01 jun 2020

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Crisis sanitaria

Los brasileños cacerolean por 15 días seguidos contra un Bolsonaro por subestimar la pandemia

La protesta resonó con fuerza durante un día en el que murieron 32 personas, lo que lleva a 201 la cantidad de víctimas fatales y 5.717 los casos confirmados

Abel Gilbert

Personal sanitario desinfecta un hospital en Brasil por el covid-19.

Personal sanitario desinfecta un hospital en Brasil por el covid-19. / EFE

"Fuera (Jair) Bolsonaro". El grito se ha escuchado por 15 días consecutivos en las principales ciudades de Brasil. La "caceroleada" de este martes coincidió con el momento en que el presidente le aseguraba a la población que el Gobierno de ultraderecha se ha propuesto una doble tarea frente al COVID-19: "salvar vidas sin perder empleos". Cuando el capitán retirado terminó de hablar, los brasileños supieron que a lo largo del día habían muerto 42 personas, lo que eleva el número de víctimas a 201. La cantidad de fallecimientos en 24 horas fueron reveladores de la expansión del coronavirus. Los infectados hasta el momento son 5.717, pero se estima que la cantidad es muy superior. 

El capitán retirado abandonó circunstancialmente sus ironías para referirse a la pandemia y sus efectos en Brasil. Esta vez evitó llamarla "gripecita" o una "fantasía"y dijo que "enfrentamos el mayor desafío de nuestra generación". A su vez, pidió "colaboración" y "unión" de todas las autoridades regionales con las que ha estado duramente enfrentado por la decisión de los gobernadores de decretar la cuarentena. Para el diario carioca O Globo, Bolsonaro "bajó el tono en su discurso" y evitó minimizar al coronavirus.

De acuerdo con el politólogo Rodrigo Prando, el gigante sudamericano atraviesa una situación sin precedentes desde el momento en que la principal autoridad ejecutiva rechaza las medidas de aislamiento social. En los hechos, el mandatario se ha enfrentado no solo con gobernadores y parlamentarios sino con su ministro de Salud, Luiz Henrique Mandetta. Hasta Sergio Moro, la gran espada de la ultraderecha en el ministerio de Seguridad, ha defendido la cuarentena contra las opiniones de Bolsonaro. "Bolsonaro en este en este momento tiene una gran dificultad para ejercer el liderazgo", opinó Prando.

"La insistencia en negar la necesidad de una cuarentena general para los 210 millones de brasileños, que viven en entornos mucho más desiguales y subdesarrollados que los suecos, dividió al Gobierno", señaló la revista Piauí. Las opiniones de Bolsonaro sobre la pandemia, añade la publicación, han llevado a sectores de la oposición a pedir su "destitución temporal" hasta que se juzgue si "violó una determinación del Gobierno diseñada para evitar la introducción o propagación de enfermedad contagiosa ". El Congreso, por ahora, evita confrontar con el Ejecutivo. Algunos analistas aseguran que frente al creciente aislamiento político, Bolsonaro busca refugio en los militares que en los hechos cogobiernan pero también dejan de entrever signos de disconformidad con las declaraciones del mandatario.

Medidas de contención

En este contexto, Mandetta, anunció que el ministerio de Saludo  prepara una instalación masiva de hospitales de campaña en las ciudades donde la red pública no dé abasto. El gran temor de las autoridades es que el coronavirus entre en las cárceles.  La tasa de hacinamiento en las penitenciarías es una de las más altas del mundo: Brasil cuenta con 423,242 camas para casi 800.000 reclusos. Moro ha asegurado no obstante que por el momento no se ha detectado ningún caso de infección en las prisiones.

Por su parte, el ministro de Economía, Paulo Guedes, afirmó que las diversas medidas de emergencia adoptadas para mitigar la caída de la economía equivalen a cerca del 2,6 % del PIB. Entre ellas, figuran diversas renuncias fiscales y un subsidio de unos 110 euros para trabajadores informales y autónomos que entrará en vigencia en las próximas horas. Ese dinero llegará a uunas 18 millones de familias que hasta ahora se mantenían gracias al empleo informal o autónomo, golpeado seriamente por la cuerentena.