14 jul 2020

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CRISIS SANITARIA INTERNACIONAL

Coronavirus: Italia echa el candado a las empresas

El país ejecuta desde este lunes el cierre de toda actividad económica, menos para 80 sectores "esenciales"

Los sindicatos amenazan con huelgas al considerar que la lista de las excepciones es demasiado permisiva

Rossend Domènech

Cola ante un supermercado de Milán. 

Cola ante un supermercado de Milán.  / MARCO OTTICO (EFE)

Desde este lunes y con un margen de 72 horas entra en vigor en Italia el cierre de las actividades productivas no esenciales, una inicitativa destinada a contener la difusión del coronavirus en el país. La lista de actividades permitidas incluye la fabricación de plástico, productos químicos y agrícolas, accesorios de vehículos, embalajes, imprimir etiquetas para productos comerciales, producir y elaborar tabaco, extraer petróleo y gas y sus derivados, así como tener abierto un hotel y un centro veterinario. También pueden estar abiertos los centros de reparación y mantenimiento de ordenadores, teléfonos fijos y móviles y otras actividades, como los talleres de vehículos.

Por el contrario, no se pueden confeccionar vestidos, vidrio que no se esté destinado a estructuras sanitarias, construir una casa o un edificio. Deben cerrar las industrias que no producen en el ámbito de un "ciclo continuado", es decir concatenadas con otras. Está prohibido abandonar el ámbito municipal donde uno se encuentra salvo por razones médicas o laborales, ambas convenientemente justificadas. En otro orden, deben cerrar tambien los centros de alquiler y 'leasing' de vehículos, las agencias de viaje y los servicios de detectives privados.

Queja sindical

El ciudadano común define el decreto del Gobierno como que 'cierra Italia'. En realidad, el Ejecutivo ha cerrado toda la actividad económica, a excepción de 80 sectores, que el decreto enumera uno por uno. El criterio que sigue la prohibición es el mantenimiento de “las actividades esenciales”, pero también de las industrias auxiliares que permiten aquellas.

Los tres principales sindicatos consideran que en la lista de las excepciones "hay aún demasiadas actividades permitidas", por lo que han anunciado que, si no se eliminan algunas, realizarán huelgas en aquellos sectores que consideran "no esenciales".

Economía de guerra

"Respecto al borrador que nos había entregado el Gobierno, se permiten actividades económicas no concertadas", replican los sindicatos. No obstante, lo que más lamentan es que el decreto no tenga suficientemente en cuenta "la seguridad de los trabajadores de las industrias que permanecen abiertas". No han citado cuáles, pero repasando la lista se pueden intuir.

En la misma están comprendidas "la fabricación de artículos técnicos e industriales", "la fabricación de productos derivados del petróleo, plástico incluido", así como "motores, generadores y transformadores eléctricos, artículos de goma, comercio de partes y accesorios de vehículos" y todas las actividades de las profesiones libres, como abogados (los tribunales ya están cerrados desde hace dos semanas). También están permitidas las actividades de los estudios de arquitectura y centros de ingeniería, de ingeniería civil y la fabricación de elecrodomésticos.

 Al contrario que los sindicatos, la patronal Confindustria estima que, respecto al PIB nacional, la lista de los cierres comportará una pérdida de 100.000 millones de euros al mes. “Una economía de guerra”, la ha definido Vincenzo Boccia, presidente de la patronal.