08 jul 2020

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Informe de Europol

Caen los ataques yihadistas pero crecen los provocados por la extrema derecha

La agencia policial europea alerta de la utilización de grupos cerrados en internet para propagar su ideología y de la emergencia de grupos paramilitares

El documento cifra en 119 los ataques en 2019, que dejaron 10 muertos, 27 heridos y más de un millar de detenidos

Silvia Martinez

Cordón policial en el lugar donde al pasado 21 de junio tres personas fallecieron tras ser apuñaladas en Forbury Gardens, un incidente que el Gobierno británico investiga como un acto terrorista.

Cordón policial en el lugar donde al pasado 21 de junio tres personas fallecieron tras ser apuñaladas en Forbury Gardens, un incidente que el Gobierno británico investiga como un acto terrorista. / EFE / ANDY RAIN

Los ataques en Semana Santa de 2019 en Sri Lanka demostraron que el llamado Estado Islámico todavía es capaz de organizar atentados a gran escala contra ciudadanos europeos aunque la efectividad de las fuerzas de seguridad y la cooperación internacional han impedido que se repitan este tipo de ataques, que siguen en descenso en el continente europeo. Según el informe anual presentado por la agencia Europol, el año pasado se registraron un total de 119 ataques (frente a 129 en 2018 y 205 en 2017), que dejaron como resultado 10 muertos, 27 heridos y 1.004 detenidos, el grueso en Reino Unido, Francia, Italia y España

El balance también constata un aumento de los ataques de extrema derecha, que pasaron de 1 a 6 (con 21 detenidos), y se concentraron en Lituania, Polonia y el Reino Unido. Hubo otros dos ataques ultraderechistas en Alemania que, aunque no fueron clasificados como terrorismo por la ley alemana, sí forman parte, según Europol, de una oleada de incidentes violentos en todo el mundo, cometidos por hombres, nacionales del país en el que tiene lugar el ataque, y que forman parte de una comunidad digital transnacional que aprovecha las redes sociales e internet para diseminar una ideología “extremadamente heterogénea” tanto estructural como ideológicamente pero con muchos vínculos internacionales gracias a internet. 

“Pese a los esfuerzos por detectar y borrar los contenidos supremacistas blancos, las principales plataformas sociales siguen siendo un importante vector de propagación del extremismo de derechas”, denuncia Europol que alerta también del uso de plataformas marginales –como Gab, Voat, 8chan- que se han convertido en paraísos para los movimientos de extrema derecha. Al igual que ocurre con los yihadistas, la principal amenaza emana de los llamados “lobos solitarios”, que “predican el odio y deshumanizan a ciertos grupos de nuestras sociedades”, sostiene la directora de Europol, Catherine Bolle sobre inmigrantes, judíos o musulmanes.

Emergencia de grupos paramilitares

Además, este colectivo también parece cada vez más interesado en el uso de explosivos, especialmente en el TATP, y en realizar entrenamientos paramilitares cuyo interés se ha disparado en países como Suecia, Hungría o la República checa. También Bélgica ha alertado de visitas de extremistas belgas de extrema derecha a países de Europa del este para recibir entrenamiento así como patrullas de “autodefensa” en lugares públicos supuestamente para garantizar la seguridad de los habitantes frente a “agresiones cometidas por inmigrantes”. 

El informe también constata 26 ataques anarquistas y de extrema izquierda (con 111 detenidos), que tuvieron lugar en Grecia, Italia y España, así como 57 del llamado terrorismo etno-separatista con 48 detenidos, el grueso en Irlanda de Norte y 1 en España. Pese a la declaración de disolución de ETA y el compromiso  con el desarme, Europol advierte que la policía española descubrió dos armas y explosivos el año pasado y alerta de que en 2019 hubo “más facciones radicales” que emergieron y que desafían “la autoridad política”, abogando por “una amnistía total de los presos de ETA” en Francia y en España.