Crisis en latinoamérica

Maduro ordena la expulsión de la embajadora de la UE en Caracas

El Palacio de Miraflores responde a una sanción del Consejo Europeo a 11 funcionarios relacionados con el madurismo

Bruselas expresa su contundente rechazo a la decisión del presidente venezolano y anuncia "reciprocidad"

Nicolás Maduro, presidente de Venezuela.

Nicolás Maduro, presidente de Venezuela. / YURI CORTEZ (AFP)

Se lee en minutos

Abel Gilbert

Venezuela ha dado un plazo de 72 horas a la embajadora de la Unión Europea en Caracas, Isabel Brilhante Pedrosa, para que abandone el país en respuesta a las sanciones dispuestas por Bruselas contra funcionarios maduristas y aliados coyunturales del Gobierno. "¡Ya basta del colonialismo! Se le prestará un avión, para que se vaya",  bramó el presidente Nicolás Maduro. La UE "supremacista", añadió, "sacó una resolución" condenatoria contra venezolanos que forman "parte de instituciones del Estado",  "respetan" la Constitución y "sancionan" a la directiva de la Asamblea Nacional (AN) que encabeza Juan Guaidó, el diputado reconcido por Estados Unidos y otros 54 países como autoridad ejecutiva interina de ese país.

Según Maduro, los funcionarios penalizados se han negado "a cumplir órdenes de la Embajada de la UE en Caracas". La reacción de la Unión Europea no se ha hecho esperar. "Condenamos y rechazamos la expulsión de nuestra embajadora en Caracas. Tomaremos las medidas necesarias habituales de reciprocidad", señaló el jefe de la diplomacia europea, Josep Borrell. Y agregó: "Sólo una solución negociada entre venezolanos permitirá al país de salir de su profunda crisis".

Guaidó, por su parte, celebró el paso dado por el Consejo Europeo. "La OEA (Organización de Estados Americanos) rechazó la farsa de la dictadura, la Unión Europea los sancionó, EEUU y UK (Reino Unido) ratificaron el respaldo al gobierno encargado. Al usurpador lo respalda... ¿Irán, su proveedor carero de gasolina? Seguimos con fuerza", señaló a través de Twitter.

Amenaza de acciones diplomáticas contra el embajador español 

Entre los 11 venezolanos sancionados por la UE se encuentran autoridades judiciales, constituyentes y electorales, así como Luis Parra, el diputado que se arroga la presidencia de la AN con el beneplácito del Palacio de Miraflores. De acuerdo con Maduro, Europa se supedita de esta forma a la estrategia de Washington para forzar su salida del poder. A su vez, aseguró que Exteriores "se reserva acciones diplomáticas" contra el embajador de España en Caracas, Jesús Silva, a quien relacionó con las maniobras conspirativas del opositor Leopoldo López, quien se encuentra en su residencia desde el fallido intento de golpe de Estado de finales de abril del 2019.

Según Maduro, el huésped es un "prófugo de la justicia" que "está utilizando las instalaciones de la Embajada de España para conspirar en contra de Venezuela". López lidera Voluntad Popular (VP), el partido más duro de la oposición, al que pertenece también Guaidó. La fiscalía lo ha vinculado con una fallida incursión armada que se lanzó en mayo pasado y que provocó al menos 11 muertos y decenas de detenidos. 

Ofensiva desdel el poder

Te puede interesar

El incidente con la UE tiene lugar en un momento en el que el madurismo intenta retomar la ofensiva política. Como parte de esa iniciativa no solo busca reforzar el cerco contra Guaidó y VP, agrupación que ha calificado de "terrorista".  También ha renovado las autoridades electorales a imagen y semejanza,  con vistas a los comicios parlamentarios que deberían celebrarse a finales de año.

La justicia a la vez suspendió las conducciones partidarias de Acción Democrática y Primero. Como parte de este plan general, el Gobierno logró partir en dos a la AN. Una facción, mayoritaria, se quedó con Guaidó. La otra sigue a Parra. Bruselas considera que el diputado que pertenecía a Primer Justicia actúa "contra el funcionamiento democrático" del Parlamento. Parra ha sido reconocido como autoridad parlamentaria legítima por Rusia y China.