CRISIS SANITARIA

Putin aplaza la reforma constitucional que le perpetúa en el poder por la pandemia

Rusia se adentra en la epidemia de coronavirus en una atmósfera de recelo y desconfianza

Las calles se vacían, las cuarentenas y los cierres afectan a cada vez a más personas, comercios e instituciones, pero el Kremlin sostiene que todo está "bajo control"

Un ciudadano con mascarilla pasa junto a la réplica de líderes mundiales en Moscú.

Un ciudadano con mascarilla pasa junto a la réplica de líderes mundiales en Moscú. / SERGEI ILNITSKY EFE (EFE / SERGEI ILNITSKY)

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El coronavirus ha podido, de momento, con la reforma constitucional del presidente ruso Vladimir Putin.  El mandatario ha anunciado este miércoles el aplazamiento del referéndum del 22 de abril sobre los cambios constitucionales que le permitirán seguir en el poder hasta 2036.

En un discurso a la nación difundido en directo por la televisión estatal, el presidente ha dicho que la consulta queda suspendida hasta que el brote del nuevo coronavirus esté bajo control en Rusia. El paquete de enmiendas constitucionales mantiene el límite de dos mandatos presidenciales pero excluyendo de su cumplimiento al actual presidente del país, lo que permitirá a Putin seguir como jefe de Estado hasta 2036.

Mientras tanto, una atmósfera de irrealidad va enseñoreándose de Moscúpoco a poco, día tras día. Pese a que los datos oficiales apuntan a una progresión muy limitada de la epidemia de COVID-19 en el vasto territorio nacional ruso,  los signos de que la crisis sanitaria ya está aquí se hallan por doquier:  el atasco permanente que taponaba amplias zonas de la capital en las horas centrales del dia ha dejado paso a una circulación relativamente fluida; el metro en la hora punta apenas presenta aglomeraciones, aunque eso sí, un buen número de viajeros ya se cubre la boca con mascarillas; los turistas, chinos o europeos, brillan por su ausencia en la plaza Roja o el teatro Bolshói; en los tableros de anuncios de los portales abundan los consejos para no salir a la calle si uno está resfriado o para proteger a las personas mayores de la infección....

"La situación, en general está bajo control", declaró el presidente, Vladímir Putin, hace una semana durante una reunión del Gobierno. Este martes, las autoridades sanitarias han informado tan solo de 57 nuevos casos en las últimas 24 horas, y un total de 495 desde el inicio de la epidemia, con tan solo una víctima mortal, unas cifras que equiparan a este país de casi 146 millones de habitantes con Luxemburgo, cuya población ni siquiera llega al millon de personas, provocando recelo y desconfianza en muchos estamentos, incluyendo asociaciones médicas próximas a la oposición. "Hemos observado durante el mes de enero un inusual incremento del 37% de casos de neumonía" con respecto al año pasado, señala telefónicamente Iván Konoválov, de la Alianza de Doctores, vinculada al bloguero Alekséi Navalni.

Transformación de hospitales

Konoválov revela que en hospitales de MoscúSan PetersburgoVladivostok y Vologdá, areas dedicadas a cirugía y otras especializades han sido transformadas en zonas de cuidados intensivos para el tratamiento de pacientes infecciosos. Y se pregunta cómo es posible que el Ejército ruso envíe ayuda a Italia mientras en algunos hospitales militares se ha demandado a los doctores a que fabriquen sus propias máscaras ante la escasez de material. "Nuestro Gobierno ha cerrado durante los últimos años numerosos hospitales mientras los gastos dedicados a las fuerzas de seguridad han ido en aumento; Rusia no está preparada para una emergencia así", denuncia Konoválov.

Al igual que ha venido sucediendo en los últimos años con las informaciones no oficiales sobre bajas en los conflictos armados en los que se ha embarcado Rusia, el Gobierno ha demostrado que no se anda con remilgos a la hora de cerrar el paso a toda fuente o información que desafíe la narrativa oficial.

Roskomnadzor, el ente regulador de las comunicaciones, exigió el pasado viernes a la emisora liberal 'Eco de Moscú' y a otros medios de comunicación que eliminaran de sus webs informaciones que definió como "falsas" y "socialmente significativas", ya que "amenazaban con sembrar el desorden público y crear inseguridad" sobre la epidemia. Vitaly Rubinski, redactor-jefe de la web de la emisora, explica lo sucedido: "Era una entrevista con el politólogo Valeri Solovei, que daba su opinión" sobre las dimensiones de la epidemia. "Nos llegó un requerimiento oficial, con la advertencia de que si no eliminábamos la información, nos bloquearían; estamos estudiando si recurrimos", continúa.                

Afrontar las calamidades sin el Estado

Acostumbrados a afrontar las calamidades recurrentes sin contar con el Estado, los rusos han empezado a pertrecharse por su cuenta contra la pandemia al margen del Gobierno. Uno de estos ciudadanos con iniciativa es Vladímir, que prefiere no revelar su verdadera identidad y regenta una peluquería en Marino, un barrio popular del sur de Moscú, junto con su compañero. Ambos en los últimos días han tenido catarro, con fiebre y tos, "tras ser infectados probablemente por un cliente".

 Para evitar males mayores, han decidido adquirir para su establecimiento por 3.700 rublos (menos de 50 euros) una "lámpara germicida ultravioleta" de las que se utilizan en los quirófanos. "Mi madre, que ya es mayor, tambien se ha comprado una", explica, en tono jocoso. Vladímir da por sentado que el Gobierno no está contando toda la verdad a la ciudadanía, pero eso es algo que todo el mundo asume con naturalidad en un país como Rusia. "Vivimos en un régimen totalitario, y los rusos nos hemos acostumbrado a que no nos expliquen las cosas; en el fondo sabemos lo que sucede, pero no hablamos de ello", sentencia.

El Kremlin, la geopolítica y el coronavirus

Tras una conversación entre el presidente ruso, Vladímir Putin, y el primer ministro italiano, Giuseppe Conté,14 aviones militares rusos han sido despachados al país transalpino para ayudar a contener la pandemia. Entre los equipamientos y personal enviados por Moscú bajo la etiqueta 'De Rusia con Amor' se encuentra "un laboratorio militar, 20 vehículos de desinfección y 66 militares especializados en la lucha contra el coronavirus", ha declarado el general Ígor Kirílov, jefe de las unidades de Protección Radiológica, Química y Biológica. Italia es de todos los países de la UE de los más favorables a un entendimiento con Moscú y a un eventual levantamiento de las sanciones, lo que ha suscitado dudas sobre las verdaderas intenciones del Kremlin. "Aquí no hay ni condiciones, ni cálculos o deseos", destacó el portavoz presidencial, Dmitri Peskov.       

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