21 feb 2020

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CARRERA A LA CASA BLANCA

Los candidatos demócratas se atizan a costa de los millonarios

Los ataques del último debate del año se centran en Pete Buttigieg, el candidato revelación

Ricardo Mir de Francia

De izquierda a derecha, Andrew Yang, Pete Buttigieg,  Elizabeth Warren, Joe Biden y Bernie Sanders, antes del debate demócrata en Los Ángeles.

De izquierda a derecha, Andrew Yang, Pete Buttigieg,  Elizabeth Warren, Joe Biden y Bernie Sanders, antes del debate demócrata en Los Ángeles. / AFP

La carrera de fondo a la nominación demócrata empieza a entrar en los kilómetros finales que preceden al inicio de las votaciones. En seis semanas se disputarán las primarias de Iowa, el estado que abrirá los cinco meses de comicios para escoger al candidato presidencial. Quince aspirantes siguen en liza, pero solo siete superaron los requisitos en las encuestas para participar en el sexto debate celebrado en Los Ángeles. La noche comenzó con el esperado apoyo unánime al ‘impeachment’ de Donald Trump, pero acabó con más gresca de la anticipada. El alcalde Pete Butiggieg centró los ataques, una señal de que ha dejado de ser una nota pintoresca en la parrilla de salida para convertirse en uno de los contendientes más sólidos. 

La más interesante de las respuestas al ‘impeachment’ la dio otro de los candidatos totalmente desconocidos hasta hace cuatro días que sigue sin descolgarse mientras mueren campañas ilustres (Kamala Harris Beto O’Rourke) y se deshilachan algunas de las más prometedoras (Cory BookerJulián Castro). Mientras Joe Biden definía la postura adoptada por su partido 24 horas antes en el Congreso como “una necesidad constitucional” y Bernie Sanders describía a la Administración Trump como “la más corrupta de la historia”, el empresario de origen asiático Andrew Yang les dijo a los suyos que tienen que “dejar de obsesionarse” con el presidente para fijarse en los problemas de fondo que propiciaron su victoria en 2016. 

“Cuanto más actuemos como si Trump fuera la causa de todos nuestros problemas, más estadounidenses dejaran de confiar en que somos capaces de ver lo que está pasando en nuestras comunidades y resolver sus problemas”. Suicidiosadicciónempleo precario, ancianos que tienen que trabajar hasta que se mueren porque carecen de una pensión digna, apostilló después Yang. La boyante economía Trump, resaltaron todos los candidatos, solo funciona para uno pocos. Principalmente las Bolsas y las grandes corporaciones, dijeron. “La clase media está siendo destruida”, dijo Biden, más inspirado que otras noches.

El vicepresidente de Barack Obama sigue siendo el favorito en las encuestas nacionales, aunque Buttigieg y Sanders le llevan ventaja en Iowa y New Hampshire, los estados que abren las primarias. La cuarta en discordia es Elisabeth Warren, que se enzarzó en el intercambio más duro de la noche con el alcalde de South Bend (Indiana). La exprofesora de Harvard le reprochó que hubiese celebrado un evento de recaudación de fondos en una bodega californiana con botellas de vino a 900 dólares. “Los multimillonarios de las cavas no deberían elegir al próximo presidente de EE UU”. 

Warren ha convertido a las grandes fortunas y las multinacionales en sus bestias negras, a las que responsabiliza de haber corrompido el sistema estadounidense con sus donaciones, lobistas y ejércitos de abogados. La misma retórica abrazada por Bernie. Pero el alcalde Buttigieg, que es un chico listo de 37 años, siete idiomas, carrera miliar y diplomas de Oxford y Harvard, se revolvió pidiéndole que no le diera lecciones porque es el único de los candidatos que no es millonario. De hecho, tiene un patrimonio de 100.000 dólares, muy lejos de los 12 millones de Warren, según la revista 'Forbes'. “Ese es el problema de los test de pureza que ni tú misma puede superar. No voy a darle la espalda a nadie que quiera ayudarnos a derrotar a Trump”, dijo Buttigieg. 

También la senadora Amy Klobuchar sugirió que el pequeño alcalde no está preparado para ser el nominado después de haber perdido las elecciones para presidir el partido demócrata y ser Tesorero en Indiana. “Lo intentaste y perdiste por 20 puntos”.

Probablemente este fue el debate más vivo de los celebrados hasta ahora, principalmente porque se bajó por primera vez de los diez candidatos. Pero también fue el más homogéneo étnicamente de todos. La carrera demócrata empezó siendo la más diversa de la historia, con mujeres y hombres afroamericanos, latinos, asiáticos. Ya solo quedan los blancos, más Andrew Yang, que acabará cayendo con el tiempo.