11 ago 2020

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CONFLICTO ÁRABE-ISRAELÍ

Pompeo escenifica en Jerusalén el aval de EEUU al nuevo Gobierno de Israel

El secretario de Estado norteamericano reclama "progresos" en la aplicación del llamado 'Acuerdo del Siglo'

Este jueves toma posesión el nuevo Ejecutivo, que tendrá una jefatura rotatoria: primero Netanyahu y después Gantz

El Periódico / Efe

Pompeo llega a Israel para reunirse con el primer ministro Benjamin Netanyahu. / KOBI GIDEON / EFE / VÍDEO: EFE

El secretario de Estado de EEUU, Mike Pompeo, visitó este miércoles Israel en un claro gesto de apoyo al Gobierno encabezado por el primer ministro, Benyamin Netanyahu, junto a su ahora socio, Benny Gantz, que tomará posesión este jueves y con el que se pone fin a un largo bloqueo político después de la celebración de tres elecciones generales.

El viaje de Pompeo, que solo duró seis horas, permite a Netanyahu jurar mañana su cargo por cuarta vez consecutiva con la imagen de cercanía de la Administración de Donald Trump y poniendo encima de la mesa tres asuntos principales que centraron hoy las conversaciones: el conflicto con Irán, la pandemia del covid-19 y la anexión de partes del territorio palestino ocupado de Cisjordania, un plan al que EEUU dio luz verde con su propuesta de paz, que no ha recibido apoyo de la comunidad internacional.

"Estamos a punto de formar un Gobierno de unidad nacional", dijo Netanyahu con satisfacción en una rueda de prensa conjunta con Pompeo, en la que remarcó que este paso "es una oportunidad" para "la paz y la seguridad", según lo establecido en el llamado Acuerdo del Siglo, el polémico plan de Trump y su yerno Jared Kushner que abre la puerta a la anexión israelí de parte de Cisjordania, como el fértil y geopolíticamente clave valle del Jordán, pero desoye todas las reivindicaciones palestinas.

Prisas de Netanyahu

La anexión es una cuestión central para el primer ministro y pretende impulsarla a partir de julio, pero deberá coordinar sus movimientos con Washington. Netanyahu tiene prisa, sabedor de que las próximas elecciones de noviembre en Estados Unidos podrían conllevar un cambio de inquilino en la Casa Blanca y reducir sus posibilidades, no contempladas hasta la llegada de Donald Trump por la comunidad internacional, que apostaba por la creación de un Estado palestino en base a las fronteras de 1967, la conocida como solución de dos estados.

"Aún queda trabajo por hacer" y elementos por cerrar, afirmó al respecto Pompeo, aunque hizo hincapié en que "es necesario ver progresos en eso", sin detallar ninguna medida concreta. Días atrás, sin embargo, reiteró que la decisión final sobre la anexión dependerá de Israel.

Otro de los temas abordados, en el que ambos países parecen estar en consonancia, fue la influencia de Irán en la región, sobre todo en Siria, y la preocupación de que Teherán desarrolle armamento nuclear. "La campaña en la que hemos participado para reducir los recursos que los ayatolás tienen para hacer daño aquí en Israel y a lo ancho del mundo ha dado sus frutos, ha tenido éxito, y vamos a seguir con ella. Hay más trabajo que hacer en esto", aseguró Pompeo, quien acusó a Teherán de "usar sus recursos para fomentar el terror en el mundo, incluso mientras el pueblo iraní se enfrenta" a la pandemia del coronavirus.

Creciente influencia china

Una de las cuestiones espinosas a tratar fue el malestar estadounidense por la creciente influencia económica de China en Israel, como queda patente en sus movimientos para controlar puertos mediterráneos en el país.

Pompeo hizo una alusión velada a Pekín durante sus declaraciones conjuntas con Netanyahu y, según la radio pública Kan, mostró su contrariedad a la presencia de su principal rival en Israel, donde empresas chinas amplían gradualmente su presencia.

Según Washington, las crecientes inversiones chinas podrían suponer un peligro para Israel, al extender su capacidad para apropiarse de información y datos tecnológicos delicados del país.

Tras su encuentro con Netanyahu, Pompeo se reunió con su principal socio, Gantz, y después con Gabi Askenazí, quien se espera sea ministro de Asuntos Exteriores en el gabinete que se constituirá mañana.

Jefatura del Gobierno rotatoria

El nuevo gabinete, denominado "de emergencia" por el coronavirus, solo podrá legislar durante los primeros seis meses sobre cuestiones vinculadas a la pandemia y sobre la anexión de Cisjordania.

La jefatura de Gobierno será rotatoria, ostentada por Netanyahu el primer año y medio y después pasará a Gantz por un periodo igual.

La visita de hoy tuvo lugar en condiciones particulares: con el transporte aéreo reducido al mínimo por la pandemia, Pompeo ha sido el primer alto cargo extranjero en viajar a Israel tras el cierre de fronteras en marzo.

Llegó con mascarilla con los colores de la bandera estadounidense y mantuvo dos metros de distancia con todos los que se reunió.

Todo ello subraya la importancia que Washington daba a este viaje, hasta el punto de realizarlo en un momento tan poco óptimo como el actual para los intercambios diplomáticos directos.

Tensión creciente en Cisjordania

Mientras tanto, la tensión sigue aumentando en Cisjordania. Este miércoles, un menor palestino de 15 años ha muerto tras recibir un disparo en la cabeza en enfrentamientos con militares israelís en el campo de refugiados de Al Fawar, cerca de Hebrón, en el sur de Cisjordania. En los disturbios resultaron heridos de bala otros cuatro jóvenes, uno de ellos en estado grave, según informó un portavoz del Ministerio de Sanidad palestino.

"Esta noche, durante una operación para detener a sospechosos involucrados en actividades terroristas", se generaron "disturbios violentos" durante los cuales "se arrojaron rocas, cócteles molotov y artefactos explosivos" contra los soldados y "se escucharon disparos", informó a su vez el Ejército israelí, que agregó que un soldado resultó herido de levedad. Las tropas respondieron con medios de dispersión antidisturbios y disparos de munición real, concretó la portavocía militar.

Los hechos se inscriben en un contexto de aumento de la violencia en Cisjordania: un soldado israelí murió este martes tras recibir el impacto en la cabeza de una piedra en una redada del Ejército en una aldea palestina. Pocas horas después, un palestino fue herido de bala tras intentar apuñalar a un policía de fronteras en el puesto de control militar israelí de Qalandia.