08 abr 2020

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DOBLES VÍCTIMAS

'Condenadas en Gaza', el documental que narra el doble drama de las enfermas de cáncer

A la dificultad de acceder a los tratamientos se suma el rechazo que sufren en su entorno

Dos periodistas buscan financiación para el proyecto a través de micromecenazgo

Begoña González

Dos mujeres de Gaza enfermas de cáncer reciben tratamiento.

Dos mujeres de Gaza enfermas de cáncer reciben tratamiento. / 'CONDENADAS EN GAZA'

Las cuestiones más cotidianas pasan desapercibidas en la cobertura mediática de un conflicto, pero no por ello son menos importantes. Por ello, Ana Alba, periodista de EL PERIÓDICO, y la reportera Beatriz Lecumberri, expecializadas en la cobertura de Oriente Próximo, han plasmado la realidad de las mujeres enfermas de cáncer en el territorio palestino en un documental en el que recogen las dificultades a las que se enfrentan a diario para llevar a cabo el tratamiento. Su documental, 'Condenadas en Gaza', muestra un lado desconocido, doloroso y muy revelador de este conflicto. 

La situación de estas enfermas en la Franja de Gaza es doblemente complicada, no solo por la falta de accesibilidad y disponibilidad de los tratamientos sino también por el rechazo al que muchas de ellas son sometidas por parte de sus familiares cuando hacen pública su enfermedad. 

Debido al bloqueo impuesto por Israel sobre la Franja de Gaza desde el 2007, los enfermos no pueden recibir el tratamiento adecuado en el lugar en el que viven ya sea por falta de medicamentos o por la ausencia de maquinaria. "En Gaza, no se puede hacer PET-TAC por ejemplo, que es un tipo de escáner específico para pacientes con cáncer porque Israel no permite la entrada de estas máquinas en el territorio, así como las de radioterapia", explica la corresponsal de EL PERIÓDICO en Jerusalén y codirectora del documental, Ana Alba. Por ello, los enfermos deben pedir permisos al Gobierno de Israel para cruzar al frontera hacia Cisjordania o Jerusalén Este para poder acudir a un centro médico dónde obtener tratamiento. 

"El problema con los permisos no es solo que se suelen denegar muchos, sino que muchas veces se hace por motivos que ni siquiera se especifican o nunca se llega a notificar a las personas que su permiso ha sido rechazado", explica Alba. "Tan solo el 60% de las peticiones son aceptadas, y aunque la cifra es relativamente alta, no plasma realmente la complicación de las solicitudes, porque de las 2.000 peticiones que entran al mes, muchas parten de un rechazo del mes anterior", explica Beatriz Lecumberri, codirectora del proyecto.

El hecho de conseguir el permiso para recibir tratamiento no implica necesariamente que se vuelva a conceder o que se vaya a poder seguir el tratamiento de forma constante, algo que en este tipo de enfermos es crucial. "Es importante destacar que no están pidiendo que Israel les costeé un tratmiento o tratarse en hospitales israelís, solo piden poder cruzar a los territorios palestinos de Cisjordania o Jerusalén Este para recibir un tratamiento proporcionado por la Autoridad Palestina", añade Lecumberri. 

Estigmatización y rechazo

En su documental, además abordan el estigma que provoca el cáncer de mama sobre muchas mujeres en Gaza. Cuando una gazatí tiene esta enfermedad, corre el riesgo de ser vista como una mujer incompleta y deforme porque pasa a entenderse la afección como una tara y se convierte, socialmente, en algo indeseable.

"Muchas, cuando notan algún bulto en el pecho o sienten que algo no va bien, tardan bastante en acudir al médico por temor. En la Franja de Gaza, todavía existe un prejuicio hacia las mujeres que sufren esta enfermedad, sobre todo, cuando debe extirpárseles el pecho o cuando implica alguna secuela física visible", explica Alba. "Hay maridos que abandonan a sus mujeres y familias que las dejan de lado, e incluso las despiden de sus trabajos, como una de las mujeres a las que entrevistamos", añade Alba. "Las mujeres enfermas en una sociedad tan patriarcal y conservadora como es el territorio de Gaza sufren en silencio frente al miedo de ser marginadas o rechazadas por sus familias", explica Lecumberri. 

Las dos periodistas han llevado a cabo este documental con sus propios medios y autofinanciando los costes de su trabajo y ahora buscan el apoyo de micromecenas que quieran contribuir a que el proyecto acabe de salir a la luz. "Creemos que para prinicpios de 2020 estará todo listo y esperamos poder hacer una presentación a finales de enero. Nos gustaría que todos los que han aportado puedan ver el documental a través de un link que les mandaremos para agradecerles personalmente la confianza", explica Alba.