26 oct 2020

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crisis sanitaria mundial

Una fiesta ilegal en Londres acaba con una veintena de policías heridos

Los hechos ocurrieron en el barrio de Brixton donde se organizó una concentración callejera que se convirtio en una batalla campal cuando los agentes intentaron dispersar a la gente de madrugada

Begoña Arce

Voluntarios limpian las calles tras la batalla campal en el barrio de Brixton, en Londres.

Voluntarios limpian las calles tras la batalla campal en el barrio de Brixton, en Londres. / AP / JONATHAN BRADY

Las fiestas ilegales y multitudinarias se están convirtiendo en un problema de orden público en la Inglaterra del desconfinamiento. En algunas de esas reuniones la situación se le ha ido de las manos a la policía. El domingo fue en Manchester. El miércoles en Londres, en un barrio, el de Brixton, con una alta población caribeña y un pasado de incidentes raciales, que nadie ha olvidado, por mucho que la zona se haya ‘aburguesado’. Varios cientos de personas respondieron a la convocatoria de una fiesta callejera con música y sin autorización. Ya de madrugada, la policía trató de dispersar a los participantes. Lo que siguió fue una batalla campal, plasmada en varios videos en las redes sociales.

Batalla campal

En las imágenes se ve a jóvenes atacando a los agentes con botellas, palos, piedras y el mobiliario que encontraron a su paso. Otros saltan y destrozan a patadas los parabrisas de los vehículos policiales. En la confrontación 22 policías resultaron heridos y dos de ellos acabaron en el hospital. “No esperábamos este nivel de violencia y hostilidad. Es horrible”, ha reconocido Ken Marsh, presidente de la Federación de la Policía Metropolitana. Cuatro personas fueron detenidas y Boris Johnson prometió que “esa violencia contra la policía no va ser tolerada”. El primer ministro estudia la posibilidad de doblar las sentencias a quienes sean condenados por ataques a los servicios de emergencia.

Las autoridades temen que, después de tres meses de confinamiento, la situación se deteriore, especialmente en barrios donde hay una tensión racial latente. Algunos medios conservadores consideran lo ocurrido en Brixton, el último incidente después de que agentes de la Policía Metropolitana hincaran la rodilla, frente a manifestantes de 'Black Lives Matter', en las protestas que siguieron a la muerte de George Floyd. Una “rendición” de la autoridad. “Cressida Dick (jefe de Scotland Yard) ha perdido el control de las calles frente a una minoría ilegal”, ha señalado el diputado conservador Andrew Bridgen,

Dos muertos

El domingo, en el barrio de Moss Side, en Manchester, cientos de jóvenes celebraron en un patio residencial una fiesta ilegal, que acabó en una pelea a tiros. Dos de los participantes murieron a causa de los disparos. Las autoridades temen que el sábado 4 de julio, cuando reabran los pubs, se desborden las reuniones masivas y acaben en virulentos desordenes. “Estas reuniones son ilegales y suponen además un riesgo para la salud pública, ya que van contra las restricciones del coronavirus”, ha recordado el superintendente, Colin Wingrove.