25 sep 2020

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INICIATIVA DEL CONGRESO

Estados Unidos aprueba un proyecto para sancionar a China por la represión a los uigures

La iniciativa debe obtener el aval del Senado para que se haga efectiva la ley

Pekín califica la nueva legislación como una "difamación deliberada" y anuncia una réplica si se implementa la norma

El Periódico / Adrián Foncillas

Represión de la policía china a una manifestación de mujeres uigures, en julio del 2009.

Represión de la policía china a una manifestación de mujeres uigures, en julio del 2009. / PETER PARKS (AFP)

La Cámara de Representantes de Estados Unidos aprobó este martes un proyecto de ley que insta al Gobierno de Donald Trump a imponer sanciones contra China por la supuesta vulneración de derechos humanos en la región de Xinjiang, donde habita la minoría musulmana uigur.

El proyecto quedó aprobado con 407 votos a favor y tan solo uno en contra, aunque todavía requiere del visto bueno del Senado para que se haga efectiva la ley. El Senado aprobó en septiembre su propia versión del proyecto, más suave que el de la Cámara baja.

Entre otras cosas, el actual proyecto propone sancionar como máximo responsable de las presuntas violaciones a los derechos humanos al secretario del Partido Comunista de la Región Autónoma de Xinjiang, Chen Quanguo, quien forma parte del Buró Político del Partido Comunista de China.

El texto también prevé sanciones contra otros individuos y la prohibición de exportar a China cierta tecnología que se puede utilizar para "suprimir la privacidad individual o la libertad de movimiento".

Campos de "reeducación"

Este proyecto responde a las denuncias sobre la campaña que Pekín habría emprendido en Xinjiang con el confinamiento en campos de "reeducación" de hasta dos millones de personas en la región, donde viven las minorías chinas de confesión musulmana, de las que los uigures es la más numerosa.

Este nuevo proyecto llega a los pocos días de que el Congreso aprobara y Trump suscribiera otros textos en apoyo a las protestas en la ciudad autónoma china de Hong Kong que también contemplan sanciones y la prohibición de exportar cierto material antidisturbios.

Más en concreto, la iniciativa busca sancionar a funcionarios chinos responsables de violaciones a los derechos humanos como detenciones arbitrarias, torturas, confesiones forzadas o entregas extrajudiciales, entre otras.

Reacción de Pekín

Como era previsible, la diplomacia china ha vuelto a embestir contra Washington cuando debía estar cerrando el ansiado acuerdo comercial que ya parece quimérico. Pekín ha exigido de nuevo el respeto a sus asuntos propios y criticado a la Cámara de Representantes por aprobar una legislación que entiende como una "difamación deliberada".

"Las cuestiones de Xinjiang no versan sobre los derechos humanos ni son temas étnicos o religiosos, sino sobre la lucha contra el terrorismo y las actividades secesionistas. Xinjiang ha sufrido terrorismo extremo y violento. Ante esta situación, el Gobierno de esta provincia ha tomado medidas enérgicas de conformidad con la ley", sostiene un comunicado del Ministerio de Exteriores difundido en la prensa oficial.

La nota enfatiza la evidencia de que China ha luchado con eficacia y erradicado el terrorismo islamista integral. La polémica nace en el foco: entre el fin y los medios, Pekín prioriza el primero mientras Estados Unidos lamenta los segundos.

"Doble rasero"

"Estas medidas han asegurado que no se hayan producido ataques terroristas en Xinjiang en los últimos tres años y han contribuido a la causa mundial de la lucha contra el terrorismo", continúa el comunicado. La ley estadounidense, razona, descubre su "doble rasero" y "solo hará que el pueblo chino entienda aún más su hipocresía y sus siniestras intenciones".

Los expertos ya habían pronosticado que China subiría los decibelios en el asunto uigur. La ley apunta a Chen Quanguo, secretario del Partido Comunista de la Región Autónoma de Xinjiang y miembro del poderoso Politburó. Su llegada a Xinjiang para embridar el terrorismo incrementó la presión sobre los uigures: dobló el presupuesto en seguridad, engordó la plantilla policial y desparramó cámaras por las calles. Las sanciones a un miembro de la élite del partido es una línea roja que Washington no había cruzado aún.

Pekín ha prometido castigos si Estados Unidos convierte el proyecto del Congreso en ley. El diario 'Global Times', portavoz oficial de la línea más inflamada, apunta a una inminente lista de compañías "no fiables" que serán sometidas a sanciones.

Anuncio de contrataque

"El pueblo chino nunca se asustará por las amenazas de Estados Unidos. Contratacaremos con medidas más fuertes", ha avanzado en la prensa local Wei Juanguo, exviceministro de Comercio. Las sanciones, sugiere, serán más graves que las impuestas el lunes contra la ley de Hong Kong que había rubricado Donald Trump. La prohibición de atracar a buques de guerra estadounidenses en la excolonia y las sanciones a oenegés fueron interpretadas como tímidas por los analistas.

El delicado cuadro aleja sin remedio la paz comercial que ambas potencias pretendían firmar cuanto antes. Trump ya ha aclarado que será difícil alcanzarla antes de finales del próximo año, después de las elecciones presidenciales. Tampoco le urge a China, cuya economía resiste las presiones arancelarias sin daños reseñables.