02 jun 2020

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CORONAVIRUS

Guerra por los respiradores en EEUU

Trump cede a la presión e invoca una ley de 1950 para forzar a General Motors a fabricar ventiladores que reclaman los estados

Se plantea imponer una "cuarentena obligatoria" que limitaría movimientos en partes de Nueva York, Nueva Jersey y Connecticut

Idoya Noain

El presidente de EEUU, Donald Trump, y el secretario de Defensa, Mark Esper, este sábado en un acto en el barco hospital en la base naval de Norfolk, Virgina.

El presidente de EEUU, Donald Trump, y el secretario de Defensa, Mark Esper, este sábado en un acto en el barco hospital en la base naval de Norfolk, Virgina. / AFP / JIM WATSON

Durante semanas, desoyendo ruegos y críticas de muchos gobernadores y profesionales sanitarios, Donald Trump se había resistido a usar en la crisis ante la pandemia del coronavirus la Ley de Producción de Defensa, una norma de 1950 que da autoridad al Gobierno federal para forzar a empresas a expandir la producción industrial de materiales o productos claves, en este caso ventiladores para los pacientes más graves y material de protección médica. “No somos un país basado en nacionalizar nuestros negocios”, decía el presidente de Estados Unidos el domingo pasado. Este viernes, sin embargo, Trump invocó esa ley que data de la guerra de Corea para obligar a General Motors a fabricar respiradores.

Hay cierta neblina sobre la decisión. General Motors explicó tras el anuncio que ya llevaba más de una semana trabajando en una subcontrata con Ventec Life Systems, la compañía que fabrica los respiradores y que es quien firma el contrato con la Agencia Federal de Emergencias. Trump, no obstante, se había lanzado el viernes por la mañana en una diatriba de tuits de ataque al gigante del motor y a su principal ejecutiva, Mary Barra, y luego, al anunciar la invocación de la ley, aseguró que la compañía estaba “perdiendo el tiempo”.

Duelo con Cuomo

Para aumentar la confusión, Trump ha puesto en cuestión que fueran necesarios tantos respiradores como los que reclaman los estados. Usando las cifras de aparatos que ha calculado necesarias el gobernador de Nueva York, Andrew Cuomo, el presidente decía el jueves en una entrevista en Fox: “no creo que vayas a necesitar 40.000 o 30.000”.

Este sábado el propio Cuomo, sin mencionar directamente al presidente, ha dado la explicación. “Lo que hacemos es planificar para el futuro”, ha dicho el gobernador, que calcula que el pico de contagios en el estado llegará en dos o tres semanas. De momento, Nueva York tiene más de 52.000 casos de los 115.000 detectados en EEUU y 728 de los cerca de 1.900 fallecidos en todo el país. En sus hospitales hay 7.328 contagiados y 1.755 personas en Unidades de Cuidados Intensivos.

Cuomo ha denunciado también que la competencia entre estados por conseguir respiradores, y también con el gobierno federal, está contribuyendo a subir los precios de los aparatos, que antes se vendían por unos 25.000 dólares y ahora alcanzan los 45.000. “Como nación no podemos tener esta situación”, ha dicho, sugiriendo que se cree “un consorcio nacional de compra” organizado por Washington o un “consorcio voluntario” creado entre los estados.

Posible cuarentena

Aunque colaboran, las tensiones entre Trump y Cuomo podrían dispararse. Este domingo el presidente ha dicho que estudia imponer una “cuarentena de obligado cumplimiento” a partes de Nueva York, así como de Nueva Jersey y Connecticut, donde se concentran casos de contagio. “No sé si se podría aplicar legalmente. Desde un punto de vista médico no sé qué conseguirías. Pero no me gusta cómo suena, incluso sin entender en qué consistiría”, ha dicho Cuomo. “Cuarentena forzosa es un concepto que asusta”.