28 oct 2020

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Magnicidio

Suecia señala a un publicista fallecido como asesino de Olof Palme 34 años después del crimen

Stig Engström no comulgaba con el progresismo del primer ministro sueco en 1986 y pertenecía a un club de tiro

Los investigadores, que admiten no tener pruebas, dan por cerrado el caso

Montse Martínez

Olof Palme, primer ministro sueco asesinado en plena calle en 1986, en una imagen de archivo. 

Olof Palme, primer ministro sueco asesinado en plena calle en 1986, en una imagen de archivo.  / TOBBE GUSTAVSSON (AFP)

Más de tres décadas, concretamente 34 años, han tenido que pasar para que los investigadores suecos den por definitivamente cerrado el caso del asesinato del carismático primer ministro de Suecia, Olof Palme, en 1986. Las nuevas conclusiones policiales apuntan que el mandatario cayó abatido en una calle de Estocolomo cuando salía del cine por las balas de Stig Engstrom, un publicista conocido como Skandia Man -por el nombre de la empresa donde trabajaba- que se suicidó en el año 2000. El asesino, ha confirmado la policía, no comulgaba con el progresismo del primer ministro y arrastraba graves problemas de alcoholismo y económicos. Sin embargo, no tienen más pruebas que un conjunto de indicios contra él.

Imagen tomada en 1986 del publicista Stig Engstrom, considerado culpable del asesinato de Olof Palme

 / GORAN ARNBACK (efe)

El fical jefe, Krister Petersson, explicó en una comparece digital que, obviamente, no puede presentar cargos contra una persona fallecida. Pero conocer la identidad del autor del asesinato que conmocionó al mundo, en general, y a Suecia, en particular, es esencial para cerrar la cicatriz que ha causado este misterio. Incluso su esposa, Lisbet, que fue con su marido al cine y presenció el asesinato,  falleció en el 2018 sin saber a ciencia cierta quién lo mató. 

Potenciales enemigos

Eran muchos los posibles enemigos del controvertido primer ministro del Partido Socialdemócrata sueco, tan admirado como vilipendiado .En casa, Palme enfureció al sector económico con reformas que le perjudicaban y se pronunció contra el armamento nuclear. Fuera tampoco pasó desapercibido y criticó el bombardeo de EEUU en Vietnam del Norte, el régimen apartheid de Sudáfrica y la invasión soviética de Checoslovaquia.

El primer ministro de Suecia, Olof Palme. / folke helberg

Tres décadas han dado para tirar de muchos hilos y han puesto en entredicho a los investigadores, tachados de incompetentes en algunos momentos. La única persona que ha sido señalada durante estos años como autor del crímen fue el delincuente común, Christer Pettersson, identificado por la esposa de Palme y encarcelado en 1989. Pero tuvo que ser puesto en libertad porque no se hallaron pruebas ni móvil.

Inicialmente, Stig Engstrom no se encontraba en el radar de la policía como sospechoso aunque fue interrogado poco después de los hechos. Sin embargo, un cambio en el equipo de investigación y el trabajo llevado a cabo por un periodista obligaron a reconsiderar la figura de aquel hombre que estuvo trabajando hasta tarde cerca del lugar de los hechos, que se había presentado ante los medios de comunicación como testigo, había estado en la Ejército y pertenecía a un club de tiro.

Indicios concluyentes

"Creo que hemos llegado tan lejos como se podía pedir a la investigación", aseguró Petterson, contundente, el fiscal para añadir: "Encontramos a una persona que no cuadraba en el resto de la fotografía del crimen. Sus informaciones no se correspondían con las del resto de testigos".

Según explicó Pettersson, la vestimenta que Engstrom llevaba la noche del crimen  -que se presentó como testigo e hizo declaraciones a varios medios- coincide con las descripciones dadas por varias personas que vieron salir corriendo al supuesto asesino. Además, ninguno de los testigos situaron tampoco a Engstrom en el lugar del crimen justo después de que tuviera lugar.

Su pertenencia a un club de tiro y el hecho de que se moviese en círculos críticos con Palme refuerzan la teoría de la fiscalía, resaltó Pettersson, que lamentó que no haya pruebas técnicas que lo vinculen con el crimen.

La pista del "hombre de Skandia", que no fue considerado relevante en la fase inicial de la investigación, se reactivó hace dos años gracias a un reportaje, al que luego siguió un libro, del periodista Thomas Pettersson, que entregó la información a la policía. Engström, fallecido en 2000, se movía en círculos contrarios a Palme, tenía formación militar, fue miembro de un club de tiro y tenía acceso a armas a través de un conocido, reveló Pettersson, que informó de sus hallazgos a la unidad policial que investiga el caso. 

Hallar el revólver empleado por el asesino de Palme ha sido uno de los principales quebraderos de cabeza de los investigadores, que han probado más de 400 armas distintas en todos estos años, aunque ninguna había podido conectarse a las dos balas encontradas en el lugar del crimen y conservadas en mal estado. Obsesión de afamados escritores como Stieg Larson, la investigación del asesinato de Olof Palme, cuya documentación ocupa 250 metros de estantería, se da así por concluída.