04 abr 2020

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EXPECTACIÓN EN EL PAÍS ESCANDINAVO

La justicia sueca, a punto de resolver el asesinato de Palme

El fiscal sostiene que presentará cargos antes de verano o cerrará el caso del magnicidio de 1986

El Periódico

Olof Palme, primer ministro sueco asesinado en plena calle en 1986, en una imagen de archivo. 

Olof Palme, primer ministro sueco asesinado en plena calle en 1986, en una imagen de archivo.  / TOBBE GUSTAVSSON (AFP)

Krister Petersson, el fiscal que encabeza la investigación sobre el asesinato del exprimer ministro de Suecia Olof Palme en 1986, ha asegurado este martes que está más cerca de resolver el caso, según informaciones de la cadena de televisión SVT.

"Me siento optimista acerca de la posibilidad de explicar qué sucedió y quién fue responsable", ha aseverado Petersson. El letrado, que lidera las pesquisas desde el 2017, ha indicado que tiene previsto presentar cargos contra un sospechoso antes de verano.

Palme fue asesinado a tiros en el centro de Estocolmo en febrero de 1986 después de una noche en el cine con su esposa. Su muerte provocó la mayor cacería humana de Suecia y desató una serie de teorías de la conspiración, así como  una persistente sensación de inquietud sobre el fracaso de la labor policial.

"Ahora estamos trabajando en pistas que son muy interesantes y mi objetivo es que durante la primera mitad de este año podamos tomar una decisión sobre si podremos ir a juicio", ha expuesto el jefe de la investigación al programa de televisión sueco Crime Semana.

Conspiración

"Todavía estoy seguro de que podremos presentar lo que sucedió el 28 de febrero de 1986. Lo que sucedió en el momento del asesinato y quién fue el responsable", ha añadido Petersson. No osbtante, ha sostenido que era posible que la investigación se cerrara sin un proceso judicial. Eso podría suceder, por ejemplo, si el sospechoso ya estuviera muerto.

Los comentarios del fiscal han desencadenado nuevas especulaciones sobre la identidad del asesino y sobre la posibilidad de que Petersson haya podido descubrir nuevas pruebas después de tantos años, posiblemente el arma utilizada en el asesinato, que nunca se ha encontrado hasta ahora.

Palme era un político socialdemócrata que fue primer ministro de Suecia entre 1969 y 1976 y nuevamente entre 1982 y 1986. Odiado por los conservadores por sus opiniones anticoloniales y críticas a Estados Unidos, algunos suecos incluso creyeron que era un espía de la KGB.

La autoría de su asesinato se ha llegado a atribuir a los separatistas kurdos, los servicios de seguridad de Sudáfrica y la policía secreta yugoslava, así como a una camarilla de la derecha sueca. Un delincuente menor, Christer Pettersson, con una condena previa por apuñalar a un hombre muerto con una bayoneta, fue declarado culpable del asesinato de Palme y liberado tras prosperar su apelación. Murió en el 2004.

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