29 oct 2020

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'IMPEACHMENT' EN EEUU

Juicio a Trump: empieza el espectáculo

El presidente de Estados Unidos se juega su supervivencia política en el Senado

La Casa Blanca recurre a dos rostros famosos para defender al mandatario durante el juicio

Ricardo Mir de Francia

Pancarta a favor de la destitución de Trump durante una protesta en el Senado.

Pancarta a favor de la destitución de Trump durante una protesta en el Senado. / REUTERS Michael A McCoy

Donald Trump se ha pasado media vida litigando en los tribunales. A lo largo de su carrera como empresario, constructor, presentador de televisión y personaje de la farándula, el neoyorkino se ha enfrentado a más de 3.500 causas legales, según el recuento que hizo hace tres años ‘USA Today’. Ninguna de ellas, sin embargo, tan trascendente como la que ahora comienza. El presidente de Estados Unidos se juega su supervivencia política en el juicio que esta semana empieza en el Senado. Un juicio más político que judicial en el que tendrá que defenderse de los cargos de abuso de poder y obstrucción al Congreso por sus polémicas gestiones en Ucrania. 

La historia corre de su parte. Los únicos dos presidentes que se enfrentaron antes a un ‘impeachment’ -Andrew Johnson y Bill Clinton- salieron airosos. Ese mismo desenlace se espera para Trump, aunque no debería darse por descontado. Cada día surgen nuevas revelaciones y potenciales testigos que podrían agrietar la defensa numantina que preparan los republicanos. El martes comienza el espectáculo con los argumentos iniciales de las partes. 

LA CAUSA

Trump ha sido acusado de corromper el proceso electoral estadounidense y socavar la seguridad nacional al invitar a Ucrania a interferir en las presidenciales de noviembre. Los hechos datan del año pasado, cuando el presidente se embarcó en una oscura campaña liderada por su abogado personal, Rudolph Giuliani, para obligar a Kiev a abrir dos investigaciones políticamente beneficiosas para sus intereses personales. Una de ellas contra el candidato demócrata Joe Biden y su hijo Hunter, que sirvió en la junta directiva de una compañía gasística ucraniana. La otra, sobre una desacreditada teoría que responsabiliza a Ucrania –en lugar de a Rusia— de haber interferido en las elecciones del 2016. 

Ante las reticencias de Kiev a arriesgar su privilegiada relación con Washington, Trump recurrió a la coacción. Congeló la ayuda militar concedida por el Congreso al país eslavo para defenderse de la agresión rusa y pospuso la visita de su presidente a la Casa Blanca, un compendio de acciones y motivaciones que sustentan el cargo de abuso de poder. El otro tiene que ver con las maniobras de la Casa Blanca para obstruir la investigación posterior del Congreso vetando la comparecencia de testigos y negándose a entregarle documentos. 

EL JUICIO

Sus reglas están todavía por determinar, desde cuánto durará el proceso a los testigos que declararán. El juicio a Andrew Johnson (1868) duró 11 semanas; el de Bill Clinton, solo cinco. De lo que no hay duda es que presidirá las sesiones John Roberts, el presidente del Tribunal Supremo, un magistrado de pasado republicano que goza de un amplio respeto en Washington.

Se espera que su papel sea más ceremonial que otra cosa porque las decisiones sobre el procedimiento o los testigos las adoptarán los senadores por votación. Esos senadores ejercerán de jurado. Los conservadores tienen mayoría en la cámara (53-47) y, por lo tanto, el control del proceso. Para forzar la destitución de Trump se necesitan dos tercios de votos, lo que implicaría el apoyo de 20 senadores republicanos. 

LOS FISCALES

Los demócratas al frente de la Cámara de Representantes han escogido a siete de sus diputados para ejercer de fiscales durante el juicio. Todos ellos sirvieron como juristas antes de dedicarse a la política o trabajaron para las fuerzas del orden. Dos de ellos ya han tenido un papel fundamental en este ‘impeachment’Adam Schiff, que presidió los interrogatorios a los testigos en el Comité de Inteligencia; y Jerry Nadler, cuyo Comité Judicial redactó los cargos contra Trump. 

LA DEFENSA

El consejero legal de la Casa Blanca, Pat Cipollone, liderará el equipo de abogados de la defensa. Hombre discreto y poco amigo de las cámaras, Cipollone ha demostrado sin embargo ser un feroz defensor del presidente con una interpretación muy amplia de las atribuciones del poder ejecutivo. No le faltará ‘star power’ a su lado. Trump ha recurrido también a Kenneth Starr y Alan Dershowitz, ambos comentaristas habituales de Fox News.

El primero lideró la investigación que condujo al ‘impeachment’ de Clinton en los noventa y el segundo es uno de los expertos constitucionalistas más conocidos del país. Ambos ya trabajaron juntos en la defensa de Jeffrey Epstein, el multimillonario que se suicidó el año pasado tras explotar sexualmente a decenas de niñas.

TESTIGOS DE INTERÉS

Los demócratas han señalado a muchos testigos potenciales, pero no está claro que los republicanos vayan a permitir que declaren. En lo más alto de la lista están John Bolton, el ex asesor de Seguridad Nacional de Trump, quien se distanció asqueado de las gestiones en Ucrania, y Lev Parnas, quien hizo de intermediario para Giuliani en el país eslavo. No se espera en principio que el presidente comparezca ante el tribunal o preste declaración.