19 sep 2020

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Afectación cultural

Ruinas prehispánicas son parte de una concesión minera en Perú

La ciudadela tiene una muralla de rocas de sillar y se caracteriza por sus chullpas, unas edificaciones funerarias de planta cuadrangular o circular

El Periódico

La concesión está a nombre de una empresa minera mediana llamada Alto Copper y abarca estas ruinas.

La concesión está a nombre de una empresa minera mediana llamada Alto Copper y abarca estas ruinas. / El Periódico

El complejo arqueológico de Markansaya, en los Andes peruanos, es parte de una concesión minera otorgada recientemente por el Gobierno de Perú en la región sureña de Apurímac, denunció este miércoles la ONG CooperAcción.

La concesión está a nombre de una empresa minera mediana llamada Alto Copper y abarca estas ruinas, anteriores a la expansión del Imperio de los Incas y situadas en lo alto de un cerro del mismo nombre.

La ciudadela tiene una muralla de rocas de sillar y se caracteriza por sus chullpas, unas edificaciones funerarias de planta cuadrangular o circular que alcanzan hasta los 2,5 metros de diámetro y que presuntamente albergaron restos de jerarcas o sacerdotes.

Durante la presentación del nuevo informe del Observatorio de Conflictos Mineros (OCM), el director de CooperAcción, José de Echave, consideró que el Ministerio de Cultura debería pronunciarse sobre este tema, ya que es el encargado de velar y conservar el patrimonio arqueológico y cultural del país.

"Estamos seguros que el Ministerio de Cultura se está enterando ahora por la denuncia que estamos haciendo", dijo De Echave, quien fue viceministro de Ambiente.

Un polémico procedimiento

El especialista explicó que esto ocurre porque el Estado peruano entrega concesiones mineras sin antes consultar con el Ministerio de Cultura si existen elementos arqueológicos que impidan llevar adelante el proceso.

Recordó que los únicos espacios en Perú a salvo de las concesiones mineras son las áreas naturales protegidas de carácter intangible, las zonas declaradas de expansión urbana y las zonas con restos arqueológicos.

"Ni siquiera esas excepciones se respetan, como podemos ver. El Estado otorga el espacio a una empresa y este derecho empieza a competir con lo que existe en el territorio, como un sitio arqueológico", apuntó.

Por su parte, la abogada del Instituto de Defensa Legal (IDL) Maritza Quispe lamentó que "en Perú se otorgan concesiones a espaldas de las comunidades campesinas".

"Cuando se otorgan, hacen una publicación en el diario oficial El Peruano en letras muy pequeñas. La comunidad nunca se entera. Realmente es inconstitucional la forma como se están otorgando en el territorio concesiones mineras", denunció.

La Montaña de Siete Colores, también afectada

El caso de Markansaya hace recordar al de la mundialmente famosa Montaña de siete colores, también conocida como montaña arcoiris, donde CooperAcción denunció el año pasado que existía una concesión minera que incluía toda el área del cerro, convertido ya en una de las principales atracciones turísticas de la región sureña de Cusco.

Aunque el Ministerio de Energía y Minas de Perú anunció en principio la anulación de las concesiones mineras en la zona, recientemente se conoció que solo ha postergado esos derechos al no haberse concretado todavía el área de conservación regional que se pretende crear en torno a esta famosa montaña multicolor.

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