Ir a contenido

SEÍSMO POLÍTICO EN RUSIA

Dimite el Gobierno de Rusia después de que Putin planteara cambios en la Constitución

El presidente ruso propone a Mijaíl Mishustin, jefe del Servicio Federal de Impuestos, para suceder al dimitido Medvédev al frente del Ejecutivo

Las enmiendas prevén reforzar al primer ministro, y probablemente están destinadas a que el líder del Kremin mantenga su influencia cuando acabe su mandato

Marc Marginedas

El presidente ruso, Vladímir Putin, este miércoles durante su discurso.

El presidente ruso, Vladímir Putin, este miércoles durante su discurso. / ALESANDER ZEMLIANICHENKO (AP)

Seísmo político de Rusia. El Gobierno encabezado por Dmitri Medvédev ha presentado su dimisión en bloque este miércoles, momentos después de que el presidente Vladímir Putin anunciara, en su discurso anual a la nación, una relevante batería de ideas para modificar la Constitución que podrían permitir al actual líder del Kremlin, verdadero 'factótum' del poder en el país, mantener su influencia una vez tenga que abandonar la jefatura del Estado en el 2024.

El líder del Kremlin ha propuesto a Mijaíl Mishustin, jefe del Servicio Federal de Impuestos -la Hacienda rusa- para relevar al dimitido primer ministro, quien permanecerá en su puesto hasta la formación de un nuevo Ejecutivo. Una vez abandone el cargo, Medvédev ocupará la vicepresidencia del Consejo de Seguridad, un órgano consultivo sobre temas de defensa que agrupa a ministros del ramo y responsables de agencias de inteligencia. "En este contexto, como miembros del Gobierno de la Federación Rusa, debemos dar al presidente la posibilidad de adoptar todas las medidas necesarias en estas condiciones", había declarado el político dimitido tras escuchar la intervención presidencial.    

Las enmiendas planteadas por Putin reducen sustancialmente las atribuciones de la presidencia e incrementan las del primer ministro. En primer lugar, el líder del Kremlin propone devolver la potestad al órgano legislativo para que elija al jefe del Gobierno. En la actualidad, la Duma, la Cámara baja del Parlamento, está copada por fuerzas oficialistas de la oposición sistémica que no cuestionan las principales decisiones presidenciales, por lo que este órgano no plantearía problemas a ningún candidato avalado desde la oficialidad. Viceministros y ministros también deberán recibir el plácet parlamentario.

En segundo lugar, el mandatario plantea endurecer las condiciones que debe reunir cualquier aspirante a la jefatura del Estado, en particular incrementar de 10 a 25 años el periodo de residencia en Rusia. Todas estas modificaciones serán sometidas a referéndum una vez hayan sido aprobadas por el legislativo.      

Cambios de calado

Los cambios son de calado y, según coinciden muchos observadores, intentan facilitar al actual jefe del Estado la sucesión, permitiéndole a la vez mantener intacto su peso en los asuntos de Estado si así lo deseara una vez acabe su mandato. La actual Carta Magna, tal y como está redactada, no le permite presentarse a la reelección en el 2024.

Precisamente, una de las opciones que se baraja para que Putin siga en el centro del poder en Rusia es que se convierta de nuevo en primer ministro, algo que ya hizo entre los años 2008 y 2012, después de acumular dos mandatos seguidos. Nadie ponía en duda en aquel entonces que el poder había basculado del Kremlin, sede de la presidencia, a la Casa Blanca, donde tiene su oficina el primer ministro. En esta ocasión, incluso vería incrementadas sus competencias gracias a los cambios constitucionales anunciados. 

La ampliación de los años obligatorios de residencia en Rusia dificultaría a carismáticos líderes en el exilio con ideas liberales, como el magnate Mijaíl Jodorkovski, residente en Londres, competir por la presidencia del país. Según ha valorado en Twitter Dmitri Trenin, director del Centro Carnegie en Moscú y considerado próximo al Kremlin, Putin, "en su discurso anual al Parlamento, comienza a reposicionar (reducir) los poderes presidenciales para poner fin a su presidencia en el 2024".