06 ago 2020

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guerra en oriente próximo

Al menos 25 muertos en ataques de EEUU contra milicias proiranís en Irak y Siria

Los bombardeos han tenido como blanco varias bases militares de les denominadas Fuerzas de Movilización Popular

El Periódico / Agencias

Heridos en el ataque de EEUU son atendidos en el hospital de Qaim, en Irak.

Heridos en el ataque de EEUU son atendidos en el hospital de Qaim, en Irak. / REUTERS

El secretario de Defensa de EEUU,  Mark Esper, ha calificado de éxito los ataques aéreos perpetrados el domingo contra bases de un grupo pro-iraní en territorio de Irak y Siria y que han causado la muerte de al menos 25 combatientes.  El jefe del Pentágono no ha descartado más bombardeos si "fuera necesario". Los ataques aéreos los han llevado a cabo aviones de combates estadounidenses F-15 contra tres objetivos situados en el oeste de Irak y dos el este de Siria. Este nuevo incidente amenaza con convertir a Irak en el campo de batalla en la pugna entre Washington  y Teherán.

El blanco de los bombardeos han sido instalaciones de las Brigadas de Hezbolá, una de las facciones proiraní del Hachd al-Chaabi (Fuerzas de Movilización Popular), una coalición de paramilitares formados para luchar contra grupos yihadistas, como el Estado Islámico, y que actualmente se ha integrado en las fuerzas de seguridad iraquís. El Pentágono ha informado que los"ataques defensivos" fueron una respuesta a la muerte de un contratista estadounidense el viernes por los cohetes lanzados contra la base militar K1 en la localidad de Kirkuk, en el norte de Irak. Washington acusa a estas milicias del ataque.

"El recuento de víctimas mortales por la agresión brutal contra las sedes de las brigadas 45 y 46 alcanzó los 25 mártires y los 51 heridos", asegura hoy en un comunicado el director de la administración de las Fuerzas de Movilización Popular, Yauad Kazem al Rabiaawi, que ha añadido que "la cifra de muertos podría aumentar por la presencia de heridos en estado crítico".  "La sangre de los mártires no se ha derramado en vano. Nuestra respuesta contra las fuerzas estadounidenses en Irak será muy fuerte", ha advertido el comandante de la milicia chií Jamal Jaafar Ibrahimi, conocido por su nombre de guerra Abú Mahdi al-Mohandes. 

Oleada de críticas

El incidente ha provocado una oleada de críticas en Irak que ha llevado al jefe del Comité de Seguridad y Defensa del Parlamento, Mohamed Reda al Haidar, a exigir una sesión urgente en la Cámara para "conocer los motivos de la infracción y para que no se repita de nuevo". El líder religioso iraquí, Alí Sistani, condenó la acción militar estadounidense al tiempo que pidió a las autoridades de su país que no permitan que el territorio iraquí se convierta en el escenario de un nuevo conflcito regional o internacional. Rusia calificó de "inaceptable" el ataque aéreo estadounidense.

Los bombardeos se producen en un momento especialmente delicado para el Gobierno de Bagdad del primer ministro en funciones, Adel Abdul Mahdi, respaldado por Irán y sus aliados. Mahdi, que ha advertido que el ataque tendrá "peligrosas consecuencias",  ha tenido que hacer frente a multitudinarias protestas contra el sistema político, que considerado por los manifestantes corrupto, y que mantiene a la mayoría de los iraquís en la pobreza. Más de 450 personas han muerto en los disturbios que se han registrado a lo largo de las últimas semanas y más de 25.000 han resultado heridas.

Irán, por su lado, ha condenado el ataque y lo ha calificado "terrorismo". El portavoz del Ministerio iraní de Exteriores, Abas Musaví, ha dicho que "la invasión estadounidense en el territorio de Irak y el ataque a las posiciones de las fuerzas de Hachd al-Chaabi son un claro ejemplo de terrorismo". EEUU debe "respetar la independencia, soberanía e integridad territorial de Irak y dejar de interferir en sus temas internos", ha añadido.

Según el portavoz, las afirmaciones de EEUU respecto a su lucha contra el terrorismo son falsas y que estos ataques han demostrado que "son mentiras las pretensiones de EEUU sobre su lucha contra el grupo Takfirí (extremistas sunís) del Estado Islámico", ya que en este ataque "ha apuntado a posiciones de fuerzas que en los últimos años han infligido fuertes golpes contra los terroristas del EI".

Tropas regulares

"Con estos ataques, Estados Unidos ha mostrado su decisivo apoyo al terrorismo y su desprecio a la independencia y soberanía de los estados, y debe aceptar la responsabilidad por las consecuencias de este acto ilegal", ha dicho Musaví que ha reiterado que EEUU "debe poner fin a su presencia ocupante".  Las milicias chiís han desempeñado un papel destacado en la lucha contra el grupo terrorista Estado Islámico en Irak, apoyando a las tropas regulares, y en la guerra de Siria luchan en el bando del presidente Bachar al Asad, respaldado por Teherán al igual que el Gobierno de Bagdad.

Desde mediados de octubre, al menos una decena de bases militares y sedes gubernamentales iraquís con presencia de personal estadounidense han sido blanco de ataques por grupos desconocidos, aunque EEUU ha responsabilizado desde un primer momento a las milicias proiraníes de Irak.  Las tensiones han aumentado entre Teherán y Washington, los dos principales aliados de Irak, desde el año pasado cuando el presidente Donald Trump retiró a Washington del acuerdo nuclear de Teherán de 2015 con seis potencias y volvió a imponer sanciones que paralizaron la economía de Irán.