27 oct 2020

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EMERGENCIA SANITARIA

El Parlamento Europeo reclama un plan "masivo" de reconstrucción

La resolución apuesta por financiar el nuevo paquete con 'bonos de recuperación' garantizados por el presupuesto de la UE

Critica las decisiones "totalmente incompatibles" con los valores europeos de Hungría y Polonia y pide a la Comisión que evalúe con urgencia la situación

Silvia Martinez

Una mujer pasa frente al edificio de la Comisión Europea, en Bruselas.

Una mujer pasa frente al edificio de la Comisión Europea, en Bruselas. / EFE / OLIVIER HOSLET

Los Jefes de Estado y de Gobierno de la Unión Europea se reúnen de nuevo el 23 de abril para bendecir el plan económico aprobado por el Eurogrupo la semana pasada, que incluye un arsenal de medidas por 500.000 millones de euros, y empezar a hablar de la reconstrucción de la economía europea. Una etapa crucial que el Parlamento Europeo afronta con una batería de peticiones muy concretas empezando por un “paquete masivo de reconstrucción y recuperación” y un nuevo marco presupuestario para el período 2021-2027 ambicioso, con nuevo recursos que permitan aumentar el margen fiscal.

Estas reclamaciones forman parte de un proyecto de resolución sobre el covid-19 pactado por los cuatro grandes grupos de la cámara -el Partido Popular Europeo, Socialistas y Demócratas (S&D), los liberales de Renew y los Verdes-, que añade más presión al debate y que se adoptará este viernes. Y es que, más allá de la línea de préstamos de 240.000 millones del Mecanismo Europeo de Estabilidad (MEDE), las inyecciones de capital del Banco Europeo de Inversiones y el programas de compras de 750.000 millones del Banco Central Europeo, el texto reclama un “paquete masivo de reconstrucción y recuperación” para apoyar la economía europea y las inversiones.

“El acuerdo del Eurogrupo es un primer paso en la buena dirección pero no es suficiente. Ante esta crisis de máximos la UE no puede dar una respuesta de mínimos”, ha advertido durante el debate el eurodiputado socialista español Javier Moreno. Según los eurodiputados, este nuevo plan debe financiarse a través de un presupuesto europeo ampliado, los instrumentos y fondos financieros ya existentes, así como “bonos de recuperación garantizados por el presupuesto europeo”. 

"Bonos de recuperación"

La mutualización de la deuda ha generado airados enfrentamientos entre los países del norte y del sur de Europa. España, Italia o Francia insisten en que debe haber una emisión conjunta. Holanda, Austria, Finlandia o Alemania han dejado clara su negativa. Para esquivar resistencias, el compromiso recoge que el paquete no implicará “la mutualización de la deuda existente” y se orientará solo a inversiones futuras. El intento de última hora de los Verdes de modificar este apartado durante la votación de las enmiendas este jueves, para incluir una referencia a la mutualización de una parte de la deuda emitida para combatir las consecuencias del covid19, y por lo tanto eurobonos, no ha cuajado y la enmienda ha sido rechazada por apenas 44 votos (282 votos a favor, 326 en contra y 74 abstenciones). "Lo que hay en el texto puede terminar en un plan de inversión demasiado modesto para tener un impacto macroeconómico", alerta el eurodiputado Ernest Urtasun.

“¿Por qué hay que olvidarse de la mutualización de la deuda? ¿Por qué impedir que el BCE financie directamente a los Estados?. Va siendo la hora de romper los tabúes. Es la única forma de superar la crisis”, ha reivindicado la eurodiputada de Francia Insumisa, Manon Aubry. “Si tenemos que endeudarnos lo tenemos que hacer todos juntos”, ha insistido el líder de los Verdes, Philip Lamberts, que ha alertado de que los egoísmos nacionales puede hacer naufragar el barco europeo. “La solidaridad económica es el precio que tienen que pagar por la moneda única y el mercado único. Es escandaloso escuchar que hacen comentarios cuando durante décadas han privado a otros Estados miembros de ingresos fiscales a los que tenían derecho”, ha advertido en referencia a Países Bajos. 

Presupuesto más ambicioso

El documento, que pide un línea específica en el MEDE de 410.000 millones y la paralización del pago de dividendos a las entidades bancarias, apuesta por mantener el pacto verde y la digitalización como los dos grandes ejes del futuro marco presupuestario (MFF) e insta a la Comisión a presentar unas cuentas europeas ambiciosas, con un presupuesto ampliado, más flexible y simple, que incluya nuevos recursos propios –como podrían ser el impuesto al plástico, a las transacciones financieras o al comercio de emisiones aunque no los menciona- y que podrían utilizarse como garantías para el plan de reconstrucción. 

Un plan presupuestario que la Comisión Europea debería presentar de forma inmediata, sin esperar a que se pronuncien los líderes europeos. “Presenten lo que tienen que presentar: un plan de recuperación y reconstrucción europeo de 1 billón de euros”, ha reclamado el liberal Guy Verhoftstadt. “¿Recuerda que Roosevelt triplicó el presupuesto federal y creó nuevos impuestos?. Señora von der Leyen, sea Roosevelt y no tenga miedo”, la ha pedido el socialista francés Pierre Larrouturou. La resolución también insta a la Comisión a que, en caso de que los Estados miembros no logren cerrar un acuerdo rápido –ya fracasaron en su intento de finales de febrero por las discrepancias entre norte y sur-, presente “un plan de contingencia” presupuestaria para más allá del 31 de diciembre de 2020 en que expira el actual marco y reclama “mayores poderes” para que la UE pueda actuar en caso de amenaza sanitaria transfronteriza.

Críticas a Hungría y Polonia

Más allá de la economía, el proyecto de resolución repasa la situación de los solicitantes de asilo, menciona las aplicaciones para rastrear los movimientos de ciudadanos para controlar la expansión del covid19 y urge a los gobiernos europeos a respetar el Estado de derecho. Concretamente alerta de que hay dos países que han adoptado decisiones que parecen “totalmente incompatibles” con los valores europeos, como Hungría y Polonia. En el caso del primero, prolongando indefinidamente el estado de emergencia y autorizando al gobierno a gobernar por decreto sin límite temporal y el segundo por reformar la ley electoral en medio de la pandemia en contra del Tribunal Constitucional. Según el texto, Bruselas debe tomar cartas en el asunto y evaluar con urgencia la situación.