20 feb 2020

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CUENTA ATRÁS PARA LA SALIDA

El Parlamento Europeo ratifica el acuerdo del 'brexit'

El acuerdo de retirada supera este penúltimo trámite con 621 votos a favor, 49 en contra y 13 abstenciones

"Adiós es una palabra demasiado irreversible y por eso solo diré hasta luego", les despide el presidente David Sassoli

Silvia Martinez

Plenario del Parlamento Europeo de este miércoles.

Plenario del Parlamento Europeo de este miércoles. / EFE / OLIVIER HOSLET

“Queridos amigos, adiós es una palabra demasiado irreversible y por eso solo diré hasta pronto”. Con estas palabras, y la esperanza de que algún día vuelvan a ocupar los escaños que este 31 de enero de 2020 tendrán que abandonar definitivamente, el presidente del Parlamento Europeo, David Sassoli, ha despedido a los 73 eurodiputados británicos que se van con el ‘brexit’ este viernes. Ha sido tras un debate con aires fúnebres, mucha tristeza, abrazos de despedida e incluso lágrimas en el que la Eurocámara ha aprobado por amplia mayoría -621 votos a favor, 49 en contra y 13 abstenciones- el acuerdo de retirada del Reino Unido de la UE.

Es lo que estaba previsto y no ha habido sorpresas de última hora. “Seamos claros, el voto de hoy no es a favor o en contra del brexit sino de un brexit ordenado o uno duro y salvaje. Si pudiéramos frenarlo votando no sería el primero en recomendarlo pero desgraciadamente no se trata de eso”, recordaba al inicio de la discusión el liberal belga Guy Verhoftstadt, ponente del acuerdo de retirada y entristecido de ver que “una gran nación”, que “defendió con sangre a Europa”, abandona el club al que ha pertenecido casi medio siglo. 

“Solo en la agonía de la despedida nos fijamos en las profundidades del amor. Siempre os querremos y nunca estaremos lejos. Larga vida a Europa”, añadía poco después la presidenta de la Comisión Europea, Ursula von der Leyen, parafraseando a la escritora británica George Elliot. Igual de “emocionado” con este trascendental momento se declaraba una de las figuras claves en este proceso de divorcio: el negociador de la UE, Michel Barnier, que este jueves se reunirá en Madrid con el presidente del Gobierno español, Pedro Sánchez. “Tengo que admitirlo. Es un debate que toca una fibra sensible profundamente. Lo lamentamos pero respetamos su decisión”, ha indicado el francés minutos antes de que se consumara el último trámite político antes de que el Consejo de su visto bueno este jueves.

Indignación y resignación

Como cabía esperar toda la bancada antibrexit ha aprovechado las dos horas de debate para exponer toda la indignación de verse arrastrados fuera de la UE porque el acuerdo “es malo para Gran Bretaña y para Europa” pero “es muy posible que no sea un adiós sino un hasta luego” porque “todavía hay decisiones que tomar y en los próximos meses se verá que el brexit no funciona”, ha proclamado un esperanzado Richard Corbett, jefe de filas de los laboristas británicos ataviado como muchos de sus compañeros con una bufanda en la que se podía leer Always united (siempre unidos). “Votaré en contra porque es malo para el Reino Unido” pero “en nombre de mis hijos y mío, volveremos”, reivindicaba el liberal británico, Martin Horwood

El momento más emotivo, sin embargo, llegaba de la mano de la ecologista británica Molly Scott Cato que no ha podido reprimir las lágrimas en lo que ha calificado como “dolorosa” última intervención. “Ahora no es el momento de hacer campaña para volver pero debemos mantener el sueño vivo. Especialmente para los jóvenes que son abrumadoramente proeuropeos. Tengo en mi corazón la certeza de que un día regresaré a esta cámara celebrando nuestro retorno al corazón de Europa”, ha dicho entre lágrimas, abrazos y la ovación de sus compañeros. No ha sido la única que ha mostrado flaqueza en este momento. La laborista británica Theresa Griffin también ha concluido a duras penas su intervención y se ha mostrado confiada en “la esperanza de regresar algún día”.

"Odiamos a la Unión Europea"

La euforia de la victoria, como era de esperar, la han puesto la ultraderecha, los euroescépticos y los eurófobos británicos con el mayor exponente del divorcio, Nigel Farage, a la cabeza que arrancaba la jornada ofreciendo una multitudinaria rueda de prensa y que culminaba la jornada agitando victorioso en el hemiciclo, aunque está prohibido por el reglamento interno y la presidencia le ha llamado al orden, la Union Jack junto a sus compañeros del Partido del brexit

“A las 11 el viernes lo que va a pasar es el punto de no retorno. Una vez que nos marchemos por la puerta no volveremos a entrar”, ha avisado elevando el tono para declarar que no necesitan ni a la Comisión Europea, ni al Tribunal de Justicia de la UE, ni las contribuciones financieras ni la política pesquera común. “Amamos a Europa pero odiamos a la Unión Europea” ha proclamado calificando el proyecto de “antidemocrático” y recordando, entre los aplausos de los suyos, que a partir de ahora “nadie nos va a acosar, ni chulear”, ha avisado en su habitual tono provocador.

La imagen del día, sin embargo, ha llegado tras la votación cuando la mayoría de los eurodiputados presentes se han puesto en pie en el hemiciclo, se han dado las manos y han empezado a entonar, algunos entre lágrimas, la canción escocesa “Auld Lang Syne” (la hora del adiós). Un adiós que muchos esperan sea simplemente "un hasta luego"