13 ago 2020

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VARAPALO JUDICIAL

El Supremo de EEUU acaba con el secreto de las cuentas de Trump

Da acceso a documentos fiscales y financieros a la fiscalía de Nueva York aunque no a los demócratas en el Congreso

Furibunda reacción del mandatario, que habla de "persecución política" y denuncia supuesta "corrupción" en Nueva York

Idoya Noain

El presidente Trump.

El presidente Trump. / AFP / SAUL LOEB

El Tribunal Supremo de Estados Unidos ha dado este jueves un severo mazazo al presidente Donald Trump al dictaminar que no puede mantener sus declaraciones de impuestos y documentos financieros en secreto en una investigación de un gran jurado en Nueva York. Aunque en otro caso el Alto Tribunal ha protegido por ahora a Trump de que sus contables, bancos y empresas tengan que dar esa información y otros documentos al Congreso, la decisión del caso planteado por el fiscal de distrito neoyorquino Cyrus Vance representa un varapalo para el presidente, el primero desde Jimmy Carter que no ha hecho públicos sus declaraciones de impuestos, y es también una trascendental decisión para determinar el alcance y los límites del poder del líder ejecutivo en EEUU. 

“Hace 200 años un gran jurista de nuestra corte estableció que ningún ciudadano, ni siquiera el presidente, está categóricamente por encima del deber común de producir pruebas cuando se le requiere en un procedimiento criminal”, ha escrito el presidente del Supremo, John Roberts, en una decisión sentenciada por 7-2, incluyendo los votos a favor de los de los dos jueces nombrados por Trump que han solidificado una mayoría conservadora. “Reafirmamos ese principio hoy y mantenemos que el presidente no es ni absolutamente inmune de citaciones penales estatales que buscan sus documentos privados ni tiene derecho a un estándar más elevado”. 

El caso en Nueva York se abrió para investigar si Trump alteró sus cuentas para encubrir los pagos realizados para silenciar a Stormy Daniels y Karen McDougal antes de las elecciones de 2016, vulnerando potencialmente las leyes de campaña. Las dos mujeres aseguran que mantuvieron relaciones sexuales con él, algo que él niega. 

Contrapuntos positivos

El contrapunto positivo para Trump es que el Supremo, también por una votación 7-2, impide por ahora al Congreso acceder a los documentos. Tras el explosivo testimonio de Michael Cohen, el exabogado de Trump, los comités de Supervisión, Asuntos Financieros e Inteligencia de la Cámara Baja, controlada por los demócratas, dictaron citaciones para obtener documentación tanto de la firma de contabilidad con la que Trump ha trabajado años, Mazars, así como de Deustche Bank y Capital One. La mayoría del Supremo considera que esas citaciones plantean “significativas preocupaciones sobre separación de poderes” y ha reenviado el caso a tribunales inferiores.

La decisión contra Trump en Nueva York no significa que los documentos vayan a hacerse públicos pronto y es altamente improbable que se conozcan antes de las elecciones de noviembre. Aunque el Alto Tribunal acaba con la inmunidad presidencial, para obtenerlos el fiscal deberá volver a los tribunales, donde uno de los abogados del presidente, Jay Sekulow, ya ha anunciado que plantearán nuevos retos constitucionales y legales.

Aun si ese caso se resuelve a favor del fiscal, este deberá dar los documentos al gran jurado, lo que legalmente obliga a mantenerlos en secreto. Vance, de cualquier modo, ha valorado en un comunicado la decisión del Supremo como una "tremenda victoria para el sistema de justicia" de la nación y "su principio fundador de que nadie, ni siquiera el presidente, está por encima de la ley".

Furia en Twitter

La reacción de Trump ha sido furibunda. Si ya minutos antes de las decisiones del Supremo denunciaba a gritos en Twitter "acoso presidencial" y "mala praxis procesal", tras conocer las sentencias ha lanzado una retahíla de indignadas quejas. Ha denunciado que "es todo una persecución política" y ha acudido, como hizo durante el 'impeachment', al concepto de una "caza de brujas política". También ha hablado de Nueva York como "políticamente corrupta",  ha asegurado que se está cometiendo una "injusticia" contra la presidencia y la Administración y se ha quejado de no ser tratado con "deferencia" por los tribunales. 

La presidenta de la Cámara de Representantes, Nancy Pelosi, ha prometido por su parte seguir con las investigaciones y la lucha para conseguir los documentos de Trump, subrayando especialmente la parte de la sentencia que "reafirma la autoridad del Congreso para ejercitar supervisión en nombre del pueblo estadounidense". "La responsabilidad constitucional de descubrir la verdad continúa", ha dicho, "específicamente en lo relacionado con la conexión del presidente con Rusia que está escondiendo". Los tres comités presididos por demócratas tienen en el punto de mira los potenciales conflictos de interés del presidente, sus lazos económicos internacionales y la posible vulnerabilidad que estos pueden representar.