07 abr 2020

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ALERTA SANITARIA

China cerrará las fronteras a los extranjeros este sábado por el coronavirus

Suspenderá la entrada de foráneos, aunque cuenten con visado o permiso de residencia

Pekín "se ha visto forzado" a adoptar la medida "ante la situación del brote y las prácticas en otros países"

Adrián Foncillas

Un equipo de doctores chinos llega al aeropuerto de Milán para apoyar a las autoridades italianas en su lucha contra el coronavirus. 

Un equipo de doctores chinos llega al aeropuerto de Milán para apoyar a las autoridades italianas en su lucha contra el coronavirus.  / MATTEO BAZZI (EFE)

China ha adoptado dos contundentes medidas en un mismo día para blindarse contra una epidemia que ha quedado virtualmente erradicada de su territorio. El país asiático prohibirá a partir de la medianoche del sábado la entrada de extranjeros, incluso de los que disponen de visado y permiso de residencia. El comunicado describe la medida de “temporal” y supedita su vigencia a la evolución de la crisis. “China seguirá en contacto con todas las partes y gestionará los intercambios personales con el resto del mundo en circunstancias especiales”, continúa.

Sólo los extranjeros con visado diplomático o en misiones oficiales quedan exentos de la prohibición. Los que pretendan volar a China para actividades económicas especiales, comerciales, científicas, tecnológicas o humanitarias podrán solicitar el visado a las autoridades. La Agencia de Aviación Civil ya había reportado horas antes la frecuencia de vuelos de entrada y salida. La nueva normativa permite a las aerolíneas locales y extranjeras operar un solo vuelo semanal hacia cada país.

Condiciones de regreso

La reacción responde a la dinámica de las cifras. China suma dos días consecutivos sin contagios locales y apenas un puñado en toda la semana. La epidemia, según Pekín, ha sido “prácticamente erradicada” tras más de dos meses de estrictas cuarentenas y medidas que han devastado la economía. Pero los contagios importados de viajeros suman varias docenas diarias, superan ya los 500 casos en la última semana y son la principal amenaza de una “segunda ola” que aterroriza a un país extenuado. Muchos chinos en la diáspora regresan estos días a su patria desde países donde el coronavirus causa estragos.

Los aeropuertos tenían previsto recibir esta semana 1.073 vuelos internacionales y los esfuerzos de las autoridades se centran en gestionar esa potencial amenaza. Las condiciones de regreso, tanto para extranjeros como nacionales, se han ido extremando. Los viajeros cumplen ahora una cuarentena de dos semanas en un hotel designado por las autoridades y sufragándose la estancia.