03 jun 2020

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Situación de emergencia

La misteriosa epidemia china se cobra la tercera víctima y alcanza Pekín

Las autoridades sanitarias chinas están en estado de alerta por esta enfermedad de la cual se suman 136 nuevos casos

Adrián Foncillas

Muerte en China por una neumonía vírica.

Muerte en China por una neumonía vírica. / EFE

Una tercera muerte, la confirmación de que el virus se extiende por el país y la más que probable transmisión entre humanos sugerida por la Organización Mundial de Salud (OMS). La misteriosa epidemia sigue su curso, cinco semanas después de que el primer caso fuera detectado en una ciudad del interior, cuando China se prepara para el anual éxodo masivo de Año Nuevo.

La Comisión Nacional de Salud de China ha informado este lunes del tercer fallecido en Wuhan, capital provincial de Hubei y epicentro del brote. También durante el fin de semana anunció que se habían detectado 130 nuevos casos, lo que eleva el número total a 198 y confirma una tendencia creciente que pone en duda la eficacia de las medidas de control. El grueso de los afectados en los primeros días eran vendedores y clientes del mercado local de Huanan, donde se vendía desde pescado a animales salvajes vivos como pájaros, serpientes, conejos, ciervos. Pero los nuevos contagios que se siguen registrando semanas después de su cierre permiten sospechar que la transmisión no solo funciona de animal a persona. No se ha demostrado aún ningún contagio entre humanos pero esa posibilidad, descartada hasta ahora con más o menos rotundidad, ha sido apuntada hoy por primera vez por la OMS. "Una fuente animal parece ser la más probable causa de esta epidemia de un nuevo coronavirus, con algunas limitadas transmisiones entre humanos que han estado en contacto cercano", señalaba la organización en un comunicado.

Las autoridades chinas, que el sábado habían calificado la epidemia de "prevenible y controlable", han confirmado este lunes los primeros infectados más allá de los límites de Wuhan después de varios días de rumores e informaciones periodísticas. El virus ha alcanzado ya Pekín, donde se cuentan dos afectados. En Shenzhen, una macrociudad que linda con Hong Kong, hay ocho personas en cuarentena y cinco más en la provincia costera Zhejiang, cerca de Shanghái. A muchos chinos les había sorprendido que el virus hubiera saltado desde Wuhan al extranjero sin escalas intermedias. "Es un virus patriótico", habían anticipado con sarcasmo en las redes sociales.

Chequeos térmicos

Casos esporádicos han sido detectados ya en Tailandia, Japón y Corea del Sur, siempre de personas llegadas desde Wuhan. Los gobiernos de Hong Kong y Tailandia ya someten a los llegados de China a chequeos térmicos y Estados Unidos los anunció el viernes en los aeropuertos de San Francisco, Nueva York y Los Ángeles. La OMS, sin embargo, no ve por ahora razones para restringir los viajes o el comercio con China.

Las mayores preocupaciones recaen en Wuhan, una ciudad más poblada que Nueva York y con numerosas conexiones aéreas con el extranjero. Docenas de pacientes con síntomas sospechosos esperan para ser tratados en los hospitales, controles térmicos han sido instalados en el aeropuerto y estaciones de trenes y los técnicos siguen tomando muestras del mercado cerrado.

Asoma ya la semana de vacaciones del Festival de Primavera, que sigue al Año Nuevo lunar. Son 400 millones de viajeros, el mayor desplazamiento en tiempos de paz, que inquietan a las autoridades. En la prensa se ha pedido que acudan la hospital aquellos que padezcan fiebre, tos, respiración dificultosa o neumonía.

Rumores y bulos

La comprensible ansiedad y la escasez de información sobre una epidemia nueva ha empujado a los chinos hacia internet, habitual trinchera de rumores y bulos. Ocho internautas han sido ya acusados de "causar impactos sociales adversos". En los primeros días se vinculaba en las redes a esta epidemia con la del SARS (Síndrome Respiratorio Agudo Severo), que dejó cientos de muertos en todo el mundo tras originarse en un mercado de Cantón.

China acostumbraba a esconder sus crisis bajo la alfombra hasta que se les escapaba de las manos. Pero tras la calamitosa gestión SARS dio un volantazo hacia la transparencia y la colaboración internacional. En el brote de gripe aviar del 2013 ya acentuó sus contactos con la OMS, que ha aplaudido en numerosas ocasiones su cambio de actitud. "En los primeros días del SARS hubo muchos encubrimientos y se demoró la información. Esas cosas no pueden repetirse de nuevo en China", alertaba el domingo el diario oficialista 'Global Times'.

Los coronavirus causan problemas respiratorios de diversa gravedad en mamíferos como cerdos, gatos, perros, camellos y humanos. Algunos no provocan más que resfriados mientras otros tienen un potencial devastador. Entre ellos se cuentan los que causaron el SARS y el MERS (Síndrome Respiratorio de Oriente Medio).

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