28 nov 2020

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EN PORTUGAL

Aparece muerto un asesor de la mujer más rica de África, acusada de corrupción

El director de banca privada de Eurobic, Nuno Ribeiro da Cunha, era asesor de la angoleña Isabel dos Santos

El fallecido estaba ya bajo investigación por una supuesta tentativa de homicidio e intento de suicidio

El Periódico

Isabel dos Santos, hija del expresidente angoleño José Eduardo dos Santos y considerada la mujer más rica de África. 

Isabel dos Santos, hija del expresidente angoleño José Eduardo dos Santos y considerada la mujer más rica de África.  / TOBY MELVILLE (REUTERS)

El director de banca privada de Eurobic, Nuno Ribeiro da Cunha, asesor de la angoleña Isabel dos Santos, considerada "la mujer más rica de África" e imputada por delitos de corrupción, fue encontrado muerto en su residencia de Lisboa.

El cuerpo de Cunha fue hallado este jueves por la noche en el garaje de su casa, según han confirmado fuentes policiales que han apuntado que una de las hipótesis que barajan es un posible suicidio.

La policía lusa no ha ofrecido más detalles sobre el caso, aunque medios locales señalan que Cunha estaba ya bajo investigación por un supuesto intento de suicidio con arma blanca ocurrido hace dos semanas en un oscuro incidente en el que los investigadores no excluían una tentativa de homicidio.

Ribeiro da Cunha, de 45 años, era de uno de los gestores financieros de Isabel dos Santos en Portugal, director de banca privada de Eurobic --donde la hija del expresidente de Angola José Eduardo dos Santos llegó a controlar el 42% de las acciones-- y asesor en la firma estatal angoleña Sonangol, que ella presidió.

Escándalo

La muerte de Cunha coincide con la visita a Lisboa del fiscal general de Angola, Hélder Pitta Grós, que tiene previsto reunirse este jueves con su homóloga portuguesa, Lucília Gago, tras anunciar la imputación de Dos Santos por delitos de corrupción y enriquecimiento ilícito.

La investigación contra Isabel dos Santos comenzó tras una denuncia de su sucesor en Sonangol, Carlos Saturnino, que la acusó de haber ordenado, después de dejar la dirección, una transferencia millonaria de la petrolera angoleña a una empresa de Dubái a través del banco Eurobic.

La denuncia se ha transformado en un escándalo después de que el domingo el Consorcio Internacional de Periodismo e Investigación (ICIJ) destapara el 'Luanda Leaks', más de 715.000 ficheros que detallan los esquemas financieros presuntamente utilizados por Isabel dos Santos y su marido, Sindika Dokolo, para desviar dinero público de Angola hacia paraísos fiscales.

La hija del expresidente tendrá que responder a las acusaciones de tráfico de influencias, abuso de bienes sociales y falsificación en escritos durante su mandato al frente del grupo petrolero público Sonangol, especificó el fiscal general, Helder Pitta Gros, en una conferencia de prensa.

Isabel dos Santos fue directora de Sonangol durante 18 meses a partir de junio del 2016. También dirigió varias empresas públicas angoleñas en los sectores de la telefonía y la minería, y adquirió participaciones en otros grupos portugueses, especialmente bancarios.

La justicia angoleña asegura haber movilizado "todos los medios posibles" para traer a la acusada de vuelta a Angola para ser juzgada. Dos Santos vive principalmente entre Londres y Dubai desde la retirada del poder de su padre en agosto del 2017.

Sacudida 

El escándalo ha sacudido el mundo de las finanzas de Portugal, país que ha sido el trampolín de Dos Santos, presente en importantes compañías lusas como Galp, el Banco Portugués de Inversiones (donde se enfrentó con Caixabank, la actual propietaria), la energética Efacec Eurobic, que esta semana anunció que cortaba la "relación comercial con entidades controladas por el universo de la hija del exdirigente angoleño y personas estrechamente relacionadas".

El primer ministro de Portugal, António Costa, que se había mantenido en silencio sobre el escándalo, ha negado este jueves ante los periodistas cualquier trato de favor de su Ejecutivo hacia Isabel dos Santos. "Ni especial, ni de favor, ni en contra. Tratamos a todas las personas igual", ha sostenido Costa.