28 oct 2020

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COMICIOS EN ITALIA

La autocomplacencia de Salvini

El líder de la Liga evita toda muestra de frustración o duelo por no alcanzar la victoria en las elecciones regionales

Sus antiguos socios del Movimiento 5 Estrellas pasan a la irrelevancia política en Emilia Romaña y Calabria

Irene Savio

El líder de la Liga, Matteo Salvini. 

El líder de la Liga, Matteo Salvini.  / MIGUEL MEDINA (AFP)

"Volvería a hacer todo lo que he hecho", ha dicho Matteo Salvini tras su derrota política en Emilia Romaña. Y más aún. "Me levanté esta mañana completamente satisfecho. Tendremos el doble de concejales en ambas regiones", ha añadido. Lejos de andar deprimido o nervioso, como había vaticinado algún observador, el hiperactivo líder de la Liga ha evitado este lunes toda muestra de frustración o duelo por su fracaso. Se aferra a que, en verdad, su avance ha sido solo parcialmente frenado y el futuro de Italia permanece aún incierto.
 
El voto en Emilia Romaña es un ejemplo. Salvini no ha logrado conquistar la región allí, pero ha ganado en tres importantes ciudades. Entre ellas, Ferrara, donde el alcalde también es de la Liga; Parma, la tierra de la rica industria del queso parmesano, y Plasencia, sede de numerosas plantas de sistemas de automatización y robots.
 
Además, Salvini también se ha superado a sí mismo, al lograr que el centroderecha obtuviese en estos comicios el 43% de los votos, 13 puntos más que las anteriores elecciones regionales del 2014, cuando alcanzó el 29%, según los datos del Ministerio del Interior. Un resultado al que ha llegado eligiendo a Lucia Borgonzoni, una política poco experimentada y nieta de un partisano comunista que luchó contra el fascismo.

Canibalización

Peor trago aún ha sido para el Partido Demócrata el triunfo del centroderecha en Calabria, una región que anteriormente administraba un político progresista. De hecho, la victoria de la nueva gobernadora calabresa, Jole Santelli, coloca a la Liga en la posición de reivindicar que, a nivel local, la mayoría del país le apoya. Y es que ya son 13 las regiones que están en sus manos, frente a las 6 que administra el centroizquierda. En una hay a cargo un partido autonomista. 

Y todo esto Salvini lo ha hecho contribuyendo a canibalizar a sus antiguos socios gubernamentales del Movimiento 5 Estrellas, quienes tanto en Emilia Romaña (donde han conseguido el 3,4% de apoyos, el equivalente a 2 escaños) como en Calabria (7,35% y 0 escaños) han pasado a la irrelevancia política.

Un punto de partida difícil para la formación antisistema, en un año que será clave para determinar los nuevos equilibrios políticos del país: hay previstas elecciones en varias regiones grandes del país, entre ellas Campania, Toscana y Véneto.