21 oct 2020

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PROTESTAS CÍVICAS

Las 'sardinas' se multiplican por toda Italia

Es un movimiento espontáneo, próximo a la izquierda, que protesta contra Salvini y las políticas del odio

Más de 40.000 de ellas se han concentrado este sábado en Roma, evidenciando que el fenómeno va a más

Rossend Domènech

Concentración del  movimiento de las sardinas  contra las políticas de la ultraderechista Liga en Nápoles, el pasado 30 de noviembre. 

Concentración del  movimiento de las sardinas  contra las políticas de la ultraderechista Liga en Nápoles, el pasado 30 de noviembre.  / CIRO FUSCO (EFE)

Este sábado se cumple un mes exacto desde que, en Bolonia, aparecieron las 'sardinas'. Durante un mítin de Matteo Salvini en la campaña para las elecciones autonómicas de enero en Emilia-Romagna, 16.000 personas, la mayoría jóvenes, se apretujaron en la plaza mayor. "Una sardina sola es un bocado para un tiburón, pero un banco de sardinas que nadan en forma de tiburón son invencibles", dijeron.

Es un movimiento espontáneo, sin banderas políticas pero cercano a la izquierda. Un elector de cada cuatro, tanto de izquierdas como de derechas, les mira con simpatía. Protestan contra las políticas del odio y las discriminaciones.

Pocos días después, siempre en coincidencia con los mítines de Salvini, 7.000 sardinas llenaron la plaza de Módena. En Ferrara, las 'sardinas' se apretujaban mientras Salvini hablaba y llevaban un libro en la mano . A partir de aquel momento se produjo el contagio: Florencia, Milán, Reggio-Emilia, Turín, Cagliari, Nápoles, Palermo... En bancos de 3.000, 10.000 y 20.000 'sardinas' según el encuentro, con perfiles de todas las edades, incluso octogenarios, el movimiento es transversal.

Una iniciativa que acoge a monjas, como la hermana Giuliana Galli, de 84 años. "No ha llegado la hora de protestar contra alguien, sino de limpiar nuestro lenguaje", declara. "Ya era hora", dicen los mayores. En tres días, la página de Facebook de las sardinas sumó 70.000 inscritos, en aumento exponencial por cada día transcurrido desde entonces.

Este sábado, procedentes de toda la península, se han manifestado  en la plaza romana de San Juan de Letrán donde se han concentrado más de 40.000.  Simultáneamente otras 'sardinas' de origen italiano han salido a la calle en Madrid, París, Dublín, Edimburgo, Amsterdam, Helsinki, Burdeos y San Francisco.

'Roma no pica'

En Roma llevaban una pancarta enorme con la frase 'Roma no pica', semejante a las que han enarbolado en las otras capitales, como 'Bolonia no se liga', jugando con la palabra Liga, el partido de Salvini. Una colecta por internet, ha reunido 11.000 euros para costear el camión y los aparatos acústicos. No necesitan más.

Y este domingo se reunirán “tomando una cerveza para decidir ¿y ahora qué?”. “Hemos llegado al cúlmen de una fase exaltadora y caótica, ahora hay que dar la vuelta”, explican.

Las sardinas no tienen líder. Fueron inventadas por cuatro jóvenes de Bolonia, el más conocido de los cuales es Mattia Santori, de 32 años, economista de profesión. Habla como un buen chico, salido de un colegio de los jesuitas. “No somos solo anti Salvini, sino que defendemos algo que debería preocupar a todos: un lenguaje respetuoso que no utiliza truquillos, la reconstrucción de un tejido democrático”, dice. Añade que las sardinas “intentan llegar al cerebro de las personas antes de que alguien consiga llenar sus estómagos”, en evidente ilusión a las llamadas, eslóganes y gestos populistas y emotivos de Salvini.

Clima de odio

Ogongo Stephen, un periodistas oriundo de Kenia, de 45 años, coordinador de las sardinas romanas, subraya: “Estamos cansados de este clima de odio, queremos respirar aire nuevo y vivir en paz, somos un grupo político, sin partido, antifascista, antirracista y antihomófobo, respetamos a todos y queremos respeto, en primer lugar de los partidos”.  A las continuas preguntas de qué respuesta dan ellos a la situación política actual, afirman: “No somos la respuesta sino la pregunta”.

El centro de análisis Atlante Político, de Demos, estima que un 4% de los electores italianos han participado en alguna de las manifestaciones, el 38%  están de acuerdo con lo que hacen y uno de cada dos italianos comparte su mensaje. En total un 42% de los electores se reconoce de alguna manera con este movimiento surgido de la nada. Santori, portavoz de hecho de las sardinas, ha acudido a todos los programas de televisión, excepto a los más extremistas, y en todos han intentado tirarle de la chaqueta para saber quiénes son y quién está detrás de ellos. Con voz tranquila escucha y responde siempre con amabilidad, lo que choca con los programas en los que los participantes discuten, se pelean y, al final, cada cual se queda con sus ideas.

Vacío

Durante los gobiernos de Silvio Berlusconi nacieron los 'corros', que acordonaban como una sardana los edificios que acogen el poder. “No se pueden celebrar manifestaciones hasta el infinito, tienen que pararse para decidir qué hacer y a donde ir”, comentan numerosos partidos.

Sucesivamente a los 'corros', el cómico Beppe Grillo, se inventó los 'Vaffa day' para protestar contra "la casta política". De ahí nació el Movimiento 5 Estrellas (M5S), actualmente en el gobierno junto con los progresistas (PD). Esa contestación contra las casta compensó al M5S en las generales del 2018 con el 32,7%  de sufragios, lo que les transformó en el primer partido del país, aunque desde entonces se han dividido, han gobernado con la Liga de Salvini para abandonarlo al cabo de un año y ahora alcanzarían según los sondeos un escaso 10%, con bajones de hasta el 4% en muchas regiones. 

"Las 'sardinas' éramos nosotros", balbucean nostálgicamente desde el M5S. "Son una fuerte reacción de personas que no aceptan la barbarie que avanza, si no los interceptamos nosotros lo harán otros”, añade Massimo Bugani, socio de Rousseau, la plataforma digital para consultar a sus bases que tiene el M5S.

Maurizio Landini, secretario de la CGIL, equivalente a las CCOO, explica que las 'sardinas' "ocupan un espacio que ha quedado vacío en la oferta política" y los analistas se preguntan cuánto durarán. Mientras, en un mes de 'sardinas' Salvini ya ha perdido entre 2 y 3 puntos de apoyo.