TENSIÓN DIPLOMÁTICA

Las claves del conflicto México-Bolivia

El nuevo gobierno boliviano no perdona a López Obrador que diera asilo a Morales y no reconozca a Áñez como presidenta

Morales consideró que el presidente de la OEA, Luis Almagro, es un instrumento de Estados Unidos.

Morales consideró que el presidente de la OEA, Luis Almagro, es un instrumento de Estados Unidos. / EFE

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España se ha visto envuelta en el conflicto diplomático que enfrenta a México y Bolivia desde que el primero diera asilo a Evo Morales después de que este renunicara a la presidencia boliviana tras asegurar haber sido víctima de un golpe de estado. Estas son las claves del conflicto.

Críticas al asilo a Morales

La decisión de Andrés Manuel López Obrador, presidente mexicano, de dar asilo político a Morales fue duramente criticada por el nuevo gobierno boliviano. El nuevo ejecutivo consideró esa decisión y la negativa a reconocer a Jeanine Áñez como nueva mandataria una "injerencia en los asuntos internos de Bolivia". La presidenta interina cargó en CNN contra López Obrador, no solo por dar cobijo a Morales sino también por la apuesta bolivariana del mandatario mexicano. "Me dan mucha pena los mexicanos. Algo de lo que nosotros queremos salir ellos decidieron entrar (...). Los socialistas utilizan mecanismos democráticos y luego se aferran al poder. La decisión de los mexicanos fue esa, un socialista en el poder y ojalá no tengan que lamentarlo como nosotros". 

Negativa a reconocer al nuevo gobierno   

Desde que relevó a Enrique Peña Nieto en la silla del águila, López Obrador ha querido dar un giro de izquierdas a la geopolítica del país, acercándose a los gobiernos bolivarianos de la región. En este sentido hay que leer su respaldo a Morales y la negativa a reconocer a su sucesora. Lo mismo hizo López Obrador en su día con el intento de golpe de Estado en Venezuela al rechazar reconocer a Juan Guaidó como presidente y mantener su apoyo a Nicolás Maduro

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Conflicto con los funcionarios

Después de que Morales lograra salir del país andino, Bolivia puso en el punto de mira a varios de los funcionarios afines al expresidente. Nueve se refugiaron en la embajada mexicana, que se negó a entregar a cuatro de ellos a las autoridadades bolivianas, asegurando que el derecho de asilo prevalecía sobre las órdenes de detención que tenían contra ellos. El lunes el gobierno mexicano denunció ante la Organización de Estados Americanos (OEA) “la presencia excesiva de personal de servicios de inteligencia y de seguridad bolivianos” que vigilan tanto la residencia del embajador como la embajada de México. El conflicto diplomático se ha caldeado durante las vacaciones navideñas después de que México anunciara que recurrirá a la Corte Internacional de Justicia para poner fin al hostigamiento. "Allá nos veremos", respondió al envite el secretario de Gobierno de Bolivia, Arturo Murillo. En la escalada de tensión, a la que se ha contribuído el expresidente de Bolivia Jorge Quiroga al tildar de "cobarde", "matoncito" y "sinvergüenza" a López Obrador, se ha sumado las acusaciones bolivianas a diplomáticos españoles de querer ayudar a huir a funcionarios de Morales.