01 jun 2020

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CRISIS SANITARIA INTERNACIONAL

China registra su primer día sin contagios ni fallecidos por coronavirus

La celebración de la Asamblea Nacional Popular, con 3.000 delegados de todo el país, certifican un nuevo estadio en la pandemia

Adrián Foncillas

Alumnos de un instituto de Chongqing, en China.

Alumnos de un instituto de Chongqing, en China. / Europa Press

China ha colocado esta mañana el cero en la casilla de nuevos contagios y fallecidos por primera vez desde que empezara en enero a publicar los datos del coronavirus. La cifra es otro mojón en la victoria en esa “guerra popular” que meses atrás le declaró Pekín a la pandemia y que se anuncia como inminente estos días en los que se celebra la Asamblea Nacional Popular.

Los únicos incidentes reseñados por la Comisión Nacional de Salud en las últimas 24 horas son dos casos sospechosos: uno importado en Shanghái y otro de trasmisión local en la septentrional provincia de Jilin. Los registros oficiales hablan de 82.791 contagios y 4.634 muertes, concentrados en la ciudad de Wuhan y el resto de la provincia central de Hubei. Solo 79 contagiados siguen recibiendo tratamiento médico en el país y 5.085 permanecen en observación tras estar en contacto con infectados.

El cerrojo dictado a finales de enero en el epicentro de la pandemia global y las cuarentenas cumplidas con rigor prusiano cortaron las vías de contagio. China alcanzó su pico en febrero y experimentó un rápido descenso mientras la pandemia se extendía por el mundo. Casi cinco meses después de que media docena de vendedores de un mercado de abastos de Wuhan fueran hospitalizados por una extraña neumonía, Pekín encadena síntomas de la recobrada normalidad. El primer ministro, Li Keqiang, subrayaba el viernes en la apertura del legislativo chino “los grandes logros” conseguidos en la lucha contra el coronavirus pero aclaraba que “aún no había desaparecido por completo”.

Foco en la economía

La celebración de la asamblea, que había sido suspendida en marzo por la crisis sanitaria, certifica que el Gobierno ya se siente seguro para traer a la capital a 3.000 delegados de todo el país. La amenaza de un rebrote, sin embargo, explica que se sometieran a un doble test de ácido nucleico, en sus provincias y a su llegada a Pekín, y que permanecieran encerrados en hoteles hasta la confirmación del negativo. La capital suma ya más de un mes sin contagios locales, ha rebajado el estado de alarma y levantado la obligación de las mascarillas en espacios públicos.

China ya anunció dos meses atrás la ausencia de contagios locales pero en esos días se le acumulaban los importados. El miedo a un rebrote llegado desde el exterior impulsó las restricciones de vuelos, la prohibición de entrada a los extranjeros y cuarentenas más estrictas a la comunidad china que regresaba en busca de refugio cuando la pandemia castigaba al mundo. En estos meses se han sucedido los pequeños focos de contagio, casi siempre en la frontera rusa, que han obligado a cerrar ciudades con la receta de Wuhan.

La prioridad del Gobierno, controlada ya la epidemia, consiste en reactivar la economía y recuperar los millones de puestos de trabajo perdidos. El discurso de Li en la enfatizó la necesidad de mantener las condiciones de vida de la población y perseverar en el objetivo de erradicar la pobreza el año próximo. El primer ministro aludió a “la gran incertidumbre” para justificar que, por primera vez en tres décadas, el Gobierno no se aventurase con el pronóstico del crecimiento económico.