29 mar 2020

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EL DRAMA MIGRATORIO

Las islas griegas se sublevan contra el proyecto de nuevos centros para inmigrantes

La población insular próxima a Turquía protesta contra la construcción de nuevos CIE

El Ejecutivo sostiene que está haciendo "todo lo posible para acelerar las devoluciones"

Adrià Rocha Cutiller

Protestas en Lesbos contra la construcción de un campo de refugiados / AFP / ARIS MESSINIS

Protestas en Lesbos contra la construcción de un campo de refugiados
Protestas en Lesbos contra la construcción de un campo de refugiados

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Los habitantes de las islas griegas de Lesbos y Chios han ido este jueves a la huelga por segundo día consecutivo en protesta por la intención del Gobierno de Atenas de construir varios Centros de Internamiento para Extranjeros (CIE) en las islas que reciben migrantes y refugiados desde Turquía.

Este jueves, sin embargo, ha sido mucho más tranquilo que la jornada del miércoles, cuando la policía antidisturbios griega dispersó varias manifestaciones de forma muy violenta, como también lo fueron, cabe decir, las propias manifestaciones. Durante la madrugada del miércoles, un grupo de habitantes de la isla fue al hotel donde se hospedaban los policías —que habían llegado esta semana desde Atenas— para agredirles. Hay más de un centenar de heridos entre civiles y policías.

Para rebajar la tensión, el primer ministro griego, Kyriakos Mitsotakis, ha decidido que los antidisturbios abandonaran la isla, pero criticó el ataque. "Los policías son funcionarios que visten la insignia nacional. Es de cobardes pegarles, más aún si están durmiendo", ha dicho Mitsotakis este jueves, en una reunión extraordinaria del Consejo de Ministros.

Por lo demás, ha seguido en sus trece: "Los CIE son el único plan posible", ha dicho el primer ministro heleno. En total, los centros tendrán una capacidad de albergar a 20.000 personas, según Atenas. En las islas griegas, sin embargo, hay cerca de 40.000 solicitantes de asilo.

Su portavoz, Stelios Petsas, ha ido más allá. "No hay ningún plan alternativo. Estamos haciendo todo lo posible para acelerar las devoluciones. Las comunidades locales deben darse cuenta de que el plan del Gobierno les interesa, porque mantener la situación actual no es viable", ha explicado a la televisión griega Skai.

Sentir general

Si las protestas no lo evitan, los nuevos CIE tendrán que empezar a construirse en las islas de Lesbos, Samos y Quíos en marzo. Y allí nadie quiere estos nuevos centros, que según los habitantes de la sislas, perpetuarán la presencia de refugiados y, así, el problema.

Lo demuestra un sondeo publicado este jueves en Grecia: según la investigación de Kapa Research, el 65% de la población insular griega considera que los solicitantes de asilo son una amenaza para el país, y un 94% cree que la llegada de migrantes les ha afectado psicológicamente.

Las posiciones, por lo tanto, están completamente enfrentadas. El Gobierno de Mitsotakis asegura que no hay otra opción que no sea construir los CIE; los ayuntamientos y los Ejecutivos isleños dicen que no lo permitirán jamás.

La tensión está por las nubes. "He leído en internet que el primer ministro está muy enfadado conmigo —ha dicho en un vídeo que se ha hecho viral el gobernador de la región norte del EgeoKonstantinos Muzuris, que formó parte, hace unos años, del partido de Mitsotakis, Nueva Democracia (ND)—. Te lo digo así: Me importa ¡esto!, lo que él piense de mí". Cuando pronuncia 'esto’, Muzuris se agarra los genitales.

La viralización de este gesto le ha costado cara a Muzuris. Este jueves Mitsotakis se ha reunido con varios alcaldes de la región. El primer ministro, sin embargo, ha dicho que no tiene que hablar nada con Muzuris si este no se disculpa antes. «No pido perdón por mis conversaciones privadas— ha dicho Muzuris tras la publicación del vídeo—. En mis conversaciones privadas me expreso como quiero».

Pérdida de control

Durante los últimos meses, con la nueva ley migratoria aprobada el pasado noviembre, la tensión en las islas griegas ha ido en aumento. Hace un mes, Lesbos vivió la mayor manifestación de refugiados que se conoce en años. La policía, como ya hiciera este miércoles, la dispersó brutalmente, gaseando a todos los refugiados presentes, entre los que había decenas de niños y bebés.

"Después de las escenas de ‘guerra’ que hemos visto, Mitsotakis no ha tenido otra opción que invitar a los alcaldes de las islas para dialogar —decía el editorial de este jueves del periódico ‘To Vima’, de centro-izquierda—. El movimiento es acertado, pero llega tarde, después de esas imágenes vergonzosas que hemos visto todos, en las que la policía ahoga en gas a civiles y, en muchos casos, les pega innecesariamente».

El anterior primer ministro griego, Alexis Tsipras, también se ha sumado a las críticas. "Habéis llevado a este país al caos; Grecia ahora es como el salvaje Oeste. ¿Quién es el responsable de todo esto? ¿Alguien tomará responsabilidades de todo lo que está ocurriendo? ¿Creéis que podéis solucionar todos los problemas con violencia y autoritarismo?", ha denunciado el actual líder de la oposición.