Por ejemplo, el número de rastreadores que, con las nuevas contrataciones, suman 1 funcionario por cada 10.000 habitantes, así como las campañas y los protocolos que se han hecho para incentivar la población a hacerse pruebas. De hecho, según un estudio del ISS sobre una muestra de 2.746 individuos infectados y detectados entre el 6 y 19 de julio, Italia identificó los casos porque la persona tenía síntomas (29%), fue contactada por un rastreador (24%), o porque se hizo la prueba de manera voluntaria por ser grupo de riesgo, por motivos personales o de trabajo (43%). 

Los rebrotes, dicen las autoridades (que no comunican oficialmente su número exacto), están controlados. "Hasta la fecha, la gran mayoría son focos pequeños, que no han involucrado a más de 100 contagiados, lo que prueba que han mejorado los tiempos de detección de los infectados", explica, en declaraciones a este diario Giuseppe Ruocco, el secretario general del Ministerio de Sanidad italiano.

Los protocolos de las regiones, que son las que aquí controlan la Sanidad, se basan en parte en el de Véneto. Cuando se identifica un enfermo se pone en cuarentena a vecinos y colegas de trabajo, se hacen al menos dos pruebas de covid-19 y nadie puede salir hasta que no hayan dado negativo. Las multas alcanzan los 1.000 euros. En Véneto, además, "todos los días se elaboran al menos dos informes al día, que se envían a todos los centros de salud de la región", añade el virólogo Palú.

Un análisis del diario económico' Il Sole 24 Ore' también va en esta dirección, al indicar que el porcentaje de contactos estrechos de infectados por covid 19 localizados va del 88 al 100%. En cambio, prácticamente insignificante ha sido la contribución de la app Immuni, que fue descargada por apenas unos 4,3 millones de italianos, el 12% de la población, según reveló la semana pasada la ministra de Innovación, Paola Pisani. 

El esfuerzo de los centros sanitarios está siendo significativo. Italia ha hecho hasta el 28 de julio 6.634.293 tests para detectar al coronavirus. Algo que, según Ruocco, remite a que el Gobierno ha invertido mucho en el sistema, una afirmación que no todos comparten. "Sé que a algunos les gusta la polémica, pero tan solo en marzo fueron se desembolsaron 1.400 millones de euros solo para contratar a 23.000 nuevos enfermeros, médicos y personal sanitario", asegura. Otros dudan. "Quisiera saber por qué nuestros datos son distintos. Siempre es bueno hacerse preguntas”, ha dicho el conocido microbiólogo Andrea Crisanti.
 

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