SITUACIÓN COMPLICADA

Sídney mantiene sus fuegos artificiales de Nochevieja pese a las protestas por los incendios

Canberra y otras localicades de la zona han cancelado las celebraciones con pirotecnica mientras crecen las protestas porque se mantengan en la capital

 Preparativos para ver los fuegos artificiales de Sídney de fin de año

 Preparativos para ver los fuegos artificiales de Sídney de fin de año / EPA/AAP

2
Se lee en minutos
Reuters

Sydney se ha cubierto de humo horas antes de fin de año, ya que el intenso calor y los vientos han alimentado los incendios forestales en el sureste de Australia. A pesar de ello las autoridades han decidido que los espectaculares fuegos artificiales anuales de Nochevieja de la ciudad se celebren.

 Las autoridades instaron ayer a los turistas en Nueva Gales del Sur (NSW) a que vayan a las playas para evitar incendios en el interior de las ciudades turísticas, donde se concentran los acampados y los parques de caravanas. "Buscar refugio más cerca de la playa ... es una opción mucho más segura", dijo el comisionado del Servicio de Bomberos Rurales de NSW, Shane Fitzsimmons. La mayoría de los incendios han sido provocados por rayos, dijo, advirtiendo que las condiciones eran volátiles. "Bajo las condiciones de viento seco y caluroso que esperamos hoy, hay muchas posibilidades de que comiencen nuevos incendios como resultado de parte de esa actividad", ha advertido Fitzsimmons.

Los bomberos han dado el visto bueno para la exhibición de fuegos artificiales de Nochevieja sobre el puerto de Sydney, incluso después de que se alzaran voces críticas y un político laborista estatal presionaran para que se suspendiera, aludiendo al riesgo de incendio y en solidaridad con otras ciudades del país, como Canberra, donde sí se han suspendido las celebraciones pirotécnicas, o muchas otras localidades de la misma Nueva Gales del Sur.

 "Muchos de nosotros tenemos sentimientos encontrados por esta noche, pero lo importante que sacamos de esta situación es que somos  un estado resistente", ha declarado a los periodistas la primera ministra estatal, Gladys Berejiklian. "No quiero alejarme un segundo de la profunda sensación de pérdida y tragedia que muchas personas sienten en todo el estado", ha añadido. El lunes, un bombero voluntario perdió la vida, el tercero en morir desde que comenzó la reciente serie de incendios forestales. El camión del bombero de 28 años fue arrasado por vientos extremadamente fuertes. Según Fitzsimmons,  los equipos de bomberos describieron la escena como "verdaderamente horrible, un tornado de fuego".

Noticias relacionadas

Un camión de bomberos cerca de Melbourne / AFP

En la vecina Victoria, los bomberos calculan que este lunes se han perdido "múltiples propiedades" debido a  un cambio de viento, obligando a las evacuaciones de los turistas. Columnas de fuego de hasta 14 kilómetros (8.7 millas) crearon sus propios sistemas climáticos, generando rayos y fuertes vientos, con algunas columnas de humo como tornados, según el controlador regional de la Autoridad de Bomberos de Victoria, Peter O'Keefe.