03 dic 2020

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ABUSOS CONTRA LAS MINORÍAS

La Corte Internacional de Justica ordena a Birmania proteger a los rohinyas

Gambia llevó al país asiático a los tribunales por el genocidio cometido contra la minoría musulmana

El Periódico / Efe

Representantes de la minoría rohinya escuchan el veredicto en el tribunal de La Haya.

Representantes de la minoría rohinya escuchan el veredicto en el tribunal de La Haya. / AP (PETER DEJONG)

La Corte Internacional de Justicia (CIJ) ha ordenado a Birmania la aplicación de medidas cautelares para proteger a la minoría musulmana rohinyá de un supuesto genocidio.

El alto tribunal de la ONU decidió, por unanimidad, obligar a Birmania a tomar "todas las medidas a su alcance" para prevenir crímenes contra los rohinyas en su territorio, como el asesinato de sus miembros.

El Ejército de Birmania también deberá evitar otros delitos que puedan cometerse contra la minoría musulmana, como que sus miembros sean víctimas de "daños mentales o corporales" o la imposición de medidas "que prevengan el nacimiento" de rohinys. Asimismo, tanto el Ejército como "grupos armados irregulares" no podrán cometer actos que supongan genocidio o de intento de genocidio.

Las medidas "deberán ser efectivas", dijo el presidente de la CIJ Abdulqawi Ahmed Yusuf, que leyó la decisión, y las autoridades de Birmania tendrán que "preservar las pruebas relacionadas con las alegaciones" de genocidio, las cuales se estudiarán cuando se juzgue el fondo del asunto.

Encargo de un informe

Por último, los magistrados exigieron al país asiático que entregue dentro de cuatro meses un informe al tribunal con las medidas tomadas para cumplir con la orden dada a conocer.

Una vez entregado ese primer informe, Birmania deberá entregar otro cada seis meses con un seguimiento del cumplimiento de esas medidas hasta que los jueces se pronuncien sobre el fondo del caso.

El alto tribunal de la ONU se alineó de esta manera de forma casi total con la posición del país denunciante, Gambia, que presentó sus alegaciones basándose en un informe de la ONU que alertó de elementos en la actuación del Ejército birmano desde agosto de 2017 que podrían definirse como un "intento de genocidio".

Birmania dijo en su defensa que las operaciones de sus fuerzas militares formaban parte de una lucha contra grupos armados que atacaron comisarías de policía.

La premio Nobel de la Paz y líder de facto de Birmania, Aung San Suu Kyi, acudió a La Haya el pasado diciembre para defender al Ejército y aseguró que el sistema de justicia militar de su país procesará a los sospechosos de los abusos.