05 jun 2020

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EPIDEMIA GLOBAL

Rusia decreta como "festivo" todo abril por el coronavirus

Putin evita declarar el estado de emergencia y delega en las autoridades de las regiones las medidas contra la pandemia

El número de afectados se eleva a más de 3.500 y los expertos coinciden en que Rusia aún está lejos de alcanzar el pico

Marc Marginedas

El presidente ruso, Vladímir Putin, mantiene una videoconferencia con su gabinete, el miércoles.

El presidente ruso, Vladímir Putin, mantiene una videoconferencia con su gabinete, el miércoles. / ALEXEI DRUZHININ (AP)

Por segunda vez desde el inicio de la pandemia, el presidente de Rusia, Vladímir Putin, ha dirigido un mensaje televisado a la nación en el que ha prolongado hasta el 30 de abril la semana "festiva" declarada hace tan solo unos días.  A diferencia de lo sucedido en otros países, el mandatario ha evitado hacer uso de sus potestades y no ha declarado el estado de emergencia ni anunciado medidas de excepción, delegando en los representantes de las regiones la tarea de tomar decisiones concretas para frenar los contagios.    

"He decidido prorrogar el régimen no laborable hasta fin de mes. Subrayo, los trabajadores conservan sus salarios", ha enfatizado el líder del Kremlin durante su discurso, en el que ha aprovechado la ocasión para alabar su gestión de la pandemia. "Hemos conseguido proteger a los mayores e impedir brotes de la epidemia en guarderías, escuelas, universidades...", ha expuesto.

Pese a las palabras presidenciales, los expertos coinciden en que lo peor aún está por llegar en Rusia. El número de contagios avanza rápidamente y está lejos de alcanzar el pico. Según las autoridades, en las últimas 24 horas se han contabilizado 774 nuevas infecciones, una cifra récord, elevando a más de 3.500 la cifra total de casos. 

Un total de 39 enfermos han fallecido. De las 80 regiones, repúblicas y territorios que forman la Federación Rusa, se han registrado casos en 76 y unicamente cuatro permanecen libres de la epidemia.  Nikolái Briko, experto en enfermedades infecciosas del Ejecutivo, previno hace un par de días que solamente a finales de abril o principios de mayo comenzarán a descender los números epidemiológicos del país.

Peligra el Día de la Victoria

Con estos datos en la mano, más que nunca peligra la celebración del Día de la Victoria el próximo 9 de mayo, una fiesta sagrada en el calendario ruso, durante la cual el Kremlin, enfrentado a Occidente desde el 2014 debido a las guerras de Ucrania y Siria, ensalza y promueve los valores patrióticos entre la ciudadanía.

La combinación de la epidemia y los bajos precios del petróleo constituirán, a buen seguro, un fuerte golpe para la economía rusa. Según las primeras estimaciones, el PIB del país podría perder durante el 2020 entre un 3% y un 5% de su valor, un descenso superior al que experimentó en el 2014 debido a las sanciones internacionales y a otra caída en el valor en los mercados de su exportación estrella.